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El empresario decidió abandonar el grupo PRISA por diferencias con Cebrián

Jaime Polanco y Fiona Ferrer ya buscan ampliar la familia

Octubre 5, 2009

Me cuentan que la familia está súper contenta. Meses después de su boda, todavía hay aspectos desconocidos del enlace.

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La suya fue la boda del año. Cerca de seiscientos invitados y un auténtico derroche de lujo, elegancia y distinción. Jaime Polanco y Fiona Ferrer se casaron en un marco incomparable en el que todo resultó tal y como estaba previsto. Dos meses de esfuerzo y reuniones constantes con la gente del hotel en el que se celebró la ceremonia que acabaron convirtiéndose en un referente para novios que buscan contraer matrimonio de manera similar. Pocos saben que hubo cerca de sesenta empleados que decidieron trabajar gratis aquella jornada en honor a Jesús Polanco. Resultó emotivo el momento en el que, reunidos en la sala donde se celebró el guateque, los empleados y los ilustres invitados brindaron por un futuro más próspero. Isabel Presyler todavía recuerda la amabilidad con la que fue tratada. Ella fue una de las convidadas que estuvo protegida y acompañada por un “ángel de la guarda”. Una especie de ayudante al que Isabel –y otros invitados con movilidad escasa o que precisaban más atenciones- podía recurrir en cualquier momento.  Hay quien todavía sigue mandando misivas a los trabajadores agradeciendo tanta bondad. Todo fue un éxito aquella mañana. Fiona y Jaime brillaban de felicidad. Me cuentan  que la pareja anda estos días intentando aumentar la familia. Están deseando que el destino les abra las puertas al mundo de la paternidad y poder disfrutar así de una de las pasiones de Fiona. Ella es una entusiasta de los niños.
Fiona, que vive entre Miami y Madrid, es la relaciones públicas de la firma Rosa Clará en España, Estados Unidos y Latinoamérica, pero más destacable es que, desde hace algún tiempo, es la responsable de comunicación del bailaor Joaquín Cortés. A ella debemos agradecerle el pronunciado cambio de carácter que Cortés ha tenido con los medios. A buen seguro que su dulzura ha conseguido convencerle de que la prensa también es necesaria. Tantos éxitos profesionales van unidos a un auténtico peregrinar de sentimientos en lo personal. Su matrimonio con Jaime Polanco va viento en popa. Su reciente salida del grupo PRISA les ha unido más. Desde luego que su actitud un acto de valentía en estos tiempos de crisis en los que mantener un puesto de trabajo es realmente importante. Escudado en que la boda que celebraron le pareció poco afortunada, Juan Luis Cebrián expuso sus diferencias en una reunión privada y Jaime acabó tirando la toalla. La presión venció a la paciencia. No obstante, sorprende la reacción de Cebrián pues declinó la invitación a la celebración por “estar enfermo. No fue la única presencia ilustre de la boda. Por parte de Polanco acudieron hasta tres ex presidentes internacionales, Alberto Cortina y un sinfín de célebres miembros de la política nacional. Los primos de Jaime, con los que mantiene una estrecha relación, tampoco quisieron perderse tamaño acontecimiento. Nacho Polanco sigue siendo un gran apoyo en estos momentos de cambio radical.
A pesar de su ya comentada salida de PRISA, no se puede negar que Jaime era el miembro de la cúpula más internacional, quizás porque le avalan veinticinco años depositando todos sus esfuerzos, sueños y retos en la empresa. Lejos de lo pensado, su decisión ha sido madurada durante semanas. Las diferencias con Cebrián eran demasiadas y empezaba a no sentirse integrado en un proyecto de vida cuyas intenciones poco o nada tenían que ver con lo que él siempre había deseado. Probablemente, a partir de ahora, maneje un gran abanico de posibilidades. 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)