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La cantante habla sobre el escándalo de Charo Reina: "¿Por qué no hablan de ellas?"

Isabel Pantoja: “Ahora necesito paz y tranquilidad”

Junio 8, 2009

Desde México, donde está grabando un disco compuesto por su gran amigo Juan Gabriel, Isabel sale al paso de las últimas polémicas. ¿Volerá con Julián?

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La edulcorada entrevista que Julián Muñoz ha concedido a la revista ¡Hola! ha provocado un auténtico aluvión de comentarios en el coso rosa. Nadie entiende que dos meses después de la entrevista en la que arremetía brutalmente contra Isabel Pantoja, ahora haya cambiado de opinión e insista que quiere reconquistarla. Su prosa resulta increíble y empalagosa. Nada queda de verdad en ese Julián reconvertido en zalamero de cuarta regional que parece haber enloquecido. Sorprende, quizás angustia, que una Isabel más Pantoja que nunca esté dispuesta a darle una segunda oportunidad. Es mucho el amor, a pesar de que junto al presidario descubrió el significado de la palabra dolor. Desde México, donde Isabel está grabando un disco compuesto por su gran amigo Juan Gabriel, la cantante me cuenta que es pronto para hablar de reconciliación pero que no cierra la puerta a volver a los brazos del ex edil del bigote frondoso: “Ahora necesito mucha paz y mucha tranquilidad, aunque no sé lo que puede pasar”, me comentó con la voz algo emocionada. No es de extrañar, pues Pantoja ha sufrido más de lo que se puede imaginar. Envuelta en más de un escándalo, lo cierto es que la tonadillera ha decidido ponerle humor y sensatez a tanta polémica.
 
La última provocación está relacionada con unas declaraciones que Charo Reina realizó en La Noria de Jordi González. La folclórica abrió la caja de los truenos al devolver al presente la enemistad de Isabel Pantoja y María del Monte. Tamaño asunto ha sido puesto en manos de su abogada Graciela Otondo, quien no dudará en tomar las medidas legales oportunas: “Por qué esas señoras no hablan de sus vidas. ¿Acaso no tienen pantalones para hablar de ellas? Siempre sale mi nombre porque es el que da dinero”, me explicó durante una larga conversación que mantuve con ella. No como ese Luis Rollán mojado en betún con el que Pantoja asegura que “hablé tres palabras a través de mensajes de texto. Ni siquiera sabía que estaba en América”. El polifacético mozarrón lleva años insinuando que mis charlas con Isabel son pura invención personal. Rollán se dedica a propagar por todas las esquinas (incluido directores y productores) bulos y mentiras sobre mi relación amistosa con la reina de la bata de cola. Parece escocerle que, en más de una ocasión, haya sido autor de entrevistas que Pantoja me ha concedido por amor al arte. Como esa que publiqué en El Mundo y que sirvió como confirmación a su ruptura con Julián Muñoz. Se acabó. Ya no hay lugar para la inquina personal y la envidia profesional. Por suerte he podido demostrar que sus palabras eran el reflejo del miedo a perder definitivamente ese monopolio que cree tener sobre ciertos personajes que luego, cuando los focos se apagan, le dejan de lado.
 
Por Saúl Ortiz
saul@extraconfidencial.com