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Sandro Rossell decía hace un par de años que "el show mediático ha cambiado a Laporta; hay que tener los pies en el suelo para que no se te suba a la cabeza"

Joan Laporta, de salvador azulgrana a principal problema del FC Barcelona

Abril 8, 2008

Joan Laporta, el todavía presidente del FC Barcelona, pasó a la historia del club azulgrana por promover una moción de censura contra el presidente Josep Lluís Núñez, cuando hacía poco más de un mes que había sido reelegido en el cargo. Años después se convirtió en el presidente azulgrana más joven de la historia del Club. Mucho ha llovido desde que liderara a la oposición conocida como el Elefant Blau. Hoy no hay oposición pero es el propio Laporta el que se tambalea.

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Tengo un amigo que disfruta leyendo periódicos atrasados. Dice que con la perspectiva del presente las cosas y sobre todo los personajes quedan retratados. He querido imitarle y he sondeado en lo que en su día se escribió sobre Joan Laporta, el azote de Núñez y Gaspart, al que el barcelonismo entregó el poder para acabar con aquel legado y que con el tiempos e ha demostrado que ha caído en los mismos errores que vino a subsanar y lo que es peor, se está sirviendo del club catalán mucho más que sus predecesores. Al menos a Núñez la historia le reconoce como el presidente que salvó de la ruina a la entidad, y a Laporta aún no está muy claro como qué le recordará.
Volviendo a los periódicos antiguos, he rescatado lo siguiente. Son palabras de Sandro Rosell, el compañero de viaje de Laporta a la presidencia blaugrana, que el presidente dejó en la estacada cuando le puso los puntos sobre las íes, hace dos años durante la presentación de su libro ´Bienvenido al mundo real´: “El show mediático ha cambiado a Laporta. Hay que tener los pies en el suelo para que no se te suba a la cabeza. Le recomiendo que lea el libro, aunque no cree que lo haga, para que recuerde los orígenes de lo que fue nuestro sueño. Porque, si sigue así, puede tener una salida traumática del Barcelona. Espero que recapacite y vuelva al origen del proyecto, al espíritu de pensar primero en el Barça. Si es fiel a aquello y recobra el rumbo, a lo mejor no sale en globo“. Profético, oiga, profético.
No sé si Laporta saldrá del Barça en globo o por una ventana, pero lo que está claro es que no va a salir por la puerta principal. Decía Sandro aquel mismo día que “salir en la foto y en la tele cambia a las personas, y hace que lleguen los codazos e incluso los ejercicios maquiavélicos“. Más verdad que un santo. El pasado domingo Joan Laporta, ante miles de socios, se pegó un mitin, algunos dicen que como ensayo general para lo que pretende que sea su futuro, la política. Pero el ‘novillero’ no demostró tablas. No enganchó con el público y tal fue su torpeza que horas después, cuando el equipo no ganó al Getafe, lo que no dejaba de ser un tropiezo deportivo admisible por la forma, se volvió contra él y la pañolada recordó tiempos no muy lejanos cuando Joan Gaspart soportó estoicamente el clamor de su afición tras un ridículo deportivo ante el Sevilla (0-3). Joan ni siquiera aguantó en el palco, se metió en el agujero a la voz de ‘mariquita el último’. Si su futuro cree que está en la política, que se lo haga ver antes de dar otro paso errado.
Criticar a los que le critican y decir que es de antibarcelonistas meterse con la directiva, cuando él lo hizo todos los días de su vida hasta llegar al palco, es no tener memoria o tomar por tontos a los oyentes. Y había pocos, según se vio. Joan Laporta, elegido presidente hasta 2010, tiene cada día más complicado acabar el mandato, porque si el tema deportivo no se endereza y parece que no va por buen camino –si hoy el Barça cayese eliminado en Champions no serán pañuelos lo que saquen los socios-, las críticas serán cada vez más duras, los compañeros de viaje seguirán bajándose en próximas paradas y al final de temporada en la junta no quedará ninguno de los que comenzaron la aventura en 2003. Lo del mitin del domingo no gustó a más de la mitad.

El caso Ronaldinho

Si volvemos a hacer memoria, ¿recuerdan en qué momento se torcieron las cosas para Laporta? Pues fue hace un año, cuando Samuel Eto’o tiró de lengua en un acto en Tarrasa e insultó a Rijkaard y Ronaldinho. Desde ese día la cuestión deportiva, la que enmascaraba todos los males del club, comenzó a desmoronarse. Vino la eliminación en Champions, en Copa y la pérdida de la Liga ante el Madrid. ¿Por qué Laporta no tomó medidas con Samuel? Porque el camerunés “habló por boca de ganso”. El camerunés dijo lo que el propio Laporta no podía decir por lo impopular que era gritar contra la estrella de la plantilla y contra el técnico milagro. Los dos, herencia de Sandro Rossell. Eto’o, fichaje del propio Laporta, ni fue castigado ni puesto en venta como pidió Rijkaard. A partir de ahí el técnico se vio desautorizado y sin apoyo directivo, y Ronaldinho, al que se le había prometido la renovación, se quedó esperando.
Las pocas luces del brasileño han obrado el resto. En lugar de ganarse lo que pide en el campo se ha dedicado a vivir la vida, ha crear problemas y a poco menos que forzar su salida. De los ochenta millones de euros que se hablaba hace un año ahora se especula con 20, si es que hay alguien que los dé. Pero como el brasileño tiene ascendencia sobre muchos compañeros de vestuario, la crisis es ya imparable. Deco se borra los partidos continuamente, lo mismo que los Márquez, Edmilson… siempre están lesionados. Sólo los chavales se entregan al máximo, pero son insuficientes. Y Eto’o, a lo suyo, mostrando a la galería sonrisas y poco más. Se sabe apoyado por el jefe. Apañado va el jefe si cree que con Eto’o saldrá un proyecto adelante. Apañado va Samuel si cree que Laporta va a estar eternamente en el Barça para protegerle. Apañado está el Barça con unos y otros.