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EXCLUSIVA: PRIMERAS DECLARACIONES DE JUAN ANTONIO ROCA
El ex asesor de Urbanismo de Marbella responde a las preguntas más esperadas

“Julian Muñoz se merecía que le concedieran el tercer grado”

Noviembre 9, 2008

"Me declaro culpable de tráfico de influencias"
 
"He ganado unos tres millones de pesetas en lotería"
 

"No llegué a Marbella en bicicleta. Mi patrimonio era ya abultado"

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Once y cuarto de la mañana. Audiencia Nacional de Madrid. Casa de Campo. Receso inesperado en el juicio sobre la ‘Operación Saqueo I’ en la que está imputado por desviar, presuntamente, treinta y seis millones de euros de las arcas municipales de Marbella a cuentas bancarias de sociedades privadas. Está sereno y no está esposado. Su mujer accede al interior de la sala con lágrimas en los ojos. Besa tímidamente sus labios y le entrega un botellín de agua mineral. Los ojos de los letrados, acusación particular, fiscalía y la propia jueza se clavan en mí, pero nadie evita que me acerque para entrevistarlo. Juan Antonio Roca me da un apretón de manos que me sirve como toma de contacto: “Ay, esa prensa rosa que tan bien conoces”. En su mirada leo una sinceridad desbordante y muchas ganas de largar. Quiere aclarar mis dudas y me permite hacerle unas cuantas preguntas que bombardean mi curiosidad. Su mujer seca sus lágrimas y se retira unos pasos hacia atrás. Me sonrojo y no puedo dejar de pensar: Roca ha preferido conversar con un periodista antes que abrazar a su mujer y susurrarle palabras de amor.
 
De nuevo sentado en el banquillo de los acusados. En esta ocasión por haber desviado, supuestamente,  fondos municipales a empresas privadas…
 
En este caso puedo estar tranquilo. Yo jamás he mediado en esas sociedades municipales ni sé realmente el motivo por el que se me está acusando. En ningún caso desvié fondos públicos ni para mi uso personal ni para el de terceros. Quizás deberían mirar más al Consistorio y ver qué uso daban a sus sociedades.
 
Y, entonces, ¿dónde está el dinero del pueblo de Marbella?
 
No tengo ni idea. Desde luego que en mi poder no está y eso es algo demostrable y evidentemente innegable por parte del resto de la comitiva municipal. Yo no sé donde está el dinero.
 
Resulta cuanto menos sorprendente que siempre se declare inocente en las causas en las que aparece como imputado…
 
Es que ha llegado un momento en el que lo más fácil y cómodo es señalarme como único responsable de todo lo que ocurría en Marbella, y eso es una clara injusticia. Yo sí que puedo decir, incluso públicamente, que me declaro culpable de tráfico de influencias pero de nada más. Nunca he cometido más delitos. Con esto tampoco quiero decirte que me sienta cabeza de turco, porque estamos aquí todos juntos. Soy uno más en esta historia.
 
Sí, pero a usted le ha tocado muchas veces la lotería y no como al resto
 
Estoy ciertamente molesto con todos aquellos que divulgaron que yo había ganado en lotería unas veinte veces. ¡Es absurdo! Me dolió tantísimo que pienso denunciarlo.
 
Pero sí que le ha tocado la lotería alguna vez, de eso no hay duda
 
Sí, ¡claro que me ha tocado la lotería! Creo que gané unos tres millones de pesetas en dos premios. Pero si me toca, es porque juego y no porque me lo invente…
 
Entonces, si sólo ha ganado un par de premios, no habrá conseguido todo ese patrimonio que hemos visto en televisión gracias a su suerte
 
Todo influye. Lo que es injusto es que la gente me acuse de tener un abultado patrimonio y que crean que es por haber tenido las manos largas. Y no es así. Yo no llegué a Marbella en bicicleta, pues tenía ya un dinero y un patrimonio familiar bastante importante.  
 
Recuerdo aquella detención de su hija en plena universidad, ¿qué le pareció?
 
¡Una absoluta barbaridad! Fue un error reconocido por todo el mundo. Sobre todo porque detenerla allí para únicamente preguntarle quién le paga sus estudios me parece detestable. ¿Y quién se lo va a pagar? Su padre, que para algo trabaja.
 
También se dijo que usted tenía multitud de privilegios en la cárcel. Incluso que su celda parecía una oficina en la que tenía teléfono y planos de nuevas construcciones
 
(Risas) Eso también es incierto. No tengo ningún tipo de privilegio. Es más, denuncié a un periodista porque dijo que llamaba al exterior con un teléfono privado y, evidentemente, es mentira.
 
¿Qué le parece que le hayan concedido el tercer grado a Julián Muñoz?
 
Julián se lo merecía porque ya ha cumplido dos terceras partes de la condena y es evidente que me alegro. Espero que pronto me lo den a mí.
 
La voz del secretario interrumpe nuestra conversación. Juan Antonio debe volver a sus aposentos para seguir atentamente el resto de las declaraciones de los imputados y testigos. Otro apretón de manos, que me permite comprobar que ahora están gélidas, sirve como despedida. Un tímido “gracias y hasta pronto” me empujan hacia mi sitio.

Por Saúl Ortiz