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Ante sus declaraciones a la revista del Colegio de Periodistas de Barcelona

José Antonio Zarzalejos, vicepresidente ejecutivo, siembra el pánico en Llorente&Cuenca

Octubre 29, 2008

¿Cuándo fue la última vez que el vicepresidente Ejecutivo de Llorente&Cuenca comió con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y con el director del diario El País, Javier Moreno?

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Se denominan como la primera consultoría de Comunicación en España y América Latina con sedes en Barcelona, Beijing, Bogotá, Buenos Aires, Lima, Madrid, México, Panamá, Quito y Río de Janeiro. El pasado mes de abril, Llorente&Cuenca anunciaba a bombo y platillo el fichaje de José Antonio Zarzalejos como vicepresidente ejecutivo de la compañía tras ser despedido como director del diario ABC, del Grupo Vocento.
El periodista había protagonizado, incluso llegó a los Tribunales, polémicos encontronazos dialécticos con periodistas como Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, y Federico Jiménez Losantos, director y presentador de La Mañana, en la Cadena COPE. Su reparación pública se producía el pasado lunes a través de una entrevista en la revista “Capçalera“, del Colegio de Periodistas de Cataluña.

Objetivo: Esperanza Aguirre

El principal blanco de sus iras, al margen de los mencionados periodistas, fue la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, a la que dedicó los siguientes comentarios:

“El asalto al liderazgo del PP por parte de Esperanza Aguirre era una hipótesis verosímil”.
– “Preventivamente Aguirre jugó un papel muy importante en mi cese. Todo esto lo explicaré con bastante detalle en el libro que estoy preparando, porque además hay una serie de papeles y documentos que sería muy sustancioso que se conozcan”.
– “Tengo pruebas absolutas y totales de que Esperanza Aguirre y su entorno, el presidente del Consejo de Administración y el consejero delegado de Vocento, además de algunos miembros de la familia Luca de Tena, sabían que el movimiento completo era primero mi cese, y después, el desembarco de la gente de La Razón. Porque la operación era hacer un sorpasso. Lo que querían era llevar el diario a la derecha, comerse a La Razón, olvidarse de la oposición a Jiménez Losantos…”
– “Conociendo a Esperanza Aguirre como la conozco desde hace muchos años, es insaciable. En mi época yo no consentía las presiones y tenían que ejercerlas a mis espaldas, tratando de puentearme normalmente a través de miembros del Consejo de Administración”
– “No he tenido nunca presiones tan fuertes como las de Esperanza Aguirre”.
– “Aguirre es una persona que, sobre todo, es vanidosa.”
– “Es bastante ignorante, le faltan unas cuantas lecturas, por no decir muchas”.
– “Es una persona miserable, con una ambición poco controlada”.
– “No conozco a ningún personaje político con poder político y económico que tenga un comportamiento más alejado de algunas prácticas democráticas”.

Su incorporación a Llorente&Cuenca fue para ejercer el asesoramiento estratégico de los clientes de la firma en el área de Corporate Affairs, denominación bajo la que normalmente se inscriben los temas relacionados con Asuntos Públicos, Responsabilidad Social Corporativa, Relaciones Institucionales y Reputación Corporativa, entre otros. Los socios de la firma se encuentran algo más que “atónitos” ante esta reacción desmesurada. Una fuente próxima a la sociedad, que lógicamente prefiere mantenerse en el anonimato, expresó a este diario su preocupación ya que “nuestros clientes pueden pensar que José Antonio, cuando abandone esta casa, pueda arremeter contra ellos o utilizar información a saber con qué fines”. Llorente&Cuenca que siempre, según los expertos en la materia, se ha distinguido por su prudencia.

¿Quién presionó a quién?

Por otra parte, en círculos periodísticos, políticos y empresariales se cuestionan por qué “Zarzalejos no expresó o denunció estos hechos mientras se mantuvo en la dirección del diario ABC, bien a través de editoriales o de artículos de opinión, y es ahora, pasado el tiempo, cuando arremete contra estos personajes de la vida pública española”.
El caso es que podrían existir pruebas de que quien realmente ejerció presión sobre la Comunidad Autónoma fue el propio Zarzalejos. Y desde aquí tan sólo una pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que el vicepresidente ejecutivo de Llorente&Cuenca comió con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y con el director del diario El País, Javier Moreno?