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Exclusiva: Carolina, la espectacular brasileña, como Dios la trajo al mundo

Interviú desnuda a la última novia de Paquirrín

Enero 13, 2010

Es guapa, atractiva y posee una anatomia de infarto. Por eso no es de extrañar que Interviú haya posado sus ojos en ella. El próximo lunes, Carolina, la última novia de Kiko Rivera se desnudará en la famosa publicación.

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Fue la última en saltar a la palestra, pero no por ello es la menos interesante e incluso la menos polémica. Y es que su relación con Kiko Rivera no fue tan idílica como se imaginó. Carolina, que ya intervino en el programa ‘Sálvame Deluxe’ donde destripó todo cuanto ocurrió durante su noviazgo, posará desnuda para la revista Interviú. Me cuentan que será el próximo lunes cuando la explosiva Carolina aparezca como Dios la trajo al mundo en la revista que dirige con éxito desmedido Alberto Pozas y en la que se mostrarán, a todo color, algunas de las realidades que enamoraron al hijo de Isabel Pantoja. Me avanzan que serán unas instantáneas que dejarán a más de uno estupefacto y que darán mucho de qué hablar. De la entrevista nada ha trascendido, salvo que en ella, la morena desvelará aspectos de su más íntima trayectoria junto al celebérrimo fortachón.
 
Una reconciliación que no llegó a nada
 
Insisten en que hubo un momento en el que Paquirrín quiso reconciliarse con la bella brasileña. De aquella intentona poco o nada se sabe, salvo que ocurrió poco después de que el hijo de la Pantoja sesgara definitivamente su intermitente romance con la no menos bella Techi,y que llegó a través de un mensaje de texto. De nada le sirvió tanto ajetreo telefónico, pues por aquella época Carolina tenía muy claro que lo suyo con Kiko estaba tocado y hundido. Los que la conocen saben que no es mujer de segundas oportunidades, sobre todo si la mirada de su ‘contrincante’ no parece reflejar fidelidad ininterrumpida. Hizo bien, pues hasta la actualidad, las relaciones que se le atribuyen no han sido de larga duración, quizás por motu proprio o porque ha sido víctima de eso que algunos llaman incompatibilidad de caracteres. Una cursilada amilbarada que se utiliza cuando el amor evoluciona hasta la quiebra. Sin embargo, pasado el tiempo, Carolina no se cierra a encontrar al hombre de su vida. Es joven, tiene una larga e intrigante vida por delante, y muchas ganas de comerse el mundo, ahora que ya ha superado un pasado marcado por su incursión en la prostitución y por criar a su hijo con muy pocos medios.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)