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Hasta pocos días antes, la Embajada española en Bangkok no conocía la agenda oficial

Inquietud diplomática por el viaje de la Reina Doña Sofía a Camboya

Febrero 26, 2008

Se requirió información sobre las armas que transportaría el personal de seguridad y la composición exacta del séquito

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Se supone que con los medios e infraestructura de los que dispone la Casa Real española todo tiene que estar atado y bien atado para los distintos viajes oficiales que realizan cada uno de sus miembros. El pasado día 23 Su Majestad la reina Doña Sofía ponía fin a su periplo por Camboya, que inició el día 18, en la escuela rural de Primaria de Wat Run, una de las zonas más deprimidas de Seam Reap, al norte del país asiático, donde, entre otras cosas, las familias aceptan que las niñas vayan al colegio a cambio de unos gramos de arroz. Doña Sofía apoyó con su presencia durante tres días los programas de cooperación en aquel país. Una labor humanitaria más a la que nos tiene acostumbrados Su Majestad. Estuvo acompañada por acompañada por el director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Juan Pablo de Laiglesia, y el director general de Política Exterior para Asia y Pacífico del ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Eugenio Salarich.
Pero no es oro todo lo que reluce en los viajes reales. Según fuentes de la Casa Real y diplomáticas consultadas por este periódico, pocos días antes del desplazamiento de Doña Sofía a Camboya, la Embajada española en aquel país mostró su inquietud por desconocer los detalles de la agenda oficial del viaje de la Reina. Faltaban pocos días para la llegada de la comitiva Real cuando el embajador López Nadal requirió a la Cara de Su Majestad detalles precisos sobre las personas que compondrían el séquito oficial, sobre las armas que llevarían los miembros de seguridad para dar traslado posterior a las autoridades camboyanas.

Apoyo a Inditex

El Embajador traslada su inquietud también a las autoridades diplomáticas españolas por la incertidumbre sobre una previsible visita de Doña Sofía a los Reyes de Tailandia con la intención de presentarles sus condolencias por el fallecimiento de la Princesa Galyani Badana. López Nadal precisaba saber si, ante la posibilidad de que las autoridades camboyanas no dispusieran de medios de transporte aéreos para trasladarse de Battambang si debería tomar medidas al respecto.
A todas estas interrogantes se unía la de si debía incluirse en el programa de la visita la presencia de la empresa Inditex en el programa oficial. Al parecer, la sociedad propiedad de Amancio Ortega realiza, al margen de otras operaciones mercantiles, una importante actividad social y de defensa de los derechos humanos en aquel país. Al final, la visita se produjo: Doña Sofía conoció un proyecto de la compañía española sobre la protección de los derechos humanos y las buenas prácticas industriales con trabajadores camboyanos de la empresa.