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El Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Pozuelo de Alarcón le volverá a citar y si no, abrirá definitivamente juicio oral contra él

José María Ruiz Mateos no realizó la prueba de paternidad, mientras que sí lo hizo su supuesta hija, Adela María Montes de Oca

Noviembre 19, 2014

La prueba se realizó ayer en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses situado en la localidad madrileña de las Rozas, tras no haber acudido el pasado lunes el empresario jerezano


El ex propietario del Rayo Vallecano y dueño de Rumasa, José María Ruiz Mateos Jiménez de Tejada, no acudió el pasado lunes día 17 de noviembre a someterse a la prueba de paternidad, la conocida  prueba pericial biológica de ADN, que le solicitó su supuesta hija Adela María Montes de Oca, conocida como Adelita, y la madre de ésta Patricia Montes de Oca, con la que la que el entonces propietario de Rumasa mantuvo una relación extramatrimonial a comienzos de la década de los noventa

La magistrado Mónica Gutiérrez Palacios, titular del Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Pozuelo de Alarcón, le volverá a citar otra vez, esta vez por última ocasión dentro del procedimiento que se sigue contra él por reclamación de filiación paterna extramatrimonial, un procedimiento seguido con el número 201/2014. Se trata de una supuesta relación extramatrimonial que el empresario de Rumasa mantuvo fuera de su matrimonio -de toda la vida- con la también jerezana Teresa Rivero.

Según el auto al que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, la jueza Gutiérrez estimaba que dicha prueba era “pertinente y necesaria para la resolución de las pretensiones que han sido formuladas, sin que dicha prueba suponga un grave perjuicio para la salud del demandado”, por lo que volverá a citar a José María Ruiz Mateos para dicha prueba y si no lo realiza dispondrá ya de la apertura de juicio oral con un 99,9 por ciento de validez a la prueba que sí se ha hecho su supuesta hija Adela María Montes de Oca.

La chica sería la presunta hija número 14 del empresario jerezano

Ruiz Mateos no acudió a la prueba que se tenía que realizar el pasado lunes día 17  a las 11, 45 de la mañana en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses situado en la localidad madrileña de las Rozas. Ya el empresario jerezano se había negado a realizarla. Al día siguiente, sin embargo, sí que acudió su supuesta hija, “Adelita”, y la madre de la misma, Patricia Montes de Oca, de origen mexicano. Hay que recordara que la supuesta hija de Ruiz MateosAdela María, es de nacionalidad americana y tiene 23 años. Esta presentó el pasado mes de marzo una demanda de reclamación de filiación paterna extramatrimonial. Tanto la chica, que sería la presunta hija número 14 del empresario jerezano, como su madre viven en la ciudad americana de Chicago.

Atrás quedaron aquellos maravillosos meses a comienzos de los años noventa cuando el propietario de Rumasa y la mexicana vivieron su historia de amor. Se conocieron en Chicago y se volvieron a ver meses después, cuando ella vino a Madrid con amigas. Aquí entablaran una relación de amor que duró varios meses desplazándose por toda España, en concreto al Puerto de Santa María y a Valencia donde se veían a menudo. Las reuniones eran auspiciadas por su entonces abogado Joaquín Ybancos. Aunque también se veían en Miami, donde Ruiz Mateos acudía menudo ya que tenia negocios hoteleros.

Se me hizo interesante, atractivo, pensé en llamarle para salir a cenar y porque igual me daba trabajo. Él me dijo que le gustaba mucho, pero que era un señor muy ocupado y que esperara a que él me llamara. Al principio contactaba conmigo su secretaria, Pino Riesco, y me decía: ´Te espera en tal hotel, a tal hora´ y yo iba y lo pasábamos muy bien juntos. Luego ya me dio un teléfono o me llamaba al apartamento“. Así hasta que tres meses más tarde se dio cuenta de que estaba embarazada y como tenía muchas molestias decidió regresar a su país para que su familia la cuidara. Fue directamente del aeropuerto al hospital, donde le diagnosticaron un embarazo de riesgo y que sólo tenía un 50% de probabilidades de salir adelante”, afirmó en su día Patricia Montes de Oca al diario El Mundo.

