Menú Portada
Su mujer, Cristina López del Hierro: "Juan es el hombre de mi vida"

Juan Ribó se refugia en brazos del profeta Saint Germain

Diciembre 7, 2009

En tiempos de ajetreo personal, lo mejor es crecer espiritualmente. Eso mismo parece que es lo que pretende el actor Juan Ribó que quiere conocerse un poco más. Su mujer, desde Segovia, busca reconciliarse con él.

pq_914_juanribo.jpg

Fue popular en la década de los ochenta cuando protagonizó algunas de las películas más punteras del momento. A pesar de que en aquella época vivió romances que sobrepasaron la gran pantalla, Juan Ribó ha saltado a las páginas del papel cuché como cándido protagonista de una de las mayores polémicas de los últimos tiempos. La supuesta y clandestina relación que mantuvo con Pastora Vega cuando ésta matrimoniaba con Inmanol Arias, le ha puesto en la picota televisiva. Prácticamente sin darse cuenta se ha convertido en uno de los personajes más buscados del mundo del corazón. Reporteros, periodistas y colaboradores debaten estos días acerca de su pasado, presente y futuro. Todos quieren saber. No cabe duda de que estos están siendo los momentos más difíciles de su vida. Y no sólo él. Su madre, una anciana con importantes problemas de salud que percibe cerca de quinientos euros mensuales como pensión, también es testigo del revuelo que persigue a su ya famoso descendiente. En la puerta de su domicilio, en la madrileña calle Lope de Rueda, una ristra de cámaras se agolpan para inmortalizar la llegada y salida del intérprete. Todos los esfuerzos son en vano. Juan se encuentra ahora rodando una nueva serie que Cuatro emitirá en la próxima temporada.
 
Profeta y maestro
 
Harto de las incertidumbres que se agolpan en su camino, el actor ha optado por guarecerse de la tormenta mediática en brazos del erudito Saint Germain, director del Séptimo Rayo y avatar de la nueva era de Aquarius. Todo ocurrió hace menos de diez días cuando Ribó contactó con Sagrera, un maestro ascendido de la citada ‘pseudo-religión’ que, según sus adeptos, fue elegido por fundamentos inexplicables para guiar y asistir la expansión de la luz en la Tierra. Las mismas voces explican que el día diez de noviembre de mil novecientos ochenta y dos, un mandato supremo nombró a Sagrera como sekha, teúrgo espiritual del amador maestro de luz ascendido Saint Germain, inmortal, profeta, milagroso y hacedor de la actual Era de Aquarius. Me cuentan que Juan ha depositado toda su confianza en él, solicitando que, entre otras cosas, analice los aspectos más desconocidos de su personalidad a través de una carta astral que consiga guiarle en todo aquello que ocurra en su plano más íntimo. Ribó parece no ocultar su interés por tan misteriosa filosofía y se ha interesado, incluso, en una enigmática cruz que los fieles portan en el cuello o en llaveros. Tanto es así que el actor parece no ocultar su coqueteo con esta congregación y ya habría confesado a sus más íntimos que se siente simpatizante de los ideales y estatutos que la rigen.
 
“Mi matrimonio está en stand by”
 
No se han separado oficialmente por decisión propia, pero la distancia es el olvido. Mientras Juan se encuentra en Madrid, Cristina López del Hierro, su mujer, trabaja diariamente en una tienda de regalos en Segovia. Ella también se ha transformado en un rostro conocido para espectadores y seguidores del mundo del corazón. Aguanta por necesidad. Es serena y sincera a partes idénticamente proporcionales. Hace unos días decidí mantener una charla distindida con ella. Demasiadas dudas, demasiadas preguntas: “Estoy muy cansada de todo lo que se está contando en televisión. ¡Que me dejen en paz! Juan sigue siendo mi marido y el hombre al que más quiero, he querido y querré de mi vida. Quiero que nuestras vidas sigan avanzando juntas y, aunque mi matrimonio está en stand by, quiero que los problemas o enfrentamientos que hayan surgido durante nuestro matrimonio se esfumen poco a poco”. Cuando le pregunté si ha recibido alguna llamada telefónica de su marido, Cristina fue tajante: “No, no sé como está. Por lo que me han contado personas muy cercanas, él está muy molesto con todas las insinuaciones y con lo que se publicó hace unos días en ‘El Mundo’. Eso sí, a mí ni él ni nadie me ha llamado para prohibirme que haga declaraciones o que no explique públicamente cómo me encuentro”. Sobre si es posible que próximamente acepte una oferta económica para contar a calzón quitado, la guapa señora respondió: “sí, si algún día hablo ya tengo elegido el medio y la periodista”. Será entonces cuando descubramos qué hay de cierto en toda esta historia que, tras el chaparrón IndhiraArturo, se ha convertido en el polvorón navideño.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)