Menú Portada
La cantante ha regresado a casa con multitud de regalos y muchos recuerdos

Isabel Pantoja digiere el éxito américano en España

Diciembre 9, 2008

Isabel Pantoja ya está en casa. Tras triunfar en los escenarios de latinoamérica, ahora se enfrenta a los incesantes comentarios sobre su relación con Julián Muñoz.

pq_654_isabelpanto.jpg

Su éxito en Latinoamérica ha sido rotundo. Todos los medios internacionales hablan sobre el desgarro de Isabel Pantoja sobre los escenarios. Allí es la reina de la tonadilla. Tras pasar varias semanas en el continente americano, la artista está de nuevo en casa. Aquí, el panorama es radicalmente opuesto. Arrecia la tormenta. Nadie le pregunta por su triunfo en el plano profesional. Las cuestiones sobre su relación con Julián Muñoz no consiguen sesgar su tranquilidad. Prefiere sonreír. Está sosegada después de tantísimos días sin preguntas ni murmullos. La coraza todavía resiste. A pesar de que es consciente de que sus silencios serán noticia, Isabel prefiere no hacer desmentidos ni confirmaciones ante las cámaras. Es tiempo para reflexionar y digerir todo lo que ha revivido en México y Ecuador, donde ha destacado por encima de otros cantantes de diversos géneros musicales. A la redacción de este periódico han llegado infinidad de correos electrónicos de seguidores de la cantante que han mostrado su disconformidad ante los comentarios de quienes aseguran que Isabel no llenó en sus espectáculos. Insisten en que sus actuaciones -y así lo recogen todos los medios locales- fueron respaldadas por un elevado número de melómanos. Y las entradas no costaban 20 euros. El precio oscilaba entre los 80 de la zona más barata y los 150 de la más cara.
Isabel está radiante. El cariño desinteresado de sus familiares (incluida Tessi, la novia de Kiko, con quien guarda una magnífica relación)  le ha permitido desconectar del mundanal ruido. Por eso optó por permanecer desconectada (utilizaba otro teléfono para ponerse en contacto con sus más cercanos) para que nadie pudiera estropear tanta ilusión. Eso sí, Isabel tenía muchas ganas de reencontrarse con su pequeña calcomanía (ya no tan menuda), a la que empuja a seguir avanzando en sus conocimientos sobre el inglés. Es una brillante estudiante con gran facilidad para los idiomas. Isabelita es capaz de mantener una conversación en inglés sin cometer errores llamativos. Me cuentan que los pequeños regalos que Pantoja ha traído de su largo viaje le han ilusionado. Es una adolescente que sigue emocionándose con los pequeños detalles. Y, como madre, Isabel tampoco tiene límite. Y ella sonríe como nunca, a pesar de que tanto ajetreo profesional le ha obligado a adelgazar cerca de diez kilos durante los últimos meses. ¿Y lo de Julián Muñoz? Eso ya es historia.
 
Por Saúl Ortiz