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En uno de sus últimos actos públicos, el secretario de Estado para el Deporte pide nuevamente seguir en el cargo

Jaime Lissavetzky se compara con Raúl y se postula por si el PSOE sigue en el Gobierno

Enero 15, 2008

Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, intervino ayer en el Foro Ferrándiz donde se postuló nuevamente para seguir ocupando el cargo si el PSOE vuelve a ganar las elecciones. De forma ufana, el secretario de Estado se comparó con Raúl, diciendo que ambos volverán a ocupar su puesto, uno en el CSD y el otro en la selección.

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No sé si el término patético es lo suficientemente expresivo para dibujar la imagen que produce Jaime Lissavetzky en cada aparición pública. Por enésima vez ha vuelto a postularse en público para seguir al frente del Consejo Superior de Deportes. Como si tuviera que convencer a alguien y lo que da la sensación es de estar implorando a sus jefes para que le dejen cuatro añitos más en el momio. Alguien dentro del Ministerio de Educación debería decirle que deje de suplicar en público, que llegado el caso el presidente del Gobierno tiene sobre la mesa los méritos y deméritos contraídos por cada uno de los altos cargos del Gobierno a lo largo de la legislatura.
Y como Jaime Lissavetzky sabe que no lo ha hecho nada bien en los tres temas principales de su gestión, los que al público más han encabronado –dopaje, selecciones autonómicas y Federación de Fútbol-, va de acto en acto, de entrevista en entrevista pregonando sus valores y echando culpas a otros. Justo lo contrario de lo que debería. ¿O ustedes han leído o escuchado a ministro o secretario de Estado pedir a Zapatero su continuidad por lo bien que lo han hecho? Pues eso, señor Lissavetzky, un poco de dignidad y a dar gracias por ese séptimo puesto en la lista electoral de Madrid que le garantiza un escaño en el Congreso de los Diputados, que ya es bastante premio.

En el Foro Ferrándiz Jaime Lissavetzky se explayó. Las elecciones ya están convocadas y va a tener pocas opciones de seguir proclamando su testamento deportivo. Aventuró más de 20 medallas para los españoles en los Juegos de Pekín, dijo que Madrid 2016 ganará la carrera olímpica y que le gustaría estar en ambos eventos, en primera fila. Lo dicho, éste se ha acostumbrado a lo bueno y lo quiere soltar. También habló de la inconclusa y silenciada Operación Puerto, que sacó las vergüenzas del dopaje en nuestro país y acabó sin sanciones para nadie, con los ciclistas marcados y sus carreras finiquitadas, y la sospecha de que el CSD tapó los nombres de deportistas de otras especialidades.
Sobre la candidatura de Madrid, el secretario de Estado dijo que “Madrid 16 es una apuesta estratégica de España, que hay que apoyar sin ninguna fisura. Debemos trabajar en el ámbito internacional para tratar de influir democráticamente en los que tienen que tomar decisiones. Hay muchas posibilidades de que sea sede olímpica, pero queda un camino difícil de recorrer“. Pues será que no, como el mismo ya sabe.

De la federación de Villar, mejor no hablar

Lo más gracioso vino cuando se le preguntó por la selección de fútbol, de la que también es optimista –es lo que hay que vender-: “Que España lo haga muy bien, que se respeten las decisiones del seleccionador y cada uno tiene la responsabilidad de tomar las decisiones que considere oportuno. Yo tengo la suerte de haber sido incluido con el número 7 de Raúl, Butragueño y Juanito en la lista del PSOE al Congreso… pero no me mojo más”.

Sin embargo, cuando le preguntaron por las elecciones federativas, escurrió el bulto. Ahí ni hay chiste que valga. Su gran derrota, vapuleado por el presidente de la RFEF, que hasta última hora le sigue plantando cara. “Con fútbol he intentado normalizar la relación. Ahora hay una orden publicada en el BOE y eso es lo que va a hacer el Gobierno. No me voy a meter en el tema de candidatos, pero sí voy a hacer el cumplimiento de esa orden”. Pues machote, como muy bien sabes, ya se ha incumplido. ¿Será capaz de inhabilitar a Villar? A lo mejor así se gana de verdad la nominación… o ni por esas.