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El último incendio, el 11 de septiembre de 2008

Iberdrola quiere construir un edificio de 8.500 m² encima de una subestación con un largo historial de incidentes

Marzo 31, 2009

El incendio dejó a más de 39.000 hogares y cientos de negocios sin luz el verano pasado
La Comunidad de Madrid abrió expediente a la eléctrica por el incidente
Más de trescientos metros de calle siguen invadidos por unas instalaciones de cableado tercermundistas


En plena zona de parquímetros del distrito de Retiro de Madrid existe todo un carril inaccesible desde finales del verano pasado, se tratan de unas instalaciones de conducción eléctrica de la compañía Iberdrola que en plena crisis está arruinando a muchos negocios de hostelería que abundan en esta tranquila zona de Madrid y que siguen alarmando a los vecinos tras el susto del pasado 11 de septiembre.

Ese día, varias explosiones de origen desconocido registradas en una cámara de empalmes de conducciones eléctricas de Iberdrola situada a unos 500 metros de la subestación inundó de humo tóxico las galerías que conectan la cámara de empalmes con la subestación eléctrica del barrio de la Estrella, situada entre las calles Sainz de Baranda y Marqués de Lozoya, a medio kilómetro de la calle Menorca, que empezó a arder por contagio y dejó a 39.000 hogares y miles de negocios sin suministro eléctrico y que por ello la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid abrió expediente informativo.

 

Encima de esta instalación obsoleta llena de incidentes mas o menos graves, como ha informado Extraconfidencial.com, Iberdrola quiere construir un megaedificio de 8.550 metros cuadrados. De este proyecto en el que se modernizarían unas instalaciones obsoletas y que aprobó el Ayuntamiento de Ruíz Gallardón hace mas de casi cinco años sólo hay un bonito cartel que como denuncian los vecinos un bonito poster, pero modernidad poco, de hecho aun pueden verse logotipos de antes que Iberduero e Hidrola se fusionaran, cosa que recuerdan sólo los mas viejos del lugar.

Y sobre todo lo que queda es mucho temor, que se construya un edificio encima de una subestación eléctrica que da luz más de 100.000 habitantes de Madrid. ¿Qué importa mas la seguridad o el dinero? De momento los vecinos siguen “disfrutando” de los cables de Iberdrola junto a las aceras por donde pasean sus hijos.