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Y las últimas novedades del clan Linares
Tras las últimas especulaciones

José Ortega Cano: “No tengo novia”

Septiembre 22, 2011

No tiene novia, Ana María es tan sólo una amiga con la que ha compartido confidencias. Además, en las últimas horas la separación de Marina Danko y Palomo Linares está copando planas en los medios.

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Su separación sorprendió a todos. Nadie pensaba que el matrimonio Sebastián Palomo Linares y Marina Danko iba a terminar ocupando planas en los principales medios de comunicación. La noticia llegó de la mano de la periodista Lydia Lozano quien, conocedora de los intríngulis del asunto, se lanzó a la piscina en el ‘Sálvame’ de Jorge Javier Vázquez. Dos días más tarde, la noticia se ampliaba con la aparición de nuevas informaciones que, si bien confirmaban el distanciamiento, aumentaban la tensión. Y es que los más valientes aseguraron que el matrimonio había sesgado su relación no por aquello de haber usado el amor, sino por asuntos mucho más conflictivos. Hablan de terceras personas. A ella le relacionan insistentemente con un José Bono que ha desmentido de forma inusual tan extraño romance y a él con una alemana de formas sinuosas, cuya identidad se desconoce.
Algo huele a podrido. Nadie puede negar que la separación torera ha dejado grandes incógnitas sin resolver. Me cuentan que la situación familiar es realmente comprometida. Los hijos del matrimonio están completamente divididos. Miguel apoya a su padre de forma acérrima. Él ya se ha encargado de desmentir categóricamente que el matador echara a su madre de casa, así como que le haya quitado los automóviles a sus hermanos. Aunque es tajante en sus apreciaciones, asegura que su padre –a diferencia de Marina– nunca hará una exclusiva porque es un tema muy privado que debe resolverse de forma íntima. Llueve sobre mojado. El enfrentamiento entre los hermanos no es nuevo. Por eso no es de extrañar que en conversaciones con sus más íntimos, Miguel asegura que “quien haya hecho algo malo, tendrá que pagarlo”, confiesa Miguel a quienes tiene más cerca. Cosas veredes. Todavía no se ha escrito el último capítulo de una polémica que, buen seguro, seguirá levantando polvareda. Ay, ay, ay.
Mención aparte merece el escándalo que estos días azota de nuevo a José Ortega Cano. Varios programas de televisión aseguran que el torero mantiene una relación sentimental, tras la emisión de unas fotografías en las que una joven se camuflaba tras una gorra y una peluca morena. Nada más lejos de la realidad: “No es mi novia, Ana María es una amiga de toda la familia y muy especial para mí que ha estado en los momentos más difíciles, ha venido a verme al hospital. El problema es que por su trabajo tuvo que ocultarse y pobre, ahora tiene que acarrear con esas consecuencias. Pero qué disparates, de verdad”, me dice algo más animado José Ortega Cano que el pasado miércoles tuvo una bajada de tensión. Son muchos los frentes que tiene abiertos. ¡Qué le dejen descansar de una vez! Parece que hay interés por provocarle mayor desazón. Qué hartura. Y lo peor es que hay alguien de la familia que se ha encargado de filtrar esta historia del corazón enamorado. Pero lo tienen pillado, por suerte.