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Así se lo dijo a Carlos Garaikoetxea en una reunión entre nacionalistas en la Generalitat de Cataluña

Jordi Pujol se negó en 1983 a negociar un concierto económico como el vasco, el mismo que ahora le pide Mas a Rajoy

Octubre 3, 2014

El ex presidente de la Generalitat lo desechó por no considerarlo conveniente para Cataluña: primero, porque creía que una Hacienda catalana era muy impopular y, segundo, porque pensaba que no conseguiría un alto grado de eficiencia en la recaudación
Este encuentro, inédito hasta ahora, explica por qué el 21 de octubre de 2012, en un encuentro de Artur Mas con el actual lehendakari vasco Iñigo Urkullu, éste le reprochó al presidente de la Generalitat que exigiera ahora el concierto económico que CiU no peleó 30 años antes


Los nacionalistas Carlos Garaikoetxea, lehendakari, y Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Cataluña,  mantuvieron en 1983 una reunión en el Palau de la Generalitat, en la que el entonces lehendakari vasco le planteó al molt honorable president que Euskadi le apoyaría si reivindicaba un cupo o concierto similar al de Navarra o Euskadi. Garaikoetxea informó detenidamente a Pujol de las “excelencias” de ese trato económico preferencial, pero Pujol lo desechó por no considerarlo conveniente para Cataluña: primero, porque creía que una Hacienda catalana era muy impopular, y segundo, porque pensaba que no conseguiría un alto grado de eficiencia en la recaudación. Luego, muchos años después, en 2012, eso es lo que le exigió Artur Mas a Rajoy, cuya negativa a ceder dio paso al actual proceso de secesión pilotado por ERC y CiU.

Según ha sabido Extraoconfidencial.com de fuentes próximas al PNV, la reunión entre Carlos Garaikoetxea y Jordi Pujol tuvo lugar en marzo de 1983. Garaikoetxea era entonces lehendakari vasco y Pujol presidente de la Generalitat de Cataluña. La reunión, muy afectuosa y cordial, era la primera que mantenían de forma oficial ambos dirigentes nacionalistas, aunque ya se habían encontrado en otras ocasiones antes de acceder a sus respectivos gobiernos autonómicos. Pero esta primera reunión oficial, en la que se quería ultimar un acuerdo de colaboración entre nacionalistas para formar un ´frente común´ respecto a Madrid, se celebró en el despacho oficial de Pujol, en el Palau de la Plaza de Sant Jaume, en Barcelona.

Ir más lejos en la descentralización de España

En esos momentos, y a pesar de dirigir con mano férrea la Lehendakaritza vasca, Garaikoetxea, ya estaba sometido a duras presiones internas, sobre todo por Xabier Arzalluz, presidente del EBB del PNV; pero, por el contrario, Pujol era la máxima figura indiscutible del nacionalismo burgués catalán, presidiendo la Generalitat con mano de hierro y liderando con igual fuerza la coalición Convergència i Unió (CiU), que él mismo había creado unos años antes para aglutinar el voto nacionalista catalán. Una fórmula que le dio muy buen resultado durante muchos años, hasta las elecciones de 2003, en las que el tripartit le arrebató el Gobierno de la Generalitat.

El apoyo a Pujol de la Lehendakaritza

Pero en esa reunión de marzo de 1983, según han reconocido ahora a Extraconfidencial.com fuentes próximas al PNV, Garaikoetxea y Pujol hablaron de ir más lejos en la descentralización de España y en el desarrollo del Estado autonómico que se había aprobado en el Título VIII de la Constitución. Catalanes y vascos seguían rechazando la idea del ´café para todos´ que había extendido el Gobierno de Adolfo Suárez -merced a la influencia fundamental de Manuel Clavero Arévalo-, y que se había empeñado en mantener el gobierno socialista de Felipe González, que había ganado las elecciones generales en octubre de 1982, cinco meses antes de celebrarse esta cumbre vasco-catalana en la Generalitat.

Ahora, después de tres años al frente del gobierno autonómico -accedió al Palau de la Plaza de Sant Jaume el 8 de mayo de 1980, sucediendo a Josep Tarradellas i Joan-, Jordi Pujol quería más y empezaba a ejercer una fuerte presión sobre el nuevo presidente español, Felipe González. He ahí el sentido de esa reunión con el vasco Garaikoetxea. Pujol quería reivindicar el ´hecho diferencial catalán´ y precisaba de la ayuda de los vascos. Y en ese momento, según las citadas fuentes, Garaikoetxea le propuso que exigiera al Gobierno de González una fórmula similar al cupo o concierto que vascos y navarros habían negociado en la Constitución. Le dijo Garaikoetxea que el PNV y la Lehendakaritza le apoyarían en tal petición.

La sinrazón de CiU

 Se trataba de que Pujol pactara con el Estado un cupo que debería pagar al gobierno central y la Generalitat se comprometía a llevar la recaudación en su propia comunidad autónoma; es decir, era la creación de una Hacienda catalana, que es lo que ahora exige Artur Mas. Pero Pujol rechazó la idea, porque -y así se lo dijo a Garaikoetxea-, no estaba seguro de que fuera capaz de recaudar todo lo necesario. La idea, por tanto, no prosperó y el ´café para todos´ permaneció tal cual, aunque con las peculiaridades que establecían los artículos 143 (para las comunidades de ´vía lenta´) y 151 (la ´vía especial´ para Cataluña, Galicia, País Vasco y Andalucía).

Ahora, cuando el molt honorable president Artur Mas reivindicó frente a Mariano Rajoy más dinero para Cataluña y un trato al menos tan especial como Euskadi o Navarra, Extraconfidencial.com revela esta historia, que no es conocida y que explica por qué el 21 de octubre de 2012, en un encuentro de Artur Mas con el actual lehendakari vasco Iñigo Urkullu, éste le reprochó a Mas que exigiera ahora el concierto económico que CiU no peleó treinta años antes. Mas siempre se ha aferrado a la negativa de Rajoy a aceptar un concierto económico como el vasco para justificar la andanada soberanista en que se ha metido.

En abril de 2012, el propio Pujol hizo un amago de mea culpa en este tema, pero se justificó diciendo que entre 1977 y 1980 -años de negociación y aprobación de la Constitución Española y del Estatut catalán-, el concierto no lo querían ni el PSC ni ERC, por lo que no podía prosperar y por eso no lo negoció con Madrid. Pero Pujol no dijo toda la verdad, sino que la manipuló ocultando este encuentro con Garaikoetxea en marzo de 1983, en el que el vasco le prometió incluso un frente común para conseguir el concierto y Pujol lo rechazó.

Jorge Ventura