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Guerra en la presidencia del fútbol español: Ángel María Villar gana tiempo para las elecciones y busca que federaciones pequeñas tengan el mismo peso en las votaciones que las de gran tamaño

Noviembre 2, 2016
villar

 Si algo teníamos claro desde hace meses, es que Ángel María Villar no iba a vender barato su sillón en la Federación. Tras 28 años como presidente de uno de los organismos fundamentales en el funcionamiento del fútbol nacional, el ex futbolista conoce perfectamente los mecanismos adecuados que aseguran permanecer en el poder. La presidencia de la UEFA se le escapó, pero no está dispuesto a que algo así ocurra en España. Quizás precisamente acuciado por su mala experiencia en Europa, Villar ha decidido dar un paso al frente, poner las cartas boca arriba y abrir la veda definitivamente. La guerra en los despachos ha comenzado y él en eso es un auténtico experto.

Jorge Pérez, el enemigo número uno

No debe ser sencillo intentar asaltar la banca desde dentro. Esto mismo es lo que le ha sucedido a Jorge Pérez, que desde hace meses ha irrumpido como el principal rival de Ángel María Villar en la carrera electoral pero que ha seguido -hasta que se lo han permitido- trabajando en la Federación. Villar se caracteriza por ser un hombre extremadamente sagaz: nunca realiza un movimiento si no está seguro de que le va a ofrecer réditos. Y parece que ahora está convencido de que la guerra ha empezado y está dispuesto a sacar toda la artillería pesada. Así, en la última asamblea federativa ya cesó por las bravas a Pérez como secretario general. Lo hizo en público, con un discurso áspero y que dejaba muy claro que en esta batalla iba a ir con todo. Pues bien, el pasado lunes -tres semanas después- terminó el trabajo despidiendo totalmente a Pérez del organismo, alegando motivos disciplinarios y falta de lealtad por sus declaraciones de los últimos meses.

Habida cuenta de que la candidatura de Miguel Ángel Galán posee más humo que fuego, la alternativa a la reelección de Villar se encarna en la figura de Jorge Pérez. El dirigente bilbaíno lo sabe y está tratando de desarmar su candidatura a pasos agigantados. El primero ha sido impedir que siga en la sede de la Federación para que pueda hacer campaña desde dentro. En cualquier caso, estamos ante una maniobra lógica. Nadie va a dar facilidades a un subalterno para que alcance el poder. No obstante, en esta guerra Pérez también tiene algo que decir y, sobre todo, alguien a quien recurrir.

El CSD y Tebas, los mayores apoyos de Jorge Pérez

No hace falta realizar una ardua labor de investigación para conocer la identidad de los principales apoyos de Jorge Pérez. El Consejo Superior de Deportes (comandado por Miguel Cardenal) y ‘LaLiga’ (encabezada por cuatro años más por Javier Tebas) se han erigido en los últimos tiempos en enemigos acérrimos de Ángel María Villar, por lo que ahora es de suponer que intenten mermar su candidatura en favor, en este caso, de la de Jorge Pérez. Se puede decir que ambos organismos son más contrarios al actual régimen que favorables al nuevo candidato. Lo que quieren, en definitiva, es que Villar deje la Federación.

Y al menos el CSD ya se ha puesto manos a la obra: hace menos de una semana (el pasado viernes) pidió a la Federación que devuelva 200.000 euros que en un principio iban destinados a los niños de Haití. El Consejo Superior de Deportes afirma que este dinero fue desviado por el ente público, práctica que -según ellos- ya han realizado en varias ocasiones. De ahí que exijan una transparencia absoluta en sus cuentas, algo a lo que Villar no parece estar dispuesto. En este sentido, se espera la aparición de Tebas cuando la guerra se recrudezca.

Sin fecha para las elecciones y sin visos de acuerdo

Aunque en un principio las elecciones se iban a celebrar el próximo 20 de diciembre, lo cierto es que aún no hay fecha y no se vislumbra un acuerdo a corto plazo. La Federación ha ido ganando tiempo presentando diversos reglamentos para las elecciones que siempre (hasta en cuatro ocasiones) han sido rechazados por el CSD. Las dos partes ahora confrontan en dos aspectos: la representación de Ceuta y Melilla y si los futbolistas votan en las Federaciones o en una circunscripción estatal. Para que nos entendamos, la Federación quiere que Ceuta y Melilla y las federaciones con menos licencias tengan el mismo peso que otras comunidades autónomas, como la andaluza (donde previsiblemente tendrían menos apoyo). El CSD quiere que todo vaya acorde al número de jugadores federados.

Sea como fuere, las dos posiciones siguen muy enfrentadas y, entre tanto, Ángel María Villar sigue ganando tiempo. Un tiempo que empleará en debilitar a sus rivales y en preparar el terreno para lograr cuatro años más de mandato. Llegaría hasta los 32 de salir elegido esta vez.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99