Menú Portada
Exclusiva:El novio de Vicky Martín Berrocal besó en la boca a una morena de rompe y rasga

Israel Bayón se besa con otra

Abril 4, 2008

El empresario Israel Bayón estuvo acompañado de una morena durante toda la noche. Sorprendió, y hasta desencajó, que besara en la boca a otra mujer que no es Vicky Martín Berrocal. ¿Cuestión de márketing, amistad, cariño? ¿Cómo reaccionará la modelo?

pq_489_israbayon.jpg

Es de lo poco que no cuesta dinero. Besar es la forma más intensa de demostrar cariño, afecto o pasión hacia alguien sin tener que hacer uso de la tarjeta o del monedero. Y de besos sabe mucho el empresario Israel Bayón, atado sentimentalmente a una Vicky Martín Berrocal cada día más esbelta. Me cuentan que la andaluza se deja un dineral en un entrenador personal que le pone firme cada vez que se pasa de la raya. Los maledicientes aseguran que la Berrocal está intentando, a todo tren, parecerse a la actriz Mónica Belluci, con la que guarda el mismo parecido que Angelina Jolie con PoZi. Pese a todo, su arrebatadora personalidad y su innegable belleza volvieron loco a un Israel Bayón que anoche estuvo acompañado por una atractiva jovenzuela, de apariencia similar a Martín Berrocal, en el restaurante Lemarquis, uno de los locales de moda situado en pleno centro de Madrid y del que es socio junto a Fonsi Nieto y Rocío Martín Berrocal.
 
Hay quien todavía no se ha recuperado ante la complicidad que Israel demostró tener con la explosiva morena. Bayón permaneció a su lado toda la noche. Compartieron risas, miradas e incluso se dejaron retratar con una cámara digital. Y, después de cenar, la “pareja” y dos amigos más decidieron continuar la fiesta en la planta inferior del edificio, en la que se encuentra un lounge de discretas dimensiones en el que se pinchó una música francamente arrítmica. Más de uno quedó anonadado cuando Israel se acercó a la morena de marras y le plantó un beso en su carnosa boca. Unieron sus labios ante la presencia de las miradas indiscretas de aquellos que no quisieron perderse detalle. Quién sabe si los sabrosos besos que regaló a troche y moche se deben exclusivamente a una cuestión de marketing para que las damiselas de sinuosas curvas que deambulaban por la coquetísima discoteca se marcharan con buen sabor de boca a sus respectivas casas. Nadie sabe aunque todos quieren saber. ¿Cómo reaccionará Vicky?
 
Un restaurante mediático
 
Por allí también andaba la actriz Carola Baleztena, una eterna promesa de la interpretación que ya sólo se prodiga en fiestas y saraos de relumbrón. Parece que la Baleztena ha aparcado su nada despuntante carrerón para arrastrar el tacón hasta altas horas de la madrugada. De mascletà fallera. No sólo ella disfrutó de la noche, pues el actor Daniel Guzmán devoró una copiosa comilona en compañía de tres anónimos amigos con los que compartió todo tipo de confidencias. Guzmán, mucho más esbelto y atractivo que en televisión, posó su mirada en una rubísima camarera de origen portugués a la que intentó ligarse con múltiples estrategias. Pero le salió rana, quizás porque la atractiva muchacha se encontraba en su puesto de trabajo. Eso sí, Daniel estaba como en su propia casa pues, ataviado con una camiseta de color cartón y un chaleco negro, se sentó, cual vaquero del Oeste, en una de las cuatro sillas acolchadas que bordeaban una mesa que también servía de espejo retocador. Y, aunque muchos sólo se fijaron en él, en la discoteca también meneó su fibradísimo cuerpo la presentadora Mónica Hoyos. Me impactó su seguridad, aunque sus ojos todavía no destellan igual que cuando era totalmente feliz. Quizás necesite tiempo para recuperarse de la aparente traición de un Carlos Lozano que cayó rendido a los pies de la cantante Hanna cuando todavía matrimoniaba –aunque no estaban casados- con la peruana. Las heridas del alma tardan mucho en cicatrizar. Tiempo al tiempo.
 
Por Saúl Ortiz