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Su marido, Ignacio López del Hierro, en el ojo del huracán, mientras Buruaga puja por sustituir a García Candau

La auditoría “dependiente” de María Dolores de Cospedal en la JCCM

Mayo 25, 2011
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Las fiebres poselectorales son malas consejeras, en ocasiones. María Dolores de Cospedal, la niña bonita de Mariano Rajoy, la referencia antes y después de las elecciones del 22M, la nueva y flamante presidenta de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, puede convertirse en un problema para el Partido Popular no pasadas ni 100 horas del escrutinio. Quizás sea un déficit de comunicación, pero el problema existe y se acrecienta a medida que pasan los días.


Ayer miércoles, Carmen Remírez de Ganuza, corresponsal política del diario El Mundo que dirige Pedro J. Ramírez, adelantaba que el Partido Popular auditará en todas sus CCAA las cuentas de los socialistas. Y la compañera Carmen apuntalaba su información con la siguiente aseveración: “Sáenz de Santamaría generaliza los compromisos de Cospedal, Rudi y Bauzá”. Es decir, que -teóricamente-, Barreda, Belloch y Antich, todos ya ex presidentes de la respectivas Comunidades Autónomas, se pueden ir preparando. Insistimos, existe un problema de comunicación en el Partido Popular, entre otras cosas, generado por las largas colas de periodistas que piden hora y “vez”, como si de una carnicería o frutería se tratase, para ser servidos y atendidos.

Intereses creados

Pero María Dolores de Cospedal no puede. A más, no debe. Por si acaso. Así se lo han hecho saber, y no desde el aparato de la calle Génova. Solo una pista: el desayuno-encuentro-entrevista reciente entre Enric Sopena, director del colega elplural.com, y el marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, en el Hotel Palace de Madrid.

No piensen que el contenido del inusitado encuentro era la presencia de López del Hierro en la intervenida Caja Castilla La Mancha lidera por Hernández Moltó. Eran. Simple y llanamente, intereses encontrados en el sector audiovisual. Vamos, aquello de “tú no digas que yo no digo”. Y, de fondo, la futura dirección general de la televisión de Castilla-La Mancha que, de momento, preside el ínclito Jordi García Candau que se resiste a abandonar pese a la presión del despedido Ernesto Sáenz de Buruaga. Vértices opuestos.