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Haakon y Mette-Marit de Noruega hacen negocio con el patrimonio de la familia real mientras se mantiene la batalla soterrada entre la princesa Charlene de Mónaco y la princesa Carolina

Mayo 10, 2016
hakum mettet marit

Según desvela en estos días la prensa noruega, los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit habrían recibido un total de 1.297.436 euros como resultado de la venta entre 2011 y 2015 de parte de la propiedad del histórico domino real de Skaugum. De acuerdo con estas informaciones, en 2009 el príncipe recibió la aprobación legal necesaria para vender siete de las once parcelas de terrenos que conforman la Finca Real situada en la localidad de Asker. Una de ellas ya fue vendida en 2011 por un valor muy superior al real pues, si la tasación de partida era de 418.182 euros, el precio final fue de 557.576. Así mismo, en el verano de 2015 se anunció la puesta a la venta de una segunda por la que se pagaron finalmente 739.860 euros, quedando aún  otras por enajenar que sin duda irán a pagar a familias acaudaladas que gozarán del privilegio de estar en el vecindario inmediato de los futuros reyes.

Por el momento, el palacio real de Oslo se ha negado a hacer comentarios sobre el particular, y nadie ha podido saber el destino final de esas importantes sumas de dinero. La Finca Real de Skaugum, situada en una zona eminentemente agrícola, perteneció a la Iglesia de Santa María de Oslo y al Monasterio de Nonneseter hasta que en 1909 fue adquirida por el diplomático conde Fritz Wedel Jarlsberg, Embajador de Noruega en París, quien en 1929 decidió regalarla al entonces príncipe heredero Olav al casarse con la princesa Marta de Suecia. Desde entonces ha sido la residencia oficial de los príncipes herederos de Noruega, y allí se trasladaron en 2003 el príncipe Haakon y su esposa Mette-Marit que decidieron edificar un pequeño apartamento en la segunda planta, tras proceder a grandes reformas valoradas en casi cuatro millones de euros a las que se añadieron otras nuevas en 2009. El edificio principal cuenta con 140 habitaciones entre salones, dormitorios, despachos, salas de juegos y otras estancias, y la finca cuenta con numerosas dependencias destinadas a la ganadería y la explotación agraria y forestal.

La familia real noruega, una de las menos ricas de las europeas

En Skaugum pasa tradicionalmente las Navidades la familia real noruega, y fue allí donde el 16 de enero de este año se celebró en la intimidad el 25 aniversario del rey Harald en el trono en una fiesta de bajo perfil en la que estuvieron presentes los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia y la reina Margarita de Dinamarca. La familia real noruega es una de las menos ricas del conjunto de las europeas, y percibe una anualidad de 24,5 millones de euros que contrastan notablemente con los 7.775.400 euros de la monarquía española, si bien los precios son exorbitantes en el país escandinavo donde sólo el costo en seguridad de las personas reales asciende a la astronómica cifra de 110 millones de euros, razón por la cual Haakon y Mette-Marit han preferido desprenderse de parte de su propiedad en aras de una muy necesaria liquidez. De hecho, en lo que va de ejercicio para 2016, el gasto de la familia real, incluyendo los costos de mantenimiento de palacios y residencias, se ha duplicado alcanzando los 48 millones hecho que pone de manifiesto que las cuentas están falseadas de cara a la opinión pública según informa la prensa local, sin olvidar que los 6 millones que cuesta el mantenimiento del yate real Norge los sufraga el Ministerio de Defensa y que el de Asuntos Exteriores se hace cargo del pago por los desplazamientos de la familia real al extranjero.

Los costos de la monarquía han aumentado en un 37% en los últimos seis años, y el mantenimiento de la casa del heredero se ha triplicado hasta alcanzar una cifra superior a los dos millones de euros. Todo ello ya ha llevado a varios políticos a solicitar ante al parlamento una nueva política de transparencia real, pues como ha afirmado la parlamentaria conservadora Heidi Nordby Lunde “el presupuesto total ha de hacerse público se forma clara para que los ciudadanos puedan ver todas las partidas de gastos e ingresos. Además, es un elemento esencial para combatir la corrupción”.

La batalla soterrada entre la princesa Charlene de Mónaco y la princesa Carolina

Pero mientras los royals noruegos buscan como poder aumentar sus rentas, se habla de una batalla sorda entre la marmórea princesa Charlene de Mónaco y sus cuñadas, y en especial con la princesa Carolina a quien alguien que la conoce de cerca define como “fría e inamoldable”. Una rumorología disparada en los últimos meses ante las notables ausencias de Charlene en los grandes eventos de la realeza monegasca e internacional como el Baile de la Rosa, el cumpleaños del rey de Suecia, la reciente visita de su esposo a Madrid, o la brillante fiesta que los príncipes de Orleans-Borbón auspiciaron en Montecarlo hace tan solo dos semanas. Carolina no parece dispuesta a abandonar su papel de reina y primera dama indiscutible del principado, frente a una Charlene que ahora se sentiría más fuerte y decidida a regir su vida de acuerdo a sus propias convicciones, hecho que le habría llevado a declinar ciertas invitaciones a actos en los que su cuñada ha continuado brillando con luz propia.

charlene

Hace tan solo unos días, Alberto y Charlene volvían a aparecer juntos en público, regalando al auditorio un gesto cariñoso que no está  en consonancia con los numerosos viajes en solitario de Alberto. Parece que la princesa se siente sola en el entorno lujoso y snob de la altísima sociedad del principado, cuyos circuitos apenas frecuenta, y que también cuenta con muy pocos apoyos en la gestión de la Fundación que lleva su nombre y que parece un tanto vacía de contenidos. La fundación, creada en 2012, tiene como objetivo apoyar proyectos que pongan de relieve la importancia de la natación y de la seguridad en el medio acuático pues, según palabras de la princesa, son muchos los niños que mueren todos los años porque o saben nadas, y por tanto ese sencillo aprendizaje podría salvar muchas vidas”. Acciones de eco muy escaso como pudo comprobarse cuando hace unos días visitó un Centro de Refugiados de la Cruz Roja italiana en la localidad de Veintimiglia, a quienes regaló cinco sets para jugar al cricket, 10 bates para el mismo juego, dos tiendas de campaña y dos balones de futbol. Una aportación ciertamente pobre para una princesa que pareciera perdida en ese inmenso mar de grandes fortunas del principado.

Ricardo Mateos