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Las ayudas le fueron finalmente denegadas

González Sinde exigió becas para los hijos de su ex marido en el privado y elitista Colegio Estudio

Octubre 26, 2011

La hija de Alfonso Guerra, Alma, también recibió enseñanza en este centro educativo

Las tarifas para cualquier etapa educativa, incluyendo transporte y comedor, superan los 700 euros mensuales

Los hijos de los Fierro, los hermanos García Obregón , los Calvo Sotelo, los Casariego, los Huarte, otros ilustres estudiantes del Colegio


Polémica donde las haya, Ángeles González Sinde, ministra de Cultura desde el 7 de abril de 2009 cuando el todavía presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero procedió a una remodelación de su Gabinete, sigue dando que hablar. Polémica cuando, como presidenta de la Academia del Cine, realizó un discurso en contra de las descargas gratuitas de archivos afirmando que ponían en peligro la supervivencia del cine español; polémica por su apoyo sin fisuras a la SGAE –de la que es miembro-, de Teddy Bautista, eso sí, hasta que estalló el escándalo.

El pasado lunes, la maquinaria electoral del PSOE lanzaba un vídeo en el que acusaba al Partido Popular de privilegiar a la enseñanza privada en detrimento de la pública.


Las imágenes hablan por si solas. De esta manera el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba reforzaba su campaña iniciada contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por los supuestos recortes ejecutados en Educación. Distintos medios de comunicación reaccionaron e informaron de todos aquellos dirigentes socialistas que, en la actualidad, llevan a sus hijos a colegios privados.

Alfonso Guerra, el predecesor

Pero se olvidan de algunos históricos. Por ejemplo, de la hija de Alfonso Guerra, Alma, que cursó sus estudios en el Colegio Estudio, privado y elitista. Este centro escolar situado en Aravaca (Madrid), es el pionero de los centros de enseñanza liberal en España. Sus orígenes se sitúan en la Institución Libre de Enseñanza, que después derivó en el Instituto -Escuela y que, tras el stop de la guerra, dio origen al Colegio Estudio. Su prestigio se debe fundamentalmente a que se trata del primer centro mixto con tradición liberal. Las posibilidades de acceso al Colegio son bastante escasas y la “discriminación”, en este caso, no es por motivos económicos. Allí han enviado a sus hijos familias burguesas, pero de talante democrático; desde republicanos hasta democristianos. Y los hijos y nietos de estas familias son los que siguen llenando las aulas del Estudio. Jimena Menéndez Pidal e Isabel Garcés fueron sus fundadoras. Y al Estudio han ingresado alumnos cuyas familias no son conocidas por su labor intelectual, sino por su poder económico, como son los Fierro, los hermanos García Obregón , los Calvo Sotelo, los Casariego, los Huarte

Ayudas denegadas

Es decir, centro de educativo y de prestigio y, a juzgar por las tarifas para el presente curso escolar que pueden apreciar en el cuadro que se adjunta, para elitistas. Y a sus servicios se dirigió la todavía ministra de Cultura Ángeles González Sinde, no para informarse como cualquier ciudadano sino para exigir becas que le habían sido denegadas a los dos hijos de su último marido, fruto de un anterior matrimonio. Según ha podido saber Extraconfidencial.com, la ex presidenta de la Academia del Cine mantuvo una acalorada discusión, altiva, haciendo valer su condición de ministra y con un tono de voz desproporcionado a su cargo. Pues pese a la presión, la dirección del Colegio le denegó esas ayudas al ex marido de González Sinde.

La ministra de Cultura, de 45 años, sufría en el verano de 2010 su segunda ruptura. Tras dejarlo hace unos años con el actor Ramiro Alonso, padre de su hija Estrella, de doce años, rompía la relación que le unía, desde hacía seis, al padre de la pequeña Valentina, de cinco, con quien vivía en un adosado de Pozuelo de Alarcón desde el inicio de su relación. Se trata del ayudante de dirección Javier Gil Álamo, padre de dos hijos de una relación anterior, a quien conoció durante la grabación de la comedia romántica Entre vivir y soñar.