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El constructor hizo su fortuna al amparo de la financiación a partidos políticos

Guerra familiar en los despachos por la herencia de 1.000 millones de Cereceda

Junio 21, 2010

Las hijas y la mujer ya han contratado bufetes de abogados por separado

Yolanda afirma tener documentos comprometedores para toda la familia, mientras que su hermana intenta incapacitarla por “inestabilidad mental”


La pelea por la herencia de uno de los hombres más ricos de España, el constructor Luis García Cereceda, no ha hecho sino empezar. Su fortuna, amasada durante los Gobiernos de Adolfo Suárez y Felipe González y el autonómico de Alberto Ruiz-Gallardón, se calcula hoy en unos 1.000 millones de euros y ahora es peleada por dos sus dos hijas, Yolanda y Susana, ambas enemigas a muerte desde hace ya años, y también por su última mujer, Silvia Gómez-Cuétara, que fuera también esposa del abogado Ramón Hermosilla.
 
La base de esta fortuna está en el negocio de la compra de edificios y solares que luego se revendían o transformaban en viviendas de lujo, al compás de la política de recalificaciones que siempre le benefició, como su gran operación en la Urbanización madrileña de Somosaguas con los terrenos de La Finca, antes rústicos dedicados a un minicampo de golf con 9 hoyos. Esta gran fortuna que también se fue tejiendo poco a poco en los reservados de uno de sus emblemas de su poder, el restaurante Zalacaín, no tiene por ahora un dueño final.
 
Tanto sus dos hijas Yolanda como Susana, y su última mujer, Silvia Gómez-Cuétara,han contratado ya despachos de abogados para que todo se dirima en los Juzgados y que haya una gran batalla legal si es necesario. Susana intenta incapacitar a Yolanda aduciendo “inestabilidad mental”, mientras que Yolanda afirma tener documentos comprometedores para toda la familia y que sacaría a luz si no se llega a un acuerdo beneficioso para ella. Mientras que la viuda guarda silencio, pero no olvida que Cereceda, en vida, adoptó a todos los hijos que tuvo ella con el abogado Ramón Hermosilla. Luis García Cereceda y Silvia Gómez-Cuétara se casaron en el año 2003.
 

Cereceda, un hombre poderoso y enigmático

García Cereceda ha sido uno de los personajes más enigmáticos de la sociedad madrileña y estaba considerado en círculos políticos como el inspirador y el financiero de varias formaciones políticas, entre ellas, un partido político bisagra en Madrid llamado PRIM (Partido Regionalista Independiente de Madrid), que favoreció sus intereses especulativos en Pozuelo de Alarcón y que fue el causante del mantenimiento de Joaquín Leguina al frente de la comunidad madrileña. El constructor estaba siempre perfectamente informado sobre los entresijos de la política nacional, autonómica y municipal. Ya en los tiempos de la dictadura tuvo como consejero en su empresa llamada Promociones y Conciertos Inmobiliarios (Procisa) a Gregorio López Bravo, considerado por entonces una de las personas más influyentes del régimen de Franco.
 
También durante la etapa de UCD, además de su gran amistad con su líder Adolfo Suárez, mantuvo un enlace permanente con el Gobierno centrista a través de Juan Figueroa, el Jefe del Gabinete del ministro de Sanidad, Jesús Sancho Rof. También cuando Suárez fundó el CDS y necesitaba contar con un local para su sede central, el constructor no dudó en alquilarle a un muy bajo precio un palacete situado en la calle madrileña de Marqués del Duero, nº 7,
 

Muy próximo al PSOE

Posteriormente, creó un vasto imperio financiero y un impresionante tejido de influencias en torno al PSOE, liderado por su gran amigo Felipe González. Varios altos cargos de entonces, entre los que se encuentra el ex secretario general de la Presidencia, Julio Feo, viven en casas construidas por Cereceda. También  situó en la presidencia de otra de sus grandes empresas (Afisa) a una dirigente socialista como Petra Mateos.
 
Las empresas más importantes de Cereceda han sido: Lugarce, Afisa y Procisa. Luego tenía empresas, una casi por cada calle importante de Madrid: Pez 12, Serrano 134, Inmuebles Claudio Coello, Princesa 37, Bravo Murillo 207, Caballero de Gracia 10, Gestora Génova 10, entre otras. La empresa dueña de su gran operación especulativa de Somosaguas, es decir, la Urbanización de lujo La Finca, se llama Parque de Somosaguas. Pero la guerra familiar por el poder y el dominio del gran emporio inmobiliario no ha hecho sino empezar.
 

Juan Luis Galiacho