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La empresa ya tenía en 2008 más de 660.000 euros pendientes con sus acreedores

La cabecera de la revista gay Zero sale a subasta hundida por la crisis del sector y con pérdidas millonarias

Diciembre 8, 2011
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El batacazo ha resultado de tal envergadura que la única vía de escape que le quedaba era salir a subasta. Esta ha sido la maniobra a la que se ha visto abocada Zeropress, la empresa editora de la revista Zero, que entró en concurso de acreedores en 2010 y, el pasado cuatro de diciembre, no le quedó otra opción que poner un anuncio en el periódico El Mundo en busca de posibles compradores. “Anuncio de venta, mediante receptación de ofertas, de la cabecera de la más prestigiosa revista gay española (revista ´Zero´ y otras), Zeropress S.L.“. Con este escueto texto comunicaba la empresa su situación, crítica e insalvable a día de hoy pero hundida en una espiral de pérdida de lectores y anunciantes y una mala gestión desde 2009, año en que echó el cierre el magacín Zero, buque insignia de la editora de temática homosexual, que también era responsable de las publicaciones Decora, Zero Cuídate, Zero Moda ZDM y Chueca WIFI by Zero and Fon.

Por si fuera poco, la cuenta de resultados de la citada empresa dibuja un panorama muy poco alentador. En concreto, la editorial ya presentaba en 2008 más de 257.000 euros de pérdidas, cifra que entonces superaba su patrimonio neto, mientras que en 2009 y 2010 ni tan siquiera pudo hacer públicas sus cuentas. Por otro lado, en 2008 la empresa ya estaba endeudada hasta la médula, con 667.000 euros pendientes con sus acreedores.

A concurso de acreedores

En el capítulo de pérdidas y ganancias de la empresa, el importe neto de la cifra de negocios descendió entre 2007 y 2008 de 2.539.000 a 2.015.860 euros, destacando sobremanera el apartado de gastos de personal en aquel ejercicio, con un balance negativo de 917.046 euros, al igual que el de aprovisionamientos, con -854.909 euros, y el de gastos de explotación, que se situó en -487.881 euros.

Otro de los desplomes importantes de Zeropress se pone de manifiesto en sus fondos de maniobra, que bajaron en apenas 12 meses de 585.000 a 188.000 euros. Su cobertura de intereses también descendió considerablemente en el mismo periodo, del 1,40% al -3,90%, así como su autofinanciación generada por las ventas (1% en 2007, -12% en 2008), y su autofinanciación generada por los activos, del 2% al -23%.

La rentabilidad económica de la compañía también acabó por suelos en aquel ejercicio, pasando de un superávit del 5% a un -25%; su rentabilidad de explotación cayó del 6% al -25% y su rentabilidad financiera se hundió estrepitosamente, al variar del 3,8% al -150%.

La revista Zero cerró definitivamente sus puertas en noviembre de 2009, después de 11 años y 119 números. Esta publicación de temática gay llegó a contar en sus buenos tiempos con una tirada de entre 40.000 y 50.000 ejemplares, aunque en el momento de echar la persiana se encontraba en situación concursal, como se había publicado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Una situación insostenible, a la que se han visto abocadas muchas otras revistas y magacines de prensa escrita, que desembocó en su lanzamiento ´online´.

Sonadas salidas del armario

El rechazo de los bancos, la crisis económica y la de publicidad nos hace imposible mantener un medio como este, con una plantilla de 16 trabajadores fijos”, declaró en su día Miguel Ángel López, director de la revista. López explicó entonces que las entidades bancarias “nos cortaron el grifo cuando las cosas todavía marchaban bien y nos fueron estrangulando poco a poco“. También reivindicó el papel social de la publicación y se quejó de no haber recibido jamás una subvención ni apenas publicidad institucional.

Durante su vida en los quioscos, la portada de Zero fue el escaparate para sonadas salidas del armario, como la del cura José Mantero, que hizo temblar los cimientos de la iglesia católica, o la del teniente coronel Sánchez Silva, primer militar español que se declaró abiertamente gay. En su primera página también hicieron pública su homosexualidad el juez Fernando Grande-Marlaska y el director de cine Alejandro Amenábar. El entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también fue portada del magacín, así como Alberto Ruiz-Gallardón, Pedro Zerolo, Gaspar Llamazares, Javier Bardem, Loles León, Cayetana Guillén Cuervo, Alaska, Jesús Vázquez o Iñaki Gabilondo, entre otros.

Daniel Leguina