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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Jornada de Champions: Confianza en el Real Madrid y caos en el Barcelona

Febrero 16, 2017
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La película del Santiago Bernabéu la hemos visto muchas veces: intercambio de golpes con un púgil valiente pero fallón, inicio dubitativo, remontada y eliminatoria casi finiquitada. Más que fútbol, potencia. Puro heavy metal. Si el Barça perdió otro trozo de su estilo en París, el Real Madrid fue más fiel que nunca al suyo: jugar al ataque, marcar, ganar. El público de Chamartín necesita tener la certeza de que en una pelea a pecho descubierto los suyos siempre vencen. Y salió satisfecho después de derrotar al Nápoles.

Comenzó Zidane sorprendiendo al introducir a James en el equipo titular. El colombiano quizás fue el jugador más intrascendente de los once blancos. El resto de la BBC fue otra cosa: Benzema volvió a brillar y Cristiano hizo de todo menos marcar. El francés cabeceó magistralmente un extraordinario envío con el exterior de Carvajal para poner la igualada en el marcador. Para ese entonces, Insigne ya se había sacado de la manga una genialidad. Sin aparente espacio para conducir y muy lejos de la portería de Keylor, el atacante decidió disparar. Lo hizo al primer toque después de un pase de Hamsik. Fue una suerte de vaselina pero por un lado y en parábola descendente. Increíble. El meta costarricense no se esperaba tal cosa (ninguno lo hubiera hecho) y su mala colocación le volvió a jugar una mala pasada. Son ya varias para el portero de un equipo como el Madrid.

El caso es que el partido estuvo entretenido en la primera parte: transiciones rápidas, defensas adelantadas, presión en todo el campo. Vamos, lo que gusta en el Bernabéu y más los días de Champions. Que el rival se atreva. Siempre que el rival sea peor. Y casi todos lo son. Lo fue este Nápoles, un equipo bien trabajado por Maurizio Sarri pero con lagunas técnicas evidentes. Es un equipo muy valiente pero sin pegada. Es el típico equipo que fracasa en Madrid.

Los cinco minutos definitivos

Al Nápoles se le acabó el fuelle muy pronto. En la segunda parte los de Zidane dieron una estocada casi definitiva a la eliminatoria en tan sólo cinco minutos. Primero el Cristiano más generoso que se recuerda en la historia moderna asistió a Kroos para que el alemán anotara el segundo y después Casemiro lanzó un obús que arrasó a Reina. Ahí acabó el encuentro.

Y eso que el Nápoles pudo ponerle intriga a la historia en un par de ocasiones pero falló. Hay mucha diferencia entre los jugadores de uno y otro. Así, Zidane sale reforzado de este primer envite europeo. Esta vez, eso sí, no cambió nada: 4-3-3 y a volar. Quizás no haga falta mucho más.

El Barça, KO

En Can Barça, por el contrario, son días de angustia y nerviosismo. Con la eliminación de la Champions a la vuelta de la esquina, se hace necesario buscar a un culpable. Y, al parecer, todos han convenido en que ese es Luis Enrique. Acusan al técnico asturiano de no tener recursos para revertir la situación. Le reprochan que nunca tenga plan B, aunque lo que subyace es que ni siquiera hay plan A. Por el camino se está quedando la identidad del Barça y eso -piensan en la ciudad condal- es imperdonable. Lo de abandonar todo a la MSN está muy bien, pero sólo cuando ganas. Sus relaciones con la prensa tampoco ayudan.

Las raciones de octavos de esta semana nos han dejado la victoria por la mínima (1-0) del Benfica al Borussia Dortmund y la goleada (5-1) del Bayern al Arsenal. No parece que ninguno de los dos primeros tenga opciones reales de disputar el cetro continental. El Bayern, por su parte, no es tan temible con Ancelotti que con Guardiola o Heynckes. En cuanto al Arsenal, bastante tiene con buscar sustituto a Wenger. Todo se acaba.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99