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La agitada portería de España

Septiembre 4, 2015

Hace un tiempo, cuando todo iba más o menos bien, Del Bosque tenía en la cabeza un plan para el futuro de la portería de la selección. Lo llamó la transición dulce, ir dándole paso poco a poco a De Gea sin quitar de en medio a Casillas. “No va a poder ser”, dijo un día. La presión sobre Iker, la división de simpatías que se había provocado, lo hacía imposible. Lo verbalizó coincidiendo con el partido en Eslovaquia, allí Casillas vivía uno de sus momentos más bajos y se reclamaba a De Gea.

de gea seleccion

Por el camino, Del Bosque había perdido también a Víctor Valdés, lesionado y buscando equipo. Al seleccionador no se le ha ido de la cabeza porque acaba de decir que ha pensado seriamente citarle para esta convocatoria. La afirmación, unida a otra, ha vuelto a provocar confusión. La otra es que ha dicho también que si De Gea no jugara no iría a la Eurocopa y los críticos añaden que Casillas fue y jugó cuando no era titular.

Como dice Del Bosque, el toro te va a coger siempre y lo que hace falta es que la cogida no sea muy grave. El seleccionador suele añadir que no todos somos iguales, viniendo a decir que en las decisiones también cuenta lo que has hecho en tu vida, tu trayectoria. Y seguramente en el caso de De Gea quiso decir también que si continuaba en la grada es evidente que no tendría opciones. Y de Valdés, del que hace poco dijo que fue clave por su comportamiento en el Mundial de Sudafrica, que le hubiera gustado hacerle un guiño en uno de sus peores momentos.

Casillas vuelve a la selección, alejado de los focos, libre de presión. “Necesitaba respirar”, dijo cuando llegó a Madrid. La frase define lo que ha vivido en los últimos tiempos. Resulta que ahora es el portero más en forma de los que tiene en la cabeza Del Bosque. La transición dulce es ahora amarga para De Gea, del que se discute sobre si debe renovar o no con el Manchester, lejos de discutirle en este momento la titularidad a Casillas. El futuro es De Gea, pero el presente vuelve a ser de Casillas, con la incógnita de saber si Valdés volverá algún día.