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La candidata de BComù ya ha declarado que "en este contexto de emergencia, subvencionar la Fórmula 1 no es la prioridad"

La aspirante a la alcaldía de Barcelona, Ada Colau, amenaza con retirar las subvenciones a Montmeló: La Fórmula 1 y MotoGP no peligran pero pondría en apuros a sus gestores

Mayo 27, 2015

Según datos oficiales, el GP de España y el Cataluña de MotoGP, inyectan en la economía local un retorno de inversión anual que ronda los 330 millones de euros si sumamos los recabados de manera neta en el entorno como en promoción internacional
Se sabe que de esta cifra sólo la Fórmula 1 genera 188 millones de los que aproximadamente un tercio es lo que visitantes (60% extranjero y 40 español) dejan en la ciudad durante el evento en hoteles, restaurantes, taxis, empresas de alquiler de coches, suvenires u otro tipo de productos y servicios


Las recientes elecciones municipales pueden llevar a Ada Colau, en representación de BComù (coalición formada entre otros por Iniciativa, Podemos y Guanyem) a la alcaldía de Barcelona, joya de la corona de CiU, partido que detenta el poder autonómico. Aún no es alcaldesa de facto y ya ha dejado caer varias de las primeras jugadas que va a impulsar. La primera es requerir a la Generalitat, gobernada por Artur Mas, que no retrasen los pagos de deudas pendientes; la segunda, es pedir al alcalde saliente, Xavier Trías, que no se renueve el contrato de servicios con la compañía Telefónica debido al conflicto laboral que mantiene con sus trabajadores. Y el tercero, y muy claro, “en este contexto de emergencia, subvencionar la Fórmula 1 no es la prioridad“. Estas palabras han llenado de preocupación a aficionados y gestores de las instalaciones, de las que el Ayuntamiento es copropietario. Pocos piensan que sus eventos estrella, el Gran Premio de España de Fórmula 1 y el de Cataluña de MotoGP, peligren, pero la falta de apoyos y aportaciones financieras podrían poner en apuros a sus responsables.

Los eventos deportivos que allí se celebran son uno de los mayores escaparates mediáticos de la zona, y que, según datos oficiales, inyectan en la economía local un retorno de inversión anual que ronda los 330 millones de euros si sumamos los recabados de manera neta en el entorno como en promoción internacional. Se sabe que de esta cifra sólo la Fórmula 1 genera 188 millones de los que aproximadamente un tercio es lo que visitantes (60% extranjero y 40 español) dejan en la ciudad durante el evento en hoteles, restaurantes, taxis, empresas de alquiler de coches, suvenires u otro tipo de productos y servicios.

Un coste muy bajo a cambio de lo que recibe Barcelona

La que sería nueva alcaldesa, Ada Colau, estima que la Fórmula 1 (al igual que la MotoGP) se trata de un evento sumamente costoso y que sólo ocupa un fin de semana, algo equiparable al Mobile World Congress que acoge la Ciudad condal. Se hace eco de las peticiones de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) que el 2012 calificaron de “insultantes” las inversiones en este tipo de eventos deportivos. Para estos representantes vecinales resultaba “incomprensible e injustificable” que se subvencionara la Fórmula 1 en una época de recortes y tildaban a Trías, que se presentó como “el alcalde de las personas” como “el alcalde de los coches“.

Las partidas presupuestarias con el Ayuntamiento de Barcelona —a unos 30 kilómetros del Circuito situado en término municipal de Montmeló—, provienen de la porción de la recaudación que la Generalitat les abona de la llamada “tasa turística“. En 2014, el gobierno autonómico de Artur Mas recaudó 41 millones de euros, de los que algo más de la mitad se generan en la propia ciudad de Barcelona. Dicho impuesto proviene de que cada visitante ha de abonar 2,5 euros por pernoctación. Si a ello sumamos los impuestos recabados del gasto de los visitantes, el movimiento económico que provocan y el eco desencadenado al estar antes, durante y después, en medios de comunicación de todo el mundo, resulta un coste muy bajo a cambio de lo que se recibe y que habría que calcular de alguna otra forma. En palabras de Trías, hay que ver esto como una inversión y no como un gasto“.

Barcelona, gracias al motor, uno de los destinos turísticos preferidos

El Circuito de Barcelona-Cataluña es propiedad en un 80% de la Generalitat de Cataluña (CiU), un 12% del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña), y un 8% del Ayuntamiento de Montmeló. Su gestión es prácticamente privada a pesar de ser en su mayoría de capitalidad pública y recibe subvenciones y avales anuales por un valor ligeramente superior a los 12 millones de euros. Un Circuito de carreras que acoja eventos mundialistas no subsiste de ellos; es casi imposible que sea directamente rentable debido a los altos costes de su celebración.

Una pista de estas características “vive de llenar a diario“, como los Hoteles. Pruebas de menor calado, jornadas de test por parte de escuderías, eventos de marcas comerciales, presentaciones y otros eventos deportivos son los que hacen completar el presupuesto anual. El dinero aportado por la Generalitat, la Diputación y el Ayuntamiento es una cuantía asumible por todas las partes y que revierte en beneficio de todos. No en vano, y gracias a la promoción que recibe durante todo el año, Barcelona es uno de los destinos turísticos más populares del mundo. El circuito ha cerrado hace unas semanas un acuerdo con Bernie Ecclestone, factótum de la Fórmula 1, con el que prorrogan el pacto actual para celebrar el Gran Premio de España hasta 2019 y se sabe que el canon a pagar cada año sufre un incremento anual que ronda el millón y medio de euros.

José M. Zapico

@VirutasF1