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Domiciliar nómina o contratar tarjeta de crédito, seguros o planes de pensiones son alguno de las prácticas que encarecen los préstamos

Hipotecas: rebajas en los diferenciales que pueden salir muy caras

Septiembre 24, 2014

El coste de la contratación de productos que en un principio rebajan la cuantía de la cuota hipotecaria puede a llevar a pagar mucho más que el ahorro conseguido, por ello es importante ver la conveniencia y analizar su coste.

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Tres semanas después del “huracán” creado por Mario Draghi y su decisión de rebajar el precio del dinero hasta el 0,05% e inundar de liquidez el mercado, se van cumpliendo los pronósticos: El Euribor se derrumba, en su referencia a 12 meses ha caído hasta el 0,343%, los bancos ya están ajustando a la baja el interés de los depósitos y cuentas remuneradas pero de momento estas rebajas están llegando más lentas y limitadas a las hipotecas.

Es decir, ahora mismo tenemos hipotecas más baratas por la situación actual del mercado y no por la que debería ser acción lógica de las entidades financieras, rebajar las condiciones. Con todo ello, los beneficiados son los que tienen hipotecas con diferenciales de antes de la crisis y por supuesto no tengan cláusula suelo, mientras los nuevos apenas lo notan. La paradoja es tal, que la mayoría que contrataron una hipoteca hace una década cuando el Euribor estaba en un 2% pagaban menos que los que lo realizan una nueva contratación ahora cuando el Euribor está en mínimos históricos.

Pero más allá de los altos diferenciales, para colmo, tenemos toda una larga serie de costes a los que antes no se enfrentaban o eran en una menor medida. La mayoría de las hipotecas que ofrecen un diferencial por debajo del 2% (Bankinter ha sido la última en rebajar tipos este pasado martes hasta Euribor + 1,70%) lo hacen si se contrata toda una serie de productos y servicios vinculados, desde nóminas, seguros hasta tarjetas de crédito con un gasto mínimo o planes de pensiones. Analizar muy bien que es lo que estamos contratando y su coste es vital para ver si es rentable apostar por esta bonificación en nuestro tipo de interés o no.

La nómina como fuente de comisiones

Tener domiciliada la nómina en el mismo banco en el que también está el pago principal, puede ser de lo más lógico, pero no por ello rentable. A pesar de que cada vez hay más ofertas que ofrecen por domiciliar la nómina un abanico muy amplio de productos y servicios gratuitos muchas entidades siguen cobrando comisiones por operaciones tan básicas como el mero hecho del mantenimiento de la cuenta, transferencias o por tener una tarjeta de débito.
 

Aunque estos gastos parecen pequeños mes a mes, al año suponen un coste importante. En mantenimiento, oscila entre los 18 y 32 euros de media anual, al que tenemos que añadir otros 30-45 euros por transferencias y unos 12 euros por tarjeta de débito, en el mejor de los casos y teniendo una operativa muy limitada. En total unos 100 euros anuales que se ahorrarán si optan para su hipoteca por una entidad que no cobra por estos servicios.

Seguros de vida y hogar

Aunque la legislación actual tan sólo obliga a tener contratado un seguro de daños (incendios) si tienen una hipoteca, muchas entidades “fuerzan a la contratación” de toda una serie de seguros para la concesión del préstamo, reflejándolo en escritura, o incentivan a la misma con bonificaciones en tipos de interés.

Los más comunes, y menos problemáticos son los de vida y hogar. Y lo son menos, porque su contratación, independientemente si se hace en cualquier entidad financiera o aseguradora, es recomendable. El de vida, ya que protege a sus herederos de tener que hacer frente a una importante carga financiera en caso de muerte o invalidez del prestatario y en el de hogar porque cubre todo tipo de contingencias que pueden suceder en su hogar.

Pero en todo caso siempre hay que hacer un análisis económico de lo que cuesta el seguro con la entidad financiera y el ahorro que puede conseguir con su contratación.

  • En primer lugar pidiendo de forma anticipada el coste de la prima a la entidad financiera y haciendo una simulación de que les costaría con las mismas coberturas en otras entidades o aseguradoras. Por ejemplo, para una hipoteca de 100.000 euros de continente y 25.000 de contenido de un piso medio en una ciudad, pueden encontrar diferencias de más del 100% con primas que oscilan entre los 137 euros y los 280 euros. También existen diferencias muy importantes con los seguros de vida.
  • En segundo lugar, viendo cual es el ahorro en su cuota mensual por contratar el seguro con la entidad financiera, algo que pueden hacer de forma fácil con las calculadoras de cuota hipotecaria.

El resultado, si el ahorro es inferior a si contrata el seguro con otra empresa, es que económicamente esta vinculación no es rentable.

¿Necesita una tarjeta o un plan de pensiones?

Un paso más los dan otros Bancos con más vinculaciones en productos propios como es la contratación de tarjeta de crédito con un mínimo de gasto anual y planes de pensiones o productos análogos de previsión.

El uso de tarjetas para compras es prácticamente universal, el problema vendrá si utilizar estos plásticos tienen un importante coste económico, el cual viene determinado por un lado si tiene cuota de emisión y renovación (con una media de entre 18 y 30 euros anuales) y por otro lado si el uso de la misma también supone un gasto. Esto ocurre por ejemplo con las tarjetas para compras o revolving, que siempre obligan a fraccionar o financiar las compras y con ello, a pagar un interés por nuestras compras.

El caso más extremo lo tenemos en la obligación de contratar un plan de pensiones, un producto que a pesar de sus beneficios a largo plazo, puede que no entre en nuestra planificación financiera obligándonos a realizar un fuerte desembolso económico de forma periódica. Aunque tengamos en cuenta que a la hora de la jubilación conseguiremos una buena renta o capital, lo cierto, es que estas aportaciones en la práctica para la totalidad de las hipotecas supone más cantidad de lo que nos ahorraremos con la bonificación en nuestro préstamo.