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Hoy el Consejo de Ministros aprobará la subida del recibo de la luz para el mes de enero

Ignacio Sánchez Galán corta la electricidad a los clientes de Iberdrola por deudas de hasta un solo euro

Diciembre 25, 2013

El pasado lunes 23 de diciembre, víspera de nochebuena, la Generalitat de Cataluña anunció una medida por sorpresa. No fue la prórroga de sus cuentas, algo más que esperado, sino la decisión de impedir que las familias se queden sin luz y gas en invierno. Con esta medida los que no pueden pagar o tienen abierto un proceso de reclamación, se les concederá una moratoria hasta abril en la que no se podrá cortar el suministro. La aprobación del decreto que reforma del Código de Consumo de Cataluña, impedirá los cortes energéticos entre noviembre y marzo a las personas en situación de vulnerabilidad económica siempre que hayan recibido un aviso de interrupción del suministro por parte de la compañía presente en un plazo de 10 días un informe de los servicios sociales. El problema de la “pobreza energética” se está disparando en los últimos años debido al empeoramiento de la situación económica de millones de familias a las que se ha unido el alza record de los precios de la electricidad, que desde que empezó la crisis ha superado el 60%. El resultado, 3 millones de familias, el 15% del total según la Asociación de Ciencias Ambientales son “pobres energéticos”, es decir, no pueden hacer frente a sus facturas eléctricas o reducen su consumo al mínimo incluso en lo más crudo del invierno: se apagan luces que son necesarias,  la temperatura del hogar se mantiene por debajo de la idónea o la bombona de gas butano se comparte entre la cocina y la estufa, son algunas de las medidas extremas que toman millones de ciudadanos.

En el 2012, tal y como reflejan los datos de las propias compañías eléctricas se alcanzaron los 1,4 millones de cortes de luz por falta de pago, un 220% más que los 600.000 que lo hicieron en 2006. Pero lo peor es que esta cifra aumentará a cierre de 2013 y más que presumiblemente en 2014, en la que según Cáritas no habrá “brotes verdes” para millones de familias que no pueden pagar sus recibos de servicios básicos. De hecho, esta organización ya ha duplicado de forma general los fondos que destina a que las familias paguen los recibos de luz y gas, pero en algunas regiones estos fondos se han disparado hasta un límite difícilmente sostenible. En León por ejemplo, Cáritas diocesana se prepara para un 2014 duro y destinará la mayor partida a pagar la factura de gas y energía “en una ciudad con un invierno duro” lo que ha llevado a que se aumenten las ayudas en un 600% más, y que tan sólo en este año se haya incrementado en un 25% las atenciones recibidas.

Iberdrola, hasta el último euro y en tan sólo 20 días

Ante esta situación la respuesta de las compañías eléctricas puede definirse de muchas formas menos flexible. El caso más llamativo es la de Iberdrola. La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán, que acaba de lanzar una campaña de “limpieza de imagen” en la que bajo el lema de “Tu factura de la luz no puede ser más transparente” señalando que el 62% de lo que pagamos son “costes ajenos al suministro”, no duda, tal y como se ha comprobado extraconfidencial.com ante su servicio de protección al cliente, en cortar la luz con tan sólo un euro de deuda.

Es más, en estos años, lejos de ayudar a aquellos que tienen un problema coyuntural para hacer frente a su recibo, la situación ha empeorado. Antes de proceder al corte de suministro la empresa tiene que haber realizado una comunicación al consumidor requiriéndole al pago y avisando que se va a efectuar el corte de suministro, pero los plazos se han acortado drásticamente. Para consumidores con tarifa de último recurso (TUR) no se puede cortar el suministro sin haber transcurrido al menos dos meses desde que se emitió la factura, tiempo en que la empresa remite el aviso de falta de pago y comunica finalmente el día concreto en que se va a efectuar el corte. En el caso de Iberdrola, los consumidores con tarifa TUR desde el corte de suministro de la luz hasta la retirada del contador transcurren otros dos meses más en los que se puede efectuar el pago sin que se produzca la baja del contrato que implica un coste más. Eso sí, el día en que la empresa notifica que se va a producir el corte de suministro no puede ser festivo ni inhábil de atención al cliente o servicios comerciales ni vísperas, para así presionar a los clientes a que puedan pagar en ese mismo día.

Pero en el caso de los clientes con tarifas en mercado libre, a los que la compañía de Ignacio Sánchez Galán centra buena parte de sus esfuerzos en trasladar sus contratos, el plazo entre emisión de la factura y el corte de suministro se rige por las “condiciones libremente pactadas” entre el consumidor y la empresa y en el caso de Iberdrola es de tan sólo veinte días. Además el impago puede llevar aparejado también  la baja del contrato por lo que aunque no se haya retirado el contador puede darse el caso que no sólo pagando la deuda pendiente se consiga restablecer el suministro de energía.  El resultado es que la política comercial de Iberdrola está llevando a crecer unos contratos en los que con tan sólo 20 días de demora del pago no sólo te hayan cortado el suministro, sino que ni siquiera tienes contrato vigente para reinstaurar el servicio.

Nuevas subidas y pocas esperanzas

Cataluña ha dado un paso para la protección a los consumidores, Andalucía lo ha dejado de momento en “amago”, sin realizar ninguna medida concreta a pesar de haberlo insinuado hace tan sólo un mes y el resto de Administraciones no se han pronunciado sobre establecer algún cambio que alivie una situación tan dramática. El caso más sangrante es el del Ministerio de Industria de José Manuel Soria, que más allá de sus quejas por la subida estratosférica del 11% de la semana pasada y la anulación por parte de Competencia de la última subasta no ha tomado ninguna medida que conlleve un alivio para los consumidores. Es más, si se cumple lo esperado por los analistas, hoy el Consejo de Ministros decretará una nueva subida, con lo que el único cambio para el bolsillo del ciudadano es que la subida será de unos euros menos que la estipulada el día 19 de diciembre.

Las cifras hablan solas. Después de esta última subida, la factura eléctrica ya se habrá disparado en España un 70% desde el 2007, mientras que la renta media de los hogares se ha reducido más del 9%. La consecuencia es que cada día hay más situaciones límites, más “pobres energéticos” a los que como ocurre con la eléctrica de Ignacio Sánchez Galán, no se les perdona ni un solo euro de deuda.