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Ya hay sentencia en el juicio del mediático crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y todo apunta a que será el TSJ de Castilla y León el que dicte la sentencia definitiva porque todos anuncian recusaciones ante el inminente fallo del jurado

Febrero 18, 2016
galiacho leon

Extraconfidencial lo adelantó este pasado lunes. Justo 72 horas después de que el jurado popular iniciará la deliberación sobre el futuro de las tres acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León y del PP regional, Isabel Carrasco , ha alcanzado un veredicto, que ha dado a conocer sobre las 13.50 horas de este sábado. Las tres –Montserrat González, Triana Martínez y Raquel Gago– son culpables de todos los delitos que se les imputaban. Ahora como ya informó Extraconfidencial.com, a la espera de conocer los años de condena, se recurrirá a la Audiencia Provincial y posteriormente al Tribunal Supremo.

León es una ciudad dividida a la espera del inminente fallo del jurado sobre el mediático caso del crimen de la presidenta de la Diputación de esta provincia, Isabel Carrasco. Hoy lunes se celebra la jornada definitiva de las conclusiones y, a su finalización, el jurado, constituido por nueve personas, se retirará a deliberar en un Hotel de la ciudad a puerta cerrada para determinar el veredicto. Pero todo apunta a que será Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL), el que finalmente dicte la sentencia definitiva porque todos -defensa, acusaciones y Fiscalía-, anuncian en privado que si la sentencia no les favorece recurrirán el fallo del jurado ante esta instancia judicial. Posteriormente, queda la posibilidad de acudir al Tribunal Supremo. La ciudad lleva ya un mes rodeada de cámaras de televisión que acechan a las puertas de la Audiencia Provincial a la espera de algún nuevo resultado relevante sobre un crimen que ha sido muy mediático. La fallecida estaba divorciada, convivía como pareja desde hacía 12 años en León con Jesús López-Brea Fernández, y tenía una hija, Loreto Rodríguez Carrasco, de 33 años de edad.

Durante el mes de juicio oral no se ha comprobado materialmente la autoría en el asesinato por parte de la hija de Monserrat González, Triana Martínez, ni de la Policía Municipal Raquel Gago, cuya participación activa en el crimen queda en el aire. Finalmente, la defensa de la supuesta asesina, Monserrat González, y de su hija, Triana Martínez, ha impugnado la actuación de los Policías llegados de Burgos los primeros días de las detenciones, así como los posicionamientos de sus defendidas para indicar que nunca hubo un seguimiento a la víctima como así indica la Fiscalía. Tampoco considera que la reconstrucción del crimen haya sido fidedigna por las distancias y los tiempos empleados. Como que también la actuación de los médicos forenses no se ha ajustado a la Ley, porque el examen médico se realizó en unas condiciones de no muy buena sintonía con madre e hija, incluso, con ellas esposadas.

El crimen

Fue sobre las 17:17 horas del 12 mayo de 2014 cuando la presidenta de la Diputación Provincial de León y del Partido Popular de León, Isabel Carrasco Lorenzo, caminaba sola por la pasarela peatonal sobre el río Bernesga, que une el Paseo de la Condesa de Sagasta con el Paseo de Salamanca, siendo seguida a corta distancia por Montserrat Ascensión González, vestida con una parka verde, gorra con visera, gafas de sol y un pañuelo grande. Montserrat se acercó a ella por detrás sin que la presidenta lo pudiera advertir y, con intención de matarla y a escasa distancia, le efectuó con un revólver marca Taurus del calibre 32, cuatro disparos de los que tres le alcanzaron: el primero en la parte media de la espalda afectando al ventrículo izquierdo, otro en la parte posterior de la cabeza, y otro en la mejilla izquierda, causándole lesiones que determinaron su muerte casi inmediata por shock hipovolémico y destrucción de centros nerviosos superiores.

A continuación, Montserrat González volvió sobre sus pasos, dirigiéndose tras cruzar el Paseo de la Condesa de Sagasta, no por el paso de cebra, sino atravesando directamente, en dirección a la calle Luca de Tuy, donde nada más entrar se desprendió del bolso negro donde llevaba el arma arrojándolo, según ha declarado ella en el juicio, “a un garaje existente a la altura del número 21 de la calle Luca de Tuy”. Según las explicaciones aportadas en el juicio, la hija, Triana Martínez González, que había recibido previamente una llamada de su madre a las 17:16:03,  de 32 segundos, y se dirigía en ese momento desde la calle Colón por Luca de Tuy hacía el Paseo de la Condesa, donde suponía que se encontraba su madre, “vio como esta arrojaba su bolso al garaje y cuando se cruzó con ella la vio muy nerviosa y temiéndose que hubiera dado muerte a Isabel se acercó a recoger el bolso que acababa de tirar su madre, y en el momento que lo cogió notó que pesaba bastante , introduciéndolo  dentro del bolso grande de lona de la marca “Foranina” que se lo había prestado después de Semana Santa su amiga Raquel Gago Lorenzo, Policía Municipal de León y, cuando lo tuvo guardado, salió del garaje  y ya no vio a su madre”.

El encuentro  de Triana con Raquel

Triana se dirigió entonces por la calle Luca de Tuy en dirección a Gran Vía de San Marcos y al llegar al cruce de la calle Colón, no vio a su madre en la calle Colón y a la que si vio fue a su amiga Raquel en la acera de la calle Luca de Tuy después de la calle Sampiro, la cual había estado tomando un té en su casa después de comer y a la que hacía en la clase de restauración en la Casa de la Cultura de Trabajo de Cerecedo, hablando con un empleado de la O.R.A.. Según la defensa, “intentó llamarla desde su teléfono IPhone 5, el cual se activaba con la huella dactilar  y como Triana estaba nerviosa y con la mano sudorosa no se le encendía por lo que la llamó por un teléfono prepago de Nokia que estaba a nombre de su amigo  José Manuel Presa  Ferrero, que era de teclado y podía llamarla más fácilmente y aunque logró marcar a las 17:19:14 y salto la llamada durante 17 segundos no pudo establecer comunicación con ella”.

