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Ofrecen grandes ingresos sin salir de casa

Internet y la crisis disparan las falsas ofertas de trabajo

Enero 1, 2009

No estamos hablando del timo de la estampita o de las cartas nigerianas (timo que consiste en pagar una “comisión” por cobrar un premio de lotería o una millonaria herencia) en la que se puede acusar de avaricia al timado, sino de buscar el eslabón más débil para estafarlo. Así en estos momentos se multiplican las falsas ofertas de trabajo o las promesas de dinero rápido, estos timos son muy antiguos pero el desarrollo de Internet los ha multiplicado.

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Las estafas relacionadas con la búsqueda de empleo no son nada nuevo. Hasta hace poco tiempo, los timadores se limitaban a recurrir a medios lentos como llamadas, visitas y anuncios clasificados para perpetrar sus estafas. Actualmente, los mismos factores que convierten a Internet en un medio práctico para la búsqueda de empleo como su amplia cobertura y su rapidez son aprovechados por los delincuentes para intentar fraudes con mucha mayor facilidad y menos riesgos.
Existen diferentes tipos de timos, todos con el denominador común de conseguir un beneficio económico a costa del desprevenido ciudadano, ya sea pidiendo directamente el pago de cierta cantidad o vendiendo datos personales que se han conseguido de forma fraudulenta.
Datos personales a través de oportunidades de empleo falsas
A través de anuncios de empleo falsos de apariencia realista, que muchas veces aparecen publicados en bolsas de trabajo legítimas o portales especializados, los estafadores pretenden engañar a buscadores de empleo impacientes y desprevenidos para que les envíen datos personales. Estas falsas ofertas de empleo son cada vez más sofisticadas y con frecuencia se emplea una redacción convincente, además de logotipos de empresa que pueden resultar familiares. En ocasiones, incluso se proporcionan vínculos a sitios Web que parecen pertenecer a organizaciones reales. También pueden cobrarse tarifas por servicios que nunca se llegan a prestar. Normalmente, al cabo de unos días, los timadores dejan de publicar los anuncios y desaparecen.
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Uno de los objetivos más habituales  es captar los datos de la víctima a través de un formulario para poder acceder al trabajo. No solo rellenan sus datos personales, sino también su número de cuenta bancaria, algo necesario para poder recibir los ingresos del supuesto trabajo. Pero lo que pretenden en realidad es blanquear dinero procedente del phishing. Mediante una comunicación supuestamente oficial en nombre de alguna reconocida empresa como puede ser eBay, PayPal o desde entidades bancarias, tratan de que la víctima facilite su cuenta bancaria, nombre de usuario y contraseña. El usuario es desviado a un sitio web prácticamente igual al que utilizan las empresas reales pero con alguna variante en la dirección http. Cuando ya logran hacerse con la información y entrar en la cuenta bancaria, ya pueden transferir el dinero robado a alguna cuenta. Si lo hacen a su propia cuenta, dejarían evidencias fácilmente rastreables por la policía. La persona que participará como intermediara entre el estafado y el estafador, permitiendo que el dinero sea lavado, será la que mordió el anzuelo con el falso anuncio de trabajo. La falsa empresa ingresará el dinero a su cuenta. Posteriormente le pedirá que se quede con una comisión del 5 o 10 por ciento y que envíe el resto a otro depósito.
Los más avariciosos añaden la coletilla de mandar dinero para conseguir un video promocional y el método milagroso que le solucionará su vida.
Algunos consejos
No facilite nunca en línea, por correo electrónico, teléfono, fax ni en un currículum ningún dato personal que no esté relacionado con el trabajo. Concretamente, no debe revelar el número del documento de identidad, de afiliación a la Seguridad Social, la fecha de nacimiento, su dirección particular ni su estado civil.
Envíe su currículum a un sitio de empleo en el que se aplique una política de privacidad y sólo se permita la consulta de currículos a las empresas acreditadas que contraten personal.
Tenga precaución si, de entrada, le piden dinero a cambio de ayudarle a buscar un empleo. No debería tener que pagar por oportunidades de empleo “exclusivas” ni por una oferta de trabajo.
Evalúe detenidamente la información de contacto de los anuncios de empleo y de los mensajes de correo electrónico relacionados, a fin de detectar faltas de ortografía, direcciones de correo en las que no figure el nombre de la empresa o incoherencias.
Escriba las direcciones de los sitios Web (URL) en el explorador en vez de utilizar vínculos cuando consulte bolsas de trabajo. Por otra parte, tenga presente que existe una nueva modalidad de estafa similar al “phishing”, denominada “pharming”, en la que el tráfico dirigido a sitios Web legítimos es desviado hacia sitios falsos con el propósito de usurpar datos personales.
Cree una cuenta y una dirección de correo electrónico Web exclusivas para todas las comunicaciones que no sean de carácter personal.
Aunque no hay ningún método infalible para identificar los anuncios de empleo falsos, es recomendable buscar faltas de ortografía y otras incoherencias, que suelen ser indicios habituales de timo.
Confíe en su intuición y tenga especial precaución cuando las personas o direcciones de contacto se encuentren fuera del país. Si una oportunidad parece demasiado buena o hay algún otro detalle sospechoso, es probable que se trate de una estafa.