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Matrimonio Boyer-Preysler (I)
Tea Rose SL, se dedica a la comercialización de páginas de Internet

Isabel Preysler no presenta las cuentas de su empresa desde el año 2003

Mayo 8, 2010

La empresa de la mujer del ex ministro de Hacienda, Miguel Boyer, puede ser sancionada con una multa de hasta 60.000 euros por parte de la Agencia Tributaria

En el último ejercicio que cumplió con su obligación con el Registro, la sociedad tenía un patrimonio negativo de 27.544 euros tras tan sólo tres años de actividad


A pesar de que en febrero del próximo año cumplirá los 60 años, la imagen de Isabel Preysler sigue valiendo millones, y por ello la sigue cuidando al máximo. Además de aparecer en decenas de presentaciones y actos, María Isabel Preysler Arrastia siempre será recordada por ser la cara visible de la multinacional de productos cerámicos Porcelanosa y por su ya famoso anuncio de una marca de bombones.

Pero la mujer de Miguel Boyer, también ha realizado su incursión empresarial, aunque con muy poco éxito y cuidado. La empresa Tea Rose SL, fue constituida el 16 de noviembre del año 2000 con el objeto social de diseño, programación, desarrollo, promoción y comercialización de páginas por vía electrónica a través de Internet, cuyo contenido esté relacionado de manera directa o indirecta con temas de interés general. El 22 de enero de 2001 fueron inscritas como Administradoras de la sociedad, domiciliada en la casa del matrimonio Boyer-Preysler en una de las zonas más lujosas de Madrid,  la propia María Isabel Preysler Arrastia y María Victoria Fernández Palacios.

Desde ese momento empezó una trayectoria empresarial con más pena que gloria. En el ejercicio 2003, la empresa cerró el ejercicio con unas pérdidas de 12.672,93 euros a sumar a los 20.926,91 euros de resultados negativos de los años anteriores. El patrimonio, mucho peor, ya que al cierre del ejercicio los fondos de la empresa reflejaban un resultado negativo de 27.544,72 euros.  

Después de ese ejercicio nada. La empresa sin estar liquidada o cerrada no ha vuelto a presentar las cuentas de los seis últimos ejercicios, una obligación que puede acarrear un sanción, ya que en caso de inspección las multas van de 1.200 a 60.000 euros, dependiendo de la dimensión de la sociedad, de sus partidas de activo y su cifra de ventas declarados a la Administración Tributaria. Sorprende que esto se produzca con la mujer de Miguel Boyer, ex ministro de Economía y Hacienda con el PSOE.

Cuidar su imagen también por Internet

Curiosamente en los años en los que esta empresa presentó sus cuentas coincidió con la lucha con éxito de Isabel Preysler por hacerse con el dominio www.preysler.com. Entonces, Isabel Preysler decidió llevar hasta a la OMPI a la empresa Ediciones Delfín SL, que tenía registrado el dominio. La empresa argumentó que pensaba destinar el sitio web correspondiente a ofrecer información sobre apellidos en general, habiendo elegido preysler, de origen alemán, por ser representativo del tema sobre el cual iba a editar un libro.

Por su parte, los abogados de Isabel Preysler a parte de demostrar la condición de ésta como titular de un derecho de marca sobre el signo “Isabel Preysler”, registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas desde 1984, alegaron que es “una persona notoriamente conocida en España, pudiéndose considerar como un personaje público o famoso”.

Además, ya poseía entonces otros dominios relacionados como: preysler.org, preysler.net, isabelpreysler.com, isabelpreysler.net e isabelpreysler.org.

Ante todas estas pruebas el organismo de arbitraje concluyó que “el demandado era completamente consciente de que el registro del nombre de dominio preysler.com, sobre el que no tenía derecho o interés legítimo, fue algo deliberado, no casual, hecho con el ánimo subjetivo de querer así causar un daño y perjudicar los derechos e intereses legítimos de Isabel Preysler” y el 31 de mayo de 2001 la OMPI decidió transferir el nombre de dominio objeto de la disputa legal a la demandante.

Desde entonces mantiene registrados todos los dominios principales relacionados con su nombre con una excepción, www.preysler.es cuya contratación se permitió mucho después de la fecha de este litigio y cuyo dueño actual si tiene relación con el nombre, Fausto Preysler De la Rosa. ¿Tomará medidas en este caso?