Durante todos estos años, el empresario fue llamándola por teléfono y además de las llamadas telefónicas, también se hizo cargo de ella económicamente. Al principio, segunda la denuncia, enviaba esporádicamente 5.000 dólares (unos 4.000 euros), que luego se convirtió en una cantidad fija al mes. Según el abogado Joaquin Ybancos el hijo mayor del matrimonio Zoilo Ruiz Mateos estuvo al tanto de esta relación extramatrimonial de su padre y era el encargado de satisfacer económicamente a su presunta hermana.

El empresario José María Ruiz Mateos y su supuesta hija no se conocieron físicamente hasta que ésta cumplió los 17 años, que vino a verle a Madrid y le pidió que le diera su apellido. ”Nos dio 10.000 euros para que nos fuéramos de vacaciones y me advirtió de que si iba a la televisión a contar nuestra historia, me tratarían como una puta“, afirmó en su día la madre mexicana. Fue en el año 2010 cuando se vieron por última vez.

Otros casos: El Cordobés, Jaime Ostos, Carlos Baute
En 1990, el Tribunal Constitucional rechazó el recurso de amparo del torero Manuel Benítez, El Cordobés, contra la sentencia del Tribunal Supremo que le declaró, contra su voluntad, padre de Manuel Benítez Velasco, por demanda de la madre, Alina Elisabelth Velasco Cainas. El Cordobés impugnó la evaluación que hizo el Supremo de su negativa a someterse a la prueba biológica de la paternidad y el alto tribunal estimaba que tal negativa no podía convertirse en una consagración de “la impunidad“. La sentencia de la Sala Primera del Tribunal Supremo, dictada el 21 de mayo de 1988 por mayoría de tres votos contra dos, admitió que no se habían acreditado las relaciones sexuales habituales de El Cordobés con Alina Velasco, pero concedió gran importancia a la decisión del torero de no someterse a la prueba biológica. La Sala Primera del Tribunal Constitucional -en una resolución suscrita por los magistrados Carlos de la Vega Benayas, Luis López Guerra y Vicente Gimeno Sendra– negaba relevancia constitucional a los argumentos de la defensa de El Cordobés, con lo que confirmaba definitivamente la doctrina en favor de la declaración de la paternidad cuando el demandado se niegue a ella, siempre que existan otros datos que avalen la posible paternidad. El Alto Tribunal estimaba que tal negativa “constituye base suficiente para que el tribunal establezca el nexo causal preciso para llegar a una conclusión sobre la filiación reclamada“.

Antes de que el Constitucional estableciera esta contundente doctrina, los demandados solían apoyar su actitud de obstrucción a la prueba biológica en sus derechos constitucionales a la integridad física y a la intimidad y para ello se apoyaban en algunas sentencias del Tribunal Supremo.

También en el año 2003 una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número cinco de Móstoles resolvía a favor de Aurora Díaz Cano la demanda de paternidad interpuesta contra Jaime Ostos para su hija Gisela. La niña, según estableció esta sentencia, ganó el derecho de llevar el apellido Ostos, derechos legítimos en su herencia, pensión y una indemnización por pensiones no abonadas. Jaime Ostos en ningún momento quiso someterse a las pruebas de ADN, prueba decisoria para aclarar su paternidad. Fue su hija mayor, María Gabriela, quien decidió hacerse este estudio lo que motivó un enfrentamiento con su padre.

A su vez. el 11 de septiembre de 2012, José Daniel Arellán y su madre se sometieron a las pruebas de paternidad requeridas por el juzgado nº 17 de Madrid. El cantante, Carlos Baute, citado el mismo día, no sólo decidió no presentarse, sino que tampoco presentó los resultados de las pruebas de ADN que se hizo unos meses antes en privado. “Estaba seguro de que Carlos era mi padre. Él me lo reconoció en una reunión que tuvimos en privado. Si hice todo esto es porque quiero tener su apellido. No quiero su dinero”, aseguró José Daniel.

Todo ello llevó a que se citara al cantante para juicio el 30 de noviembre de ese mismo año, pero 3 días antes el cantante venezolano decidió reconocer a José Daniel Arellán como su hijo. Ahora tanto Adelita como su madre confían en la prueba de ADN que han realizado para que se sepa toda la verdad y que Ruiz Mateos sea judicialmente el padre de  Adela María Montes de Oca

 
Juan Luis Galiacho 
@jlgaliacho