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Isabel Pantoja tendrá que pagar a Hacienda, nada más obtener el tercer grado, 1,8 millones de euros por sus reiteradas infracciones fiscales, más los correspondientes intereses de demora

Diciembre 14, 2015

Sobre la Finca de La Moraleja, que supuestamente ya ha vendido, pesa el embargo de 445.000 euros de la Agencia Tributaria, más el aval por los 400.000 euros que todavía faltan por pagar de la multa del Caso Blanqueo, y 500.000 euros que aún no ha abonado de la hipoteca que se firmó en su día con Banco Gallego. De la cantidad que percibiría habría que descontar 1.345.000 euros. También sobre la Finca Cantora pesa otra orden de embargo de Hacienda por un valor superior al millón de euros, estando el resto, unos 300.000 euros, sobre su casa y garajes de Sevilla

ALCALA DE GUADAIRA, SPAIN - JUNE 05:  Isabel Pantoja goes back to prison on June 5, 2015 in Alcala de Guadaira, Spain. The singer was allowed to be out of prison for four days.  (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

La tonadillera Isabel Pantoja, que en breve alcanzará el tercer grado penitenciario y podrá ya salir de la cárcel sevillana de Alcalá de Guadaíra donde cumple la pena de dos años por blanqueo de capitales en el Caso Malaya, tendrá que abonar a Hacienda, nada más obtener ese tercer grado, la cantidad de 1,8 millones de euros por sus reiteradas infracciones fiscales, más los correspondientes intereses de demora. Los hombres del ministro Cristóbal Montoro intentarán cobrar la antes posible los impagos fiscales de la cantante, que por ahora ha ido abonando sus cuotas de la multa de 1,1 millones de euros que le impuso la Audiencia de Málaga por su implicación en el caso Malaya y de la que aún le faltan por pagar 400.000 euros, a pesar de lo que se ha publicado sobre que había ya zanjado sus deudas.

Para cobrar su dinero, los Inspectores de Hacienda han realizado un embargo sobre todas sus principales propiedades de una manera diferenciada y unilateral por ese importe total de 1,8 millones. Así, sobre la Finca de La Moraleja, que supuestamente ya ha vendido, pesa una nota preventiva de embargo por parte de Hacienda de 445.000 euros; sobre la Finca Cantora, la que más avala, pesa otra orden de embargo por un valor superior al millón de euros, estando el resto, unos 300.000 euros, sobre su casa y garajes de Sevilla.

La cantante tiene abierta una liquidación paralela por parte de la Agencia Tributaria por ese importe de 1,8 millones de euros. No obstante, la tonadillera, además de firmar un acta de disconformidad contra esta liquidación paralela, ha interpuesto un procedimiento administrativo ante el Tribunal económico competente por no estar de acuerdo con lo que le piden los Inspectores de Hacienda. Con esta medida, Isabel Pantoja pretende que la sanción y el pago queden paralizado hasta que no se determine una solución judicial por el Tribunal. Pero Hacienda, que hasta el momento ha estado parada y quieta, pretende acelerar los trámites una vez que Isabel Pantoja salga definitivamente de prisión y pueda volver a realizar sus galas artísticas. La cantante quiere, de momento, dejar zanjada su multa por el Caso Malaya y no tiene ninguna premura para afrontar ningún pago con Hacienda, algo que le va ser muy complicado ya que tiene todas sus propiedades embargadas por el fisco, que será el primer acreedor en cobrar caso de venderlas, como puede ser la propiedad de La Moraleja. Precisamente, lo que ha hecho Hacienda, como medida cautelar para que no se produzca un alzamiento de bienes con una presunta venta, ha sido embargar todas de manera diferenciada por ese importe de 1,8 millones.

El acta se levantó nada más concluir el juicio del Caso Malaya

Esta acta de Hacienda contra la tonadillera se levantó nada más concluir el Caso Malaya, donde fue condenada por la Sección 2ª de la Audiencia de Málaga a dos años de cárcel y a una multa de 1.147.000 euros por un delito de blanqueo de capitales. A partir de entonces, y a raíz de los enfrentamientos que durante el juicio tuvo la representación procesal de Isabel Pantoja con los inspectores de Hacienda, se levantó un acta de inspección que abarca desde el año 2008 hasta la fecha actual.

Esta inspección, que ahora está recurrida en los tribunales de Justicia, se levantó contra ella como persona jurídica además de contra todas sus empresas e, incluso, contra los representantes legales de sus sociedades. Así como se bloquearon algunas de sus cuentas bancarias.

Hacienda investigó todos los gastos deducibles en sus empresas (hoteles, restaurantes, viajes, comidas, vestuario, mobiliario…), que la tonadillera había aportado para conseguir un supuesto  beneficio fiscal. Tras la investigación los inspectores determinaron que muchas de estas cantidades no eran deducibles, por lo que le abrieron, aplicando la reforma de la ley tributaria que permite realizar estas actuaciones, una liquidación paralela que suma casi dos millones de euros con intereses.

Por eso la supuesta venta de la casa de la Moraleja, por un valor de mercado de unos 2 millones de euros, llevaría aparejado que Isabel Pantoja no pudiera cobrar toda la cantidad apalabrada, ya que son múltiples las cargas que todavía figuran sobre esta propiedad en el Registro de la Propiedad. Sobre ella pesa el embargo de 445.000 euros de Hacienda, el aval por los 400.000 euros que falta todavía por pagar de la multa del caso blanqueo, y 500.000 euros que todavía no han abonado de la hipoteca que se firmó en su día con Banco Gallego, la entidad bancaria con la que Pantoja versus Encarna Sánchez firmaron el préstamo hipotecario de La Moraleja. Es decir, de la cantidad que percibiría habría que descontar la nada despreciable cifra de 1.345.000 euros

El tercer grado penitenciario

Isabel Pantoja, si no surgen sorpresas de última hora, será clasificada en tercer grado por Instituciones Penitenciarias en los próximos días. No obstante, deberá ingresar de nuevo en la prisión de Alcalá de Guadaira este próximo domingo próximo tras su actual permiso penitenciario de seis días y posteriormente Instituciones Penitenciarias le dirá cómo será el procedimiento con el que podrá acceder al tercer grado y las condiciones que debe de cumplir asociadas al contrato de trabajo que presente y que es el aval fundamental para la obtención de ese tercer grado.

Los abogados de la cantante quieren conseguir la libertad vigilada para la cantante para que no tenga que pernoctar en un centro penitenciario de tercer grado, algo que sí sería un evidente trato de favor en comparación con otros reclusos. La propia cantante no alberga alguna esperanza de que se le concediera ese presunto régimen de semilibertad. En teoría, y si no hay ningún supuesto trato, Isabel Pantoja tendría que ir a dormir a un centro penitenciario o bien llevar una pulsera telemática, como la lleva el torero Ortega Cano, pero el problema en este último caso radica en el control de esta pulsera telemática en la finca Cantora donde ella estaría casi todo el tiempo debido a los problemas de control tecnológico en pleno campo.

La cantante no quiere ningún contratiempo por eso va cumpliendo con todos los temas y no realiza declaración alguna. Va pagando voluntariamente la multa, según los plazos estipulados, con un comportamiento perfecto y participando en las actividades complementarias y talleres carcelarios para que sea tratada preferentemente por la Junta de Tratamiento de esta prisión sevillana y en breve pueda estar subida en los escenarios.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho