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La Braga

Noviembre 26, 2013

Se ha convertido en la prenda de vestir más de moda de los  últimos días. ¡Hombre, Borrascas!, dirán muchas señoras o señoritas, ¡yo me las pongo todos los días!. Ya me imagino o no, pero no estoy hablando de la prenda femenina, sino de ese calcetín que se pone de al revés por la cabeza, que te tapa la garganta y hasta los ojos, que es el uniforme imprescindible de los moteros en tiempo invernales y que se está de moda  durante estos días gélidos.

Sobre todo en las zonas donde está activadas las alertas por temperaturas mínimas,  pirineo oscense y catalán, ibérica zaragozana, 4 bajo cero, noreste de Guadalajara y Teruel, claro. Valores muy bajos, avisos amarillos por frio, en las estribaciones del sistema central y norte de León o Zamora. Pero este miércoles, 27 de noviembre, tendrá como principal novedad el cambio de escenario de las precipitaciones. No sé si habrá sido obra de Nuestra Señora de los Milagros pero dejará de nevar en el tercio norte y en el cantábrico, donde incluso verán mis huevos fritos, el sol, y los cielos despejados y la inestabilidad se trasladan hacia el sureste y levante, muy necesitadas de agua.

Entre el viento del Levante, que entra en escena y la bolsa de aire fría que no para de dar vueltas en el mediterráneo durante los últimos 15 días serán las responsables de las lluvias que arrancan en el litoral catalán y se van a extender por el sur de Valencia, Alicante, toda la región de Murcia y el litoral este de Andalucía. Unas precipitaciones que incluso pueden ser en forma de copos en el campo de Tabernas, valle de Almanzora y Los Vélez, donde se pueden acumular hasta 2 centímetros de nieve, al igual que en el interior de Murcia.

Por ultimo no debemos olvidarnos de la Tramontana en Baleares, donde seguirá lloviendo y nevando al norte de las islas. Y por el contrario el viento del Levante no solo afectará al estrecho, sino también, llegarán los cielos de calima en Canarias por el polvo en suspensión que se arrastra desde el norte de África.

“Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.