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El protector de Villar dejará de apoyar al presidente español en cuanto vea peligrar su propia estabilidad

Joseph Blatter, el amo del fútbol, no quiere perder el momio, cueste lo que cueste

Marzo 23, 2008

¿Alguien sabe cuánto cuesta organizar un mundial de fútbol? ¿Es rentable la organización de un campeonato para el país anfitrión? La respuesta se le puede pedir a los ministros de economía de los países que lo han organizado desde 1978 en que lo hizo la Argentina de la dictadura, pasando por la España socialista que dejó en ruinas a los clubes que prestaron sus estadios para el evento, o a la Alemania de 2006, que todavía no ha cuantificado las pérdidas. Quien gana es siempre el mismo, la FIFA.

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 Alguien ha lanzado el rumor de que para 2018 España y Portugal presentarán una candidatura conjunta. La idea ha salido del propio seno de FIFA con la intención de que la propuesta cale en la sociedad de ambos países hasta tal punto que resulte impopular para los gobiernos no presentarla. Viene este recuerdo a cuento de la amenaza que aún pende sobre el fútbol español y su expulsión del seno internacional. Amenaza que tiene puesto el diapasón y en la que sólo pueden creer los tontos. Como todos ustedes saben son los países los que organizan los mundiales, no las federaciones de fútbol porque el coste, siempre ruinoso, no lo puede afrontar ninguna sociedad privada.
En cuestión de días quedará desmontada la amenaza de Blatter contra España, por varias vías. La judicial y la administrativa. El envío por parte de Angel Villar a sus emisarios a reunirse con el secretario de Estado la pasada semana no fue más que un reconocimiento de la debilidad del bilbaíno tratando de salvar los muebles, cuando ya sólo le queda la capitulación.
Entramos en la semana en que se conocerá oficialmente el expediente al presidente de la RFEF si antes no se produce el acatamiento de la legislación vigente. Un Villar al que se le abren a un tiempo demasiados frentes, como el que ha liado el comité de competición con la sanción al Betis dándole por perdido su partido ante el Athletic. Por cierto, que decía muy ufano el presidente rojiblanco, señor García Macua, que la sanción contra los verdiblancos era ejemplar, que había que cortar de raíz este tipo de comportamientos que ponían en peligro a los deportistas. A este individuo advenedizo sólo hay que retrotraerle al partido Athletic-Real Madrid de esta temporada en el que Iker Casillas fue objeto de todo tipo de lanzamientos durante más de media hora, alguno de los cuales como una navaja suiza impactó en su cabeza. La sanción al equipo de Villar fue de 600 euros por parte de este mimos comité que no imparte justicia sino todo lo contrario.
Y en esos frentes abiertos Villar ya sólo se ampara en su amigo Blatter. Pero Blatter, al margen de proteger los intereses familiares, tendrá que preocuparse de los propios.

El sobrino Philippe Blatter

La Argentina todavía se turba ante el recuerdo del Mundial 1978, torneo del que jamás se produjo un balance, pero del que se dice que terminó costando casi diez veces más de lo presupuestado. Sólo para construir los estadios del Mundial 2006, Alemania gastó cerca de 1.500 millones de euros, sin rendimiento alguno. Sin embargo, la FIFA logró provocar un movimiento de 2.000 millones de euros y otro tanto alcanzaron los sponsors. Esa es la ecuación del Mundial: los gobiernos pagan la fiesta y la FIFA recoge los beneficios. La corrupción fluye a su antojo.
Sudáfrica logró la Copa del Mundo 2010 después de que los votos africanos fueran decisivos para la elección de Joseph Blatter como presidente de FIFA en 1998. Esos mismos a los que luego amenaza con expulsiones y que provocan el sonrojo de la gente decente.
Quizás para la elección del campeonato de 2018 ya no esté Blatter al frente de FIFA y lo esté el actual secretario general, cargo que ostentaba Blatter cuando fue elegido presidente en 1998. El francés Jerome Valcke era director de marketing en diciembre de 2006 cuando, al cabo de un proceso judicial perdido en los Estados Unidos contra uno de los sponsors de la FIFA, que le costó al organismo 90 millones de dólares, dejó su cargo acusado por la entidad de “haber roto los principios con que se hacen los negocios”.
Valcke está acusado de mentirles a la corte y a los sponsors”, asegura el británico Andrew Jennings, un periodista non grato para la FIFA. Pero otra corte de los Estados Unidos absolvió a Valcke y la FIFA lo declaró “limpio” y lo reincorporó en junio como secretario general. Pero el magistrado suizo Thomas Hildbrand sigue la investigación que inició hace treinta meses sobre la FIFA y es razonable esperar que las autoridades suizas lleven a juicio a algunos de estos personajes en breve, incluido el propio Blatter.
Un sobrino de Blatter, Philippe, fue nombrado presidente de Infront Sports & Media, con sede en Zug, en 2006. Infront comercializó los derechos de difusión de las ediciones 2002 y 2006 de la Copa del Mundo. Pero esta empresa rechazó cualquier vínculo de parentesco con el nombramiento. No está claro si la influencia viene de su tío Joseph, o de su propio padre, Marco, presidente del Comité Olímpico Suizo.
Suizo de 44 años, Philippe se unió a Infront como subdirector en diciembre del 2005 tras 11 años de desempeñarse como especialista deportivo en la firma consultora McKinsey, en la que llevó a cabo trabajos para la FIFA en el 2000. Desde su entrada a Infront, Philippe Blatter había trabajado a la sombra del presidente saliente, Oscar Frei, antes de asumir el timón de la empresa.
“La designación de Philippe Blatter no tuvo nada qué ver con la relación de trabajo de Infront con la FIFA. Él ha trabajado intensamente en el área de los negocios en el deporte y la suya es una importante contratación”, dijeron en su día en Infront. El portavoz de la FIFA, Andreas Herren, rechazó también que Sepp Blatter tuviera algo qué ver con la designación de Philippe en Infront, y recordó que Infront perdió el concurso por los derechos de la difusión global de la Copa del Mundo 2010.
Los dirigentes de Infront no tienen nada qué reprocharse, pero el mundo de los negocios tiene algunas sospechas en torno a las relaciones de Philippe Blatter con la FIFA, cuando trabajaba para Mc Kinsey. Infront Shorts & Media fue creada tras un turbulento capítulo en la venta de los derechos para la difusión de la Copa del Mundo. Los problemas comenzaron cuando la firma ISMM-ISL, con sede en Suiza, que había ganado los derechos para las Copas 2002 y 2006, quebró en el 2001.
La empresa alemana Kirchmedia intervino, pero también atravesó dificultades financieras a principios del 2002. La subsidiaria de Kirchmedia, Kirchsport, fue separada del grupo y se llevó los derechos. Hace cincos años finalmente se constituyó en Infront Shorts & Media.
En la vieja Roma decían que la mujer del César no sólo debía ser honesta sino que además debía aparentarlo. Los chinos dicen que no tires piedras contra los tejados ajeno si el tuyo es de cristal. Aquí decimos que cuando veas las barbas de tu vecino cortar, echa las tuyas a remojar. Alguien debería dar a Blatter un cursillo de refranes.