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Lo prestarán empleados con escasa formación y procedentes de empresas de Empleo Temporal

Hacienda “privatiza” el Servicio Telefónico de Asistencia al Contribuyente por 4 millones de euros

Enero 10, 2010

La campaña está orientada a la declaración de la Renta de este año
Quejas de los funcionaros de la AEAT porque, al final, son ellos los que tienen que resolver las dudas


Hacienda no deja de depararnos sorpresas, por lo habitual desagradables, ni tan siquiera en Navidades. El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto de modificación de determinadas obligaciones tributarias formales, procedimiento de aplicación de los tributos y de otras normas para aumentar la eficacia de la lucha contra el fraude fiscal. A partir de ahora, los bancos y las cajas que presten el servicio de gestión de cobros a través de tarjetas de crédito o de debito a empresarios y profesionales estarán obligados a informar a Hacienda de las operaciones realizadas por éstos cuando su cuantía supere los 3.000 euros en cómputo anual. 

Concurso millonario

Y el pasado 23 de diciembre, un día justo antes de Nochebuena y un día después del sorteo de la Lotería Nacional de Navidad, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), empleaba el BOE para anunciar la convocatoria de un concurso público que ha sorprendido a muchos funcionarios pero que no es nuevo.
Una vez más el ministerio de Elena Salgado se amparaba en esas fechas en las que una gran mayoría de los españoles piensa y no duerme en cómo encontrar un puesto de trabajo y poder hacer frente a sus pagos, para informar de la “Resolución de la Agencia Estatal de Administración Tributaria por la que se anuncia procedimiento abierto para la contratación del Servicio Telefónico de Oficina Telefónica de Asistencia al Contribuyente”.El Presupuesto base de la mencionada licitación ni más ni menos que 4 millones de euros. Eso sí, la publicidad del servicio correrá a cuenta del adjudicatario.
 

¿Vulneración de la Ley de Protección de Datos?

 
No es la primera vez que la AEAT subcontrata este tipo de servicios, tal y como demostraremos en próximas ediciones. Pero no por ello ha dejado de indignar a técnicos y funcionarios del ministerio de Economía y Hacienda. Éstos últimos aseguran que “somos nosotros los que, al final, tenemos que resolver las dudas de los contribuyentes”. Según las mismas fuentes, las personas que prestan este servicio reciben una mínima formación, por lo que sus conocimientos sobre legislación tributaria son escasos, y en su mayoría proceden de empresas de empleo temporal.
 
Además, este tipo de adjudicaciones plantean una serie de interrogantes cuando menos preocupantes: ¿tienen los trabajadores de esta oficina de información al contribuyente acceso a los datos?;  ¿quién garantiza la confidencialidad?; ¿lo permite la Ley de Protección de Datos?; ¿cómo se garantiza que la empresa de servicios no los utilice en el futuro?