Al no poder comunicar con Raquel, Triana se encaminó hacia donde estaba ella hablando con el controlador de la ORA y decidió dejar el bolso que le pesaba mucho en el coche de Raquel por lo que se acercó a ellos y les saludó preguntándole “¿tienes el coche abierto?”, introduciendo el bolso en el vehículo Volkswagen Golf 9542 GKF diciéndole a continuación a Raquel, ” voy a la frutería ahora vengo”

La detención

A  continuación, Triana se dirigió a ver si estaba su madre donde había dejado su coche, un Mercedes SLK 200 matrícula 4557-GFR, aparcado en el chaflán de los sindicatos  del cruce de la calle Roa de la Vega con Gran Vía de San Marcos, donde efectivamente ya había llegado su madre  a la que había perdido de vista, según su defensa. Triana se encontró entonces a su madre ya sentada en el coche pues, aunque no tenía carnet de conducir, sí disponía de llaves del vehículo para poder entrar en el coche, cuando salían de compras  con su hija por las molestias que sufría en la espalda, momento en que fueron ambas detenidas.

Raquel Gago, al ver que no regresaba Triana, la llamó por teléfono a las 17:36:05 no  pudiendo hablar con ella pues ya estaban detenidas y le habían intervenido los teléfonos por lo que abandonó el lugar en su coche, según su defensa, “ignorando todo lo ocurrido, dirigiéndose a la Casa de Cultura de Trabajo del Cerecedo,  donde asistía a un curso de Restauración, en la que estuvo hasta las 18,40 horas, y a donde regresó sobre las 21,30 horas a dejar una puerta para restaura”. Según su explicación ante el jurado, “nunca se dio cuenta que Triana había dejado algo en el coche”.

Las armas y el registro

El arma utilizada en los hechos es un revólver marca Taurus, con su número de serie punzonado, para cartuchos del calibre 32, apto para el disparo. En registro efectuado sobre las 00,29 horas del día 13-05-14 en el domicilio de Triana Martínez, sita en la calle Cruz Roja nº 1 ,4º de León, se ocupó también en la habitación, que utilizaba su madre Montserrat en las temporadas que pasaba en su casa, una pistola semiautomática marca Royal, sin número de serie visible, re camarada para cartuchos del calibre 7,65 x 17 mm., en condiciones de funcionamiento, así como diversos cartuchos aptos respectivamente para estas armas. Ambas armas las había comprado Montserrat González a un delincuente de Gijón llamado Armando en las navidades de 2012 con el fin de utilizarlas para dar muerte a Isabel Carrasco.

También se encontraron en ese registro fotos y recortes de periódicos y publicaciones referidas a Isabel Carrasco y fotos del domicilio de ésta en León, así como un folio con anotaciones manuscritas de Triana sobre armas, precios y lugares, correspondiente a las búsquedas en Internet que sobre ellas que esta había realizado por indicación de su madre con anterioridad a que Monserrat comprara las armas en Gijón.

Las impugnaciones

En la última jornada del juicio, el letrado defensor de madre e hija propuso la admisión de una prueba documental por la que solicitó la inclusión de un acta notarial que recoge que los recorridos de Montserrat y Triana en los instantes posteriores al crimen, no fueron los que se explican en la versión oficial y que, por tanto, los tiempos no cuadran con los que se ha relatado en la versión de las acusaciones ni sostienen las tesis de la descripción correlativa de los hechos en los términos en los que se conoce actualmente. El abogado aportó el dictamen de un notario que dio fe de que las distancias no concuerdan con la versión oficial y de que los tiempos utilizados para recorrer el trecho tampoco fueron los que se ha dado a entender.

También el letrado defensor de madre e hija, impugnó las declaraciones en sede policial de sus patrocinadas, por entender que no se realizaron con las debidas garantías legales para sus intereses, las realizadas ante el Juzgado de Instrucción por estar viciadas con las confesiones obtenidas bajo engaño, los Informes psiquiátricos de sus clientas al considerar que fueron hechos sin retirarles las esposas, con todos los inconvenientes que comporta esta circunstancia para su declaración.

La impugnación se extendió al estudio de posicionamientos y localización de los teléfonos móviles de madre e hija, que carecía de elementos fundamentales como el hecho de que las conexiones a la antena del Edificio Europa responden a llamadas hechas desde su casa y no a seguimientos a Isabel Carrasco. Además, se mantiene el trámite del incidente de nulidad de actuaciones, al comprender que la confesión ante la policía de Montserrat fue obtenida mediante engaños y que por tanto no es válida.

Será en la jornada de hoy lunes cuando se elevarán a definitivas las conclusiones provisionales. Será el momento en el que las partes decidan sin mantienen las calificaciones de los hechos que habían mantenido hasta ahora y si reiteran las peticiones de pena que proponen para las acusadas o las modifican en cualquiera de los dos sentidos. Será el inicio, casi con toda seguridad, de la última semana de juicio, ya que no se estima que se prolongue más de lo debido la deliberación del jurado popular que partir de hoy se reunirá en secreto para dictaminar si Triana Martínez González y Raquel Gago Lorenzo, son autoras, cómplices o encubridoras del asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, o quizá salgan indemnes de todas las acusaciones. Esas son las grandes incógnitas de este mediático caso, porque la autoría parece estar clara por parte de Monserrat González.

Juan Luis Galiacho

 juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho