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La broma de la independencia le sale cara a Cataluña: sólo en esta Comunidad se destruyó el 25% de las empresas españolas en los últimos 5 años, coincidiendo con el anti-gobierno de Artur Mas

Septiembre 29, 2015

Entre el 1 de enero de 2010 y el 1 de enero de 2015, en el conjunto de la nación se han destruido 104.385 empresas. Cataluña ha perdido 25.301 empresas (de 609.670 a 584.369 sociedades). Las únicas Comunidades Autónomas que reflejan un saldo positivo de empresas son Madrid, Navarra, Ceuta y Melilla

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Esto de la independencia de Cataluña se ha convertido en una historia interminable. Pocos ganadores y muchos perdedores tras la noche electoral del 27-S. El bloque independentista compuesto por Junts pel Sí (JxSí), y la CUP ha logrado la mayoría absoluta en escaños pero no en votos en las elecciones catalanas de este 27S. En total, suman 72 escaños, pero no rebasan la barrera del 50% de los votos. JxSí ha conseguido 62 parlamentarios y la CUP 10 diputados, 7 más que en las anteriores, en unos comicios a los que los soberanistas habían dado carácter plebiscitario. Eso implica que Artur Mas necesitará a Antonio Baños para ser investido como presidente de la Generalitat y, de momento, parece que con este candidato no será así.  Aunque Mas ha sacado pecho tras conocer los resultados, esta suma es incluso inferior a la obtenida en 2012, tanto en escaños como en votos: hace tres años, lograron 74 actas y un 49,18% (ahora el 47,8%). En resumen, hay unos 150.000 catalanes más contra la independencia que a favor de ella.

La necesidad de apoyarse en la CUP es un quebradero de cabeza para el hasta ahora presidente de la Generalitat, ya que el partido de Antonio Baños venderá caro su respaldo e intentará acelerar el proceso secesionista. Pero no sólo eso, hacerlo con una minoría de votos tampoco se antoja sencillo. Todo ello con las miradas puestas en las próximas elecciones generales de diciembre.

Pero, ¿es correcto el sino que tomará Cataluña a partir de ya? La soberanía mal entendida podría dejar a los catalanes en una situación económica en desventaja con el resto de España. Algo que ya está ocurriendo. En los últimos 5 años (período comprendido entre el 1 de enero de 2010 y el 1 de enero de 2015), en España se han destruido 104.385 empresas, un resultado que sale de la comparativa entre las 3.291.263 empresas que había en 2010 y las 3.186.878 existentes a día de hoy como pueden ver en el siguiente cuadro.

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Cataluña, a la cabeza para mal

La funesta clasificación la lidera Cataluña, que ha perdido 25.301 empresas (de 609.670 a 584.369 sociedades), en los cinco años gobernados por un Mas que se ha hartado de enviar advertencias y amenazas a los entornos de los que beben sus industrias. Un secesionismo radical que ya se ha llevado por delante a buena parte de los negocios catalanes, y que a partir de ahora podría suponer un punto de no retorno para las sociedades de esta Comunidad. En otras palabras, Mas ha sido responsable de la destrucción del 25% de las empresas españolas desaparecidas en el último lustro.

El problema se recrudece. Ya no se trata de comparar evoluciones de exportaciones, PIB, tasas de paro o crecimiento económico, o de comparar las cifras actuales con las que existirían en una hipotética nación catalana. El verdadero problema se encuentra en el portazo que la banca plantea darle al independentismo. CaixaBank, Santander, BBVA, Bankia, Banco Sabadell y Popular, todas ellas agrupadas en torno a la Asociación Española de la Banca (AEB), y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), han emitido un comunicado en el que advierten que se replantearán su presencia en Cataluña si se produce una “ruptura unilateral del marco constitucional”. ¿Qué será de la empresa si no hay crédito? ¿Hasta dónde se aumentará la temeraria cifra de 25.300 empresas destruidas en Cataluña?

Comunidades dirigidas por la izquierda

A Cataluña no le andan a la zaga otros territorios. Le sigue de cerca el País Vasco. A pesar de que el gabinete del nacionalista Urkullu se empeñe en destacar los últimos indicadores, la tendencia positiva de la economía vasca y la creación de empleo como méritos ante la crisis, debería recordar que en los últimos cinco años en Euskadi han desaparecido 21.207 empresas (de 169.782 a  148.575), siendo una de las Comunidades con menor dinamismo empresarial.

Andalucía, la tercera en destrucción empresarial, se ha convertido en una Autonomía que entre corrupción, escándalos y una tasa de paro de larga duración que roza peligrosamente el 50%, se ha olvidado del crecimiento. La comunidad de la socialista Susana Díaz ha perdido 18.485 empresas, al pasar de las 498.579 que tenía en 2010 a las 480.094 que tiene ahora.

La quinta en discordia -y última en superar la barrera de las más de 10.000 empresas destruidas-, es la Comunidad Valenciana. El Ejecutivo autonómico liderado por el socialista Ximo Puig cae en picado mientras prioriza la reforma de su Estatuto frente a la economía. Exactamente, 12.833 empresas se han evaporado en el levante español (de 352.366 en 2010 a 339.533 ahora). Curiosamente, la valenciana, es la Comunidad que encabeza el crecimiento del desempleo en agosto con 7.614 desempleados más registrados en las oficinas de empleo, un  1,61% más que en julio.

Madrid, Navarra, Ceuta y Melilla: la antítesis

Las únicas Comunidades Autónomas que reflejan un saldo positivo de empresas son Madrid, Navarra, Ceuta y Melilla. Cuatro oasis que destacan en un páramo configurado por 13 desiertos (el resto de autonomías).

El fenómeno más asombroso lo aporta la provincia de la capital española, que en los últimos cinco años creó 5.111 empresas (de 503.501 en 2010 a  508.612 en 2015). Un crecimiento que sigue impulsando a la Comunidad madrileña a día de hoy ya que el pasado mes de julio, Madrid contabilizó la creación de más sociedades mercantiles con 1.773.

Las buenas cifras de Navarra, que ha creado 784 empresas en 5 años, también le han permitido a la Comunidad Foral registrar un crecimiento real del 2,8% en el segundo trimestre del año.

Doinel Castro