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No hizo caso a una reclamación por descubierto

Isabel Preysler no pagó sus cuotas a la Seguridad Social

Mayo 16, 2010
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María Isabel Preysler Arrastia no deja su actividad profesional, hace apenas tres semanas inauguró junto a sus hijos de nuevo la tienda de Porcelanosa en Miami, trabajos que por supuesto tienen sus obligaciones con Hacienda y con la Seguridad Social.

Si como ya informó este medio, Isabel Preysler incumplió su obligación de presentar sus cuentas de la sociedad Tea Rose, SL, de la que sigue siendo administradora, los descuidos de la mujer del ex ministro de Hacienda, Miguel Boyer, también se extiende a la Seguridad Social, donde no sólo se olvidó de pagar si no también de contestar la primera reclamación de este organismo para hacer frente a la deuda pendiente.

Así, según el Reglamento General de Recaudación de los Recursos del Sistema de la Seguridad Social y ante la imposibilidad, por ausencia, ignorar su paradero o rehusarla,  la Seguridad Social comunicó la reclamación por descubiertos de cuotas a la  Seguridad Social emitida contra ella y correspondiente al ejercicio 2004 haciéndola pública para que pudiera acreditar ante la Administración correspondiente de la Seguridad Social que han ingresado las cuotas reclamadas, entre las que se incluye, el  recargo de mora.

De hecho, si tras esta solicitud no se hacía cargo de la deuda, la Seguridad Social, iniciaría automáticamente una situación de apremio

Recargo de hasta un 35% del importe impagado

Lo cierto es que el descuido  como el de María Isabel Preysler, pudo acarrearle unos recargos que oscilaban desde el 5% si los documentos se presentaron dentro del plazo reglamentario y se pagaron en los dos siguientes meses, hasta un 35% si no se presentaron los documentos dentro del plazo y el pago se inició por vía ejecutiva al transcurrir más de tres meses de plazo.

Teniendo en cuenta que la deuda del mes de mayo se publicó este requerimiento tres meses después nos encontramos presumiblemente en el peor de los casos. Pero esta no es la única curiosidad, ya que el domicilio de notificación, no es la lujosa casa del matrimonio Boyer-Preysler en la urbanización Puerta de Hierro, si no está domiciliado, en una conocida calle cercana al Santiago Bernabéu.