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Nulo recorte de gastos a pesar de su menor actividad

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo reduce en la mitad sus subvenciones mientras incrementa sus gastos en personal y servicios exteriores

Octubre 7, 2013

Sube en más de 5 millones de euros el gasto de suministros y en 1 millón de euros las cargas sociales

El Estado define  las pérdidas de 90 millones de euros de la  Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo como “un cumplimiento razonable de las reglas”

Entrega subvenciones por un montante de 399 millones frente a los 790 del ejercicio 2011

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El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de José Manuel García Margallo, aprobaba el pasado mes la resolución de 19 de septiembre de 2013, de la Dirección de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), por la que se publican las cuentas anuales del ejercicio de 2012. A la vista de la opinión sobre las mismas del órgano ejecutor -la Intervención General de la Administración del Estado- se observa como la AECID cuenta con cierta inmunidad. Si bien los interventores consideran que “se han cumplido razonablemente las reglas y normas presupuestarias contenidas en la Ley General Presupuestaria y en su normativa presupuestaria específica”, la Agencia ha pasado de perder 12 millones de euros en 2011 a multiplicar prácticamente por 8 sus pérdidas hasta los 90 millones de euros del 2012. Una trituradora de dinero público.

¿Cómo se entienden estos graves problemas de solvencia? El problema reside en las concesiones estatales. En el año 2011 el Estado realizó transferencias y subvenciones por 896 millones de euros, una cantidad que se redujo a 449 millones en 2012. Por consiguiente, las subvenciones que a su vez concede la AECID -a organizaciones y proyectos- también se desplomaron, de 790 millones en 2011 a 399 millones en 2012. Pero el descenso no ha sido igual en todas las partidas.

Una trituradora de dinero público

La irresponsabilidad de la AECID es abrumadora. A pesar de ver reducidos sus subvenciones estatales en un 50%, la entidad no ha amoldado sus presupuestos a la nueva condición. Respecto a los gastos de personal de la Agencia, si en 2011 se destinaron 43,8 millones, en 2012 el descenso fue mínimo, poco más del 1% hasta los 43,32 millones, con un incremento de casi 1 millón de euros en cargas sociales (9,19 millones en 2012 frente a 8,2 millones en 2011). Y no sólo eso, en suministros y otros gastos exteriores se pasó de gastarse 30,4 millones de euros en 2011 a superar los 35,5 millones de euros en 2012. Se destina menos a proyectos de cooperación pero la maquinaria de la AECID consume más en gastos de personal y gestión.

El blindaje que la AECID ofrece a sus trabajadores es máximo. Así, el dinero ahorrado con la pírrica reducción de sus gastos de personal es incluso inferior que el economizado con la eliminación de la paga extra de Navidad, un privilegio que, de no haber sido erradicado, habría generado más pérdidas a la Agencia.   

El Estado central y su errónea política de prioridades son los grandes culpables de esta situación. Mientras, sectores tan básicos para el futuro de nuestra población como la sanidad o la educación públicas continúan resquebrajándose sin alternativa.