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Guerra en la familia Cereceda, dueña de La Finca y el Restaurante Zalacaín: Yolanda recupera el control en detrimento de su hermana Susana

Febrero 8, 2017
yolanda garcia cereceda

El Juzgado de Primera Instancia e Incapacidades número 65 de Madrid ha decidido dar de nuevo a Yolanda García Cereceda (46 años) “la reintegración plena de su capacidad para gobernar su persona y bienes”, por lo que la hija menor del magnate de la construcción Luis García Cereceda, dueño del complejo madrileño de lujo La Finca y del Restaurante Zalacaín, entre otros muchos bienes, puede volver a retomar el control del imperio familiar, valorado en unos 3.000 millones de euros.

Esta medida judicial permite a Yolanda controlar de una vez la labor que su hermana Susana ha realizado en los últimos años tras el fallecimiento en junio de 2010 de su padre, Luis García Cereceda. “Con esta recapacitación, Yolanda ya puede dirigir su propia vida y decidir su futuro y puede ya defenderse de su hermana”, dicen sus amigos. Susana García Cereceda extrañamente no se ha personado en la causa, ni ha pedido ser llamada a declarar durante el proceso de recapacitación de Yolanda. “No ha reaccionado judicialmente cuando está en juego todo su patrimonio multimillonario”, afirman fuentes del caso.

Las empresas más importantes que constituyen el emporio Cereceda son: Lugarce, Afisa y Procisa. Luego tenía empresas, una casi por cada calle importante de Madrid: Pez 12, Serrano 134, Inmuebles Claudio Coello, Princesa 37, Bravo Murillo 207, Caballero de Gracia 10, Gestora Génova 10, entre otras. La empresa dueña de su gran operación especulativa de Somosaguas, es decir, la Urbanización de lujo La Finca, se llama Parque de Somosaguas.

Antes de morir, a causa de un cáncer, Luis García Cereceda, un constructor amigo íntimo del ex presidente del gobierno socialista, Felipe González Márquez,  -hasta tal punto que que le presentó a su actual mujer, Mar García Vaquero, que trabajaba para él-, dejó el 51% de las acciones de sus empresas a su primogénita Susana y el 49% restante a Yolanda. El resto del patrimonio (bienes inmuebles) se lo repartieron a partes iguales entre sus dos hijas. En vida el constructor entregó a sus hijas dos viviendas espectaculares, una para cada una de ellas, en la Urbanización La Finca. Por ejemplo, la mansión de Yolanda sirvió de morada al entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, que pagaba unos 20.000 euros al mes de alquiler. Y antes que él, sirvió de residencia del cantante Alejandro Sanz.

Incapacidad por “problemas psíquicos”

Tras la muerte del constructor García Cereceda, su primogénita Susana pidió por “problemas psíquicos”  la  incapacidad de su hermana Yolanda, ambas fruto del primer matrimonio de su padre con Mercedes López. Por orden del Juzgado de Primera Instancia e Incapacidades número 65 de Madrid, sin base económica alguna, con el único y particular criterio de su titular y la Fiscal del caso, se decidió que fuera inicialmente la Fundacion AFAL la que se encargara de la curatela y después de la tutela de los bienes de Yolanda.

Fue a raíz de las denuncias de Extraconfidencial.com, cuando el Juzgado encargado de las tutelas de los incapacitados retiró la práctica totalidad de estas a la Fundación AFAL otorgándoselas en su mayoría al organismo público de la Agencia Madrileña de Tutela de Adultos (AMTA), que se quedó con la tutela de la fortuna millonaria de Yolanda García Cereceda. Una tutela que ahora ha vuelto a recobrar, teniendo ya el poder de maniobra para administrar definitivamente la parte que le dejó su padre. También ha solicitado le sea devuelta la custodia de sus tres hijos, que hasta ahora tenían entre su hermana Susana García Cereceda y su ex marido Francisco Amat.

En 2009 la custodia de los tres niños la tenía su ex marido y padre de sus hijos Francisco Amat, pero Yolanda solicitó el cambio de la misma y presentó una denuncia contra Amat por presuntos abusos sexuales a sus hijos. Por este caso, Yolanda se enfrenta ahora a una pena de seis meses a dos años de cárcel por convencer al entonces líder de Manos Limpias, Miguel Bernard, para que pusiera una denuncia contra su ex marido por malos tratos y abusar sexualmente de los hijos de la pareja” a sabiendas que era presuntamente falsa.

Hasta hace escasos días, la custodia de Yolanda la ejercía la Comunidad de Madrid, que le daba 15.000 euros al mes de los 50.000 que le correspondían por herencia. Los gastos fijos (alquileres de las casas, gastos cotidianos, jardineros, mantenimiento de los caballos, etc.) que eran pagados antaño por las distintas empresas del emporio Cereceda: Procisa, Serrano 54, etc…, dejaron de efectuarse. Pero ahora con su propia tutela ya puede disponer de la cuantía íntegra. Se da el caso que Yolanda se encuentra enfrentada en los tribunales a su hermana Susana, que  hoy en día regenta todo el emporio empresarial familiar.

Un emporio en deconstrucción

Susana (48 años) es la actual presidenta de Procisa, tal y como dictaminó su padre en el testamento. Amazona y licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense, está casada con el jinete francés Julien Epaillard, con quien tiene un niño. Susana protagonizó este verano la última junta general de socios de Procisa con su escisión, ya que otorgó el 40% de las oficinas de La Finca a la promotora Värde para salir de una complicada situación financiera.

Una decisión que su hermana pequeña y su madre Mercedes López no vieron con buenos ojos y procuraron paralizarla vía judicial. “Entre 2010 y 2014, último ejercicio con cuentas oficiales, el activo de Procisa se ha recortado un 20%, de 1.077 a 857 millones; el patrimonio neto se ha visto cercenado a la mitad, al pasar de 355 a 172 millones; y la deuda apenas ha conseguido recortarse un 9%, desde los 625 hasta los 566 millones”, publicó ‘El Economista’ explicando la posición de Susana. Pero el Juzgado Mercantil 11 de Madrid decidió estimar la medida solicitada por Mercedes López respecto a la escisión de Procisa.

Una herencia sin repartir todavía

Estas continuas discrepancias familiares han hecho que los albaceas de la herencia, los gestores de la empresa Procisa, todavía hoy en manos de Susana, hayan pedido una prórroga, ya la última, para hacer efectivo el legado. Hay que reseñar que todavía existe el pleito fiscal por una disconformidad patrimonial declarada en el ejercicio fiscal de 2007, y que el caso sigue abierto en los juzgados contra la familia Cereceda, donde se estima una presunta defraudación al Fisco de 550 millones.

Una fortuna amasada por Luis García Cereceda durante los Gobiernos de Adolfo Suárez y Felipe González y el Autonómico de Alberto Ruiz-Gallardón. La base de esta fortuna está en el negocio de la compra de edificios y solares que luego se revendían o transformaban en viviendas de lujo, al compás de la política de recalificaciones que siempre le benefició, como su gran operación en la Urbanización madrileña de Somosaguas con los terrenos de La Finca, antes rústicos dedicados a un mini campo de golf con 9 hoyos.

Esta gran fortuna, que también se fue tejiendo poco a poco en los reservados de uno de sus emblemas de su poder, el Restaurante Zalacaín, no tiene por ahora un dueño final. La recapacitación de Yolanda García Cereceda abre muchos frentes en el ámbito económico y patrimonial por el control de esta inmensa fortuna.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho