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El Ministerio justifica su alquiler, de unos 650.000 euros anuales, "porque no existían edificios públicos disponibles que se adecuasen a las necesidades"

José Manuel García Margallo tritura el dinero público de Exteriores en las Torres Ágora, ahora con un servicio de autobuses por cerca de 100.000 euros

Mayo 6, 2014

Situado en la calle Serrano Galvache, junto a la carretera de circunvalación de Madrid M-30, el complejo se encuentra a 10 minutos del centro madrileño
Ese precio de alquiler supone pagar 21,10 euros el metro cuadrado, muy por encima de los 13,50 euros en los que cotiza el metro de oficina en pleno Paseo de la Castellana
Su alquiler comienza en 2004 cuando 1.300 empleados son trasladados desde el Palacete de la Plaza del Marqués de Salamanca, debido a una intoxicación de naftaleno
Desde Exteriores apuntan que en la actualidad tan solo trabajan en las Torres “900 empleados públicos”


La sombra de las sedes que ostenta José Manuel García Margallo es alargada. Sin contar con las dependencias que gestiona en cuanto a órganos superiores y directivos, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), dispone de cinco edificios principales para el desarrollo de sus funciones y no son, precisamente, unos apartamentos de soltero cualesquiera. El Palacio de Viana -residencia oficial y de representación del ministro que ocupa el solar de la antigua Casa Palacio de Beatriz Galindo, dama de Isabel la Católica-; el Palacio de Santa Cruz -sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación desde 1938-; el edificio de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) -sito en el distrito de Moncloa-Aravaca y sede desde 1988-; la Escuela Diplomática -un inmueble localizado en la calle Juan XXIII de Madrid y rodeado de un extenso jardín-; y, por último, las Torres Ágora conforman los dominios del MAEC que se extienden a lo largo y ancho de la geografía madrileña. En concreto, los dos rascacielos que se erigen en la calle Serrano Galvache junto a la carretera de circunvalación de la capital M-30, han sembrado polémica y levantado recelos en las últimas fechas, por el gasto que su mantenimiento y alquiler podría costarle al Ministerio de Margallo.

Las Torres Ágora constituyen un complejo de oficinas que suma 30.760 metros cuadrados de superficie y catorce plantas que albergan la mayor parte del personal adscrito al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Este edificio fue ocupado en 2004, cuando sucedió la afectación del antiguo inmueble, donde se encontraba el desaparecido Instituto Nacional de Industria (INI), por un gas tóxico.  1.300 funcionarios fueron trasladados “de forma imperiosa” del Palacete de la Plaza del Marqués de Salamanca a las Torres Ágora. Según fuentes del MAEC, “el edificio estaba contaminado porque tenía naftaleno”, un residuo derivado del petróleo utilizado en las telas asfálticas y que provocó intoxicaciones a un 15% del personal que allí trabajaba.

 

Casi 100.000 euros para el transporte de personal que lo requiera

Es en los últimos meses cuando la controversia ha salpicado de lleno a las Torres. Primero, con la venta del complejo por parte de la inmobiliaria Colonial por importe de 73 millones de euros para anular la deuda bilateral relacionada con este activo que mantenía con la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), y cuatro meses más tarde con la adjudicación del contrato que regirá el “servicio de transporte de personal a/desde la sede del MAEC en el edificio Torres Ágora”. Un recorrido de apenas 10 kilómetros y algo más de 10 minutos de viaje en automóvil desde el punto más céntrico de Madrid (Puerta del Sol), para el que se fletarán dos autobuses. En total, y según los pliegos, el gasto total de este servicio serán cerca de 100.000 euros (93.434,88 euros) que beneficiarán a la empresa RJ AUTOCARES S.L. La Junta de Contratación del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha resuelto adjudicar el contrato a la empresa madrileña el pasado 10 de abril “por ser la oferta más ventajosa teniendo en cuenta, no sólo la oferta económica, sino los criterios de antigüedad de los vehículos y el respeto por el medio ambiente definidos en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares que rige éste contrato”.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, un portavoz resta importancia a esta adjudicación: “La gran mayoría del personal acude en vehículo privado porque hay plazas de garaje, también se utiliza el transporte público y residualmente se hace uso de dos autocares que pone a disposición el MAEC al igual que hacen otras empresas con su personal, vamos, que no hay nada de particular ahí”.

Un alquiler confidencial y empleados de menos

En estos edificios se ubican, en régimen de alquiler, las tres Secretarías de Estado y gran parte de sus Direcciones Generales. Un alquiler que desde el propio órgano ministerial no han querido desvelar a Extraconfidencial.com, a pesar de que varias informaciones al respecto lo sitúan en unos 650.000 euros al mes que, sumados, llegan a la escalofriante cifra de 8 millones de euros anuales. Un precio más que elevado si se mantiene -21,10 euros el metro cuadrado-, y si tenemos en cuenta que los últimos precios medios de oficina en la zona ronda los 13,5 euros, (15 euros en pleno Paseo de la Castellana).

Lo que sí han revelado desde el MAEC es que tras la venta del complejo por parte de Colonial y el consiguiente cambio de dueño, “las condiciones económicas y de utilización del inmueble se han mantenido”. También apuntan datos relativos al inicio del traspaso de las Torres: “El MAEC arrendó por primera vez el edificio de la calle Serrano Galvache y nos trasladamos ahí. Se arrendó el 23 de febrero de 2004”. Por último justifican el alquiler de una propiedad privada aduciendo que “el edificio se arrendó con el beneplácito de la Dirección General del Patrimonio del Estado porque no existían edificios públicos disponibles en aquel momento que se adecuasen a las necesidades del Ministerio, ni en metros, ni en distribución de espacios, ni en estado de instalaciones”.    

Respecto al número de empleados que alberga, el portavoz de Asuntos Exteriores y Cooperación asegura que “trabajan en la sede, a diario, más de 900 empleados públicos aparte de otro personal que presta sus servicios puntualmente que pueden ser becarios o colaboradores que tenemos”. Esta cifra, de todos modos, advierten que es “orientativa dado que en el Ministerio hay mucha rotación de personal”. Por lo tanto, ¿a dónde han ido los 400 empleados que resultan de la diferencia con los 1.300 trabajadores trasladados en 2004 por las fugas de naftaleno? ¿Se ha prescindido de sus servicios?

El regreso

Hace exactamente ahora un año, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación anunciaba a bombo y platillo que en el plazo de tres años y medio recuperaría la emblemática sede del barrio de Salamanca tras ser rehabilitada. Un inmueble que reconocen que está “sin uso administrativo”, pero que “el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha iniciado la tramitación del proyecto de rehabilitación del Palacio, a través de la empresa pública Tragsa”.

Para completar este proceso, será preciso que Exteriores ponga en venta el solar de 21.000 metros cuadrados del que dispone en la calle del Padre Damián, otro baluarte del que tampoco han querido precisar detalles de su valor pero que pertenece al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Y es que el patrimonio de bienes inmuebles del Estado es inescrutable.