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Ruth Martínez acaba de publicar su segundo disco, Contrato de palabra, un álbum colorista y armonioso

Jaime Martínez Bordiu quiere casarse con Ruth Martínez

Abril 9, 2008

Contrato de palabra es el segundo trabajo discográfico de Ruth Martínez, la novia de Jaime Martínez Bordiu. El álbum, compuesto por canciones realmente emocionantes, está siendo todo un éxito de crítica. Y, mientras, el amor sigue brotando de sus entrañas

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Cuando escuché por primera vez el segundo trabajo discográfico de Ruth Martínez, la morenaza de profundos ojos negros que Jaime Martínez Bordiu luce cual triunfo, quedé gratamente sorprendido. Y eso que el empresario ya me había comentado que Contrato de Palabra iba a ser realmente apoteósico: “ya verás cuando lo escuches. Hay un bolero que yo no dejo de cantar y que me enamora cada vez que la oigo” me comentó cuando nos encontramos en una conocidísima discoteca madrileña en la que no sólo hablamos de lo divino y lo humano, sino que además bailamos al son de la música. No se equivocaba, pues Ruth Martínez, ex Ruth Lee, emociona con todas las canciones que interpreta en su nuevo álbum. Encandila el desgarro con el que defiende la letra de su primer single, Con remiendos en el alma, francamente arrebatador. Lo recomiendo para tiempo de desánimo sentimental o apabullamiento cerebral. Sin embargo, Ruth no sólo saborea las mieles del éxito profesional, pues recientemente Jaime le pidió su mano. Quiere contraer matrimonio con la mujer que, hasta el momento, le ha hecho más feliz. Atrás quedaron las constantes peleas y los desplantes: ahora viven el presente con entereza y sosiego.
 
Heridas que no cicatrizan
 
Y mientras deciden cuándo pasar por la vicaría, Jaime y Ruth han disfrutado de unos días de descanso en una Sevilla que mira al cielo pidiendo clemencia. Maldito aguacero que inunda las casetas de una Feria de Abril que este año quedará deslucida por el mal tiempo. Pese a todo, a la Martínez le ha servido para descansar de los interminables días de promoción, quizás porque todo esfuerzo bien merece una recompensa. Ruth, inseparable de su nada discreta guitarra eléctrica, recorrió todas las televisiones, cantó en todas las emisoras de radio y ofreció declaraciones no remuneradas en un sinfín de periódicos y revistas: “Fue realmente agotador –mira con los ojos iluminados- pero estoy muy contenta por el trato que se me ha dispensado en todos los medios de comunicación”, me confesó mientras se sinceraba a chorros. Y, aunque a veces resultaran duras las preguntas relacionadas con su hijo Ramsés, fallecido víctima de una fulminante meningitis, Ruth tragó saliva, aguantó las lágrimas y pintó una sonrisa en un rostro que todavía emana tristeza. Pocos saben que estas fechas son las más amargas del año, pues se acerca el aniversario de la muerte de su pequeño. La catalana no sólo luce frágil, sino que su sensibilidad y bondad son extremas. Ha aguantado mucho. Ha luchado contra viento y marea, quizás porque su vida no ha sido nunca fácil. Ruth tiene remiendos hasta en alma. Suerte, amiga, suerte. Tu éxito es el mío.
 
Por Saúl Ortiz