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El concurso va destinado al servicio de limpieza en las diversas dependencias de la Presidencia del Gobierno

Jáuregui ofrece más de 8 millones de euros por limpiar La Moncloa

Junio 7, 2011

En 2006, los 120 limpiadores de estas dependencias se declararon en huelga para protestar por la situación laboral que vivía la plantilla

CC.OO. denunció en su día que los trabajadores contratados eran requeridos para hacer de camareros, cocineros, planchadores o costureros, hacer las camas o la compra


El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha sacado a concurso un servicio de limpieza en las dependencias de La Moncloa y del propio Ministerio de la Presidencia por valor de 8.297.542, 37 euros. Así consta en el anuncio del BOE publicado ayer martes y refrendado por la Subsecretaría del Ministerio de la Presidencia y cuyo objeto es el “Servicio de limpieza en las diversas dependencias de la Presidencia del Gobierno y del Ministerio de la Presidencia”. El procedimiento es “abierto” y los que opten a la oferta tiene hasta el próximo 13 de julio. A estas alturas de la película, el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el citado Jáuregui habrán pensado que, a pesar de cómo está el país, tienen la casa sin barrer. Y a ello se han puesto.

A menos de un año de las elecciones generales, sin tan siquiera saber si van a acabar la Legislatura –algunas voces dentro del propio Partido Socialista, como la de Joaquín Leguina, piden elecciones anticipadas tras la debacle del 22-M, y no digamos ya dentro del Partido Popular-, y con cinco millones de parados, continúa el derroche de millones.

Huelga de limpiadores en 2006

No es la primera vez que el asunto de limpiar La Moncloa salta a la palestra. En 2006, los 120 limpiadores de estas dependencias se declararon en huelga para protestar por la situación laboral que vivía la plantilla. Denunciaron entonces que la empresa adjudicataria de las labores de limpieza en la residencia del Presidente del Gobierno, Servimil, les obligaba a prestar «servicios personales» a los cargos del Ejecutivo que se asemejaban más a los de un empleado del hogar que a los de un profesional de la limpieza.

Paseos al perro de Zapatero

Según aclaró entonces el sindicato Comisiones Obreras, los empleados de Servimil, que fueron contratados “estrictamente” para desempeñar labores de limpieza en el Palacio de la Moncloa, eran requeridos para hacer de camareros, cocineros, planchadores o costureros, hacer las camas o la compra, además de verse envueltos en situaciones como la de tener que sacar a pasear al perro de Zapatero, cuidar de sus hijas o hacer de asistentes de la entonces vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

No obstante, Comisiones Obreras subraya que Zapatero no es el único presidente del Gobierno que se pone el mundo por montera una vez llegado al cargo, en lo que a derrochar se refiere. José María Aznar contrató por 2,3 millones a una conocida empresa de abogados de Washington para promover su imagen en los Estados Unidos y para lograr las firmas necesarias que requiere la concesión de la medalla de oro del Congreso estadounidense. Al final, Aznar se quedó sin firmas y sin medalla, y los contribuyentes sin el dinero, ya que éste procedía de los fondos públicos vía Ministerio de Asuntos Exteriores, entonces dirigido por Ana Palacio.

Daniel Leguina