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La presentadora pudo haber querido defenderse de otra persona

¿Giro inesperado al conflicto Obregón-Cantizano?

Junio 19, 2009

La actriz podría haber querido poner el punto final a una situación de tensión con Darek. De esta forma se abre una nueva hipótesis que podría significar mucho para ella.

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Fue uno de los escándalos más intrigantes de cuantos ha habido en el fatigoso mundo rosa. Aquellas grabaciones telefónicas en las que la actriz Ana Obregón parecía querer amedrentar al presentador Jaime Cantizano hicieron tembletear de sorpresa a más de uno. A pesar de que resultó absurdo que Ana quisiera tomarse la justicia por su mano porque Cantizano moderara un espacio en el que se iban a emitir imágenes de su hijo, lo cierto es que las conversaciones que mantenía con Eloy, su guardaespaldas, no dejaban lugar a dudas. Sin embargo, una vez archivado el asunto de marras, fuentes cercanas al caso cuentan que, si bien es cierto que Ana estaba muy enfadada con el jerezano, en ningún caso su ira iba en su contra. Todo parece indicar que Ana quiso protegerse ante las reiteradas broncas que mantenía con el polaco Darek y que, en una ocasión, le obligaron a interponer una denuncia que finalmente retiró por consejo paterno. Es más que probable que continúe la investigación, pues la Obregón no duda en afirmar que el nombre de Cantizano apareció en la ya famosa conversación tímidamente. De ser cierta esta versión, Ana podría haber intentado poner fin a un clima de tensión insoportable en el que se vio envuelta sin darse apenas cuenta. Ante esta información, la mirada de Ana se anega por momentos. El cigarro que se apoya entre sus dedos hace el ademán de caer al suelo. Sus gestos lo dicen todo. Su cuerpo se dobla y sus manos acarician su larga y frondosa cabellera: “No puedo hablar sobre esto porque se lo prometí a mi padre. Únicamente diré para que la gente lo sepa de una vez por todas que yo jamás –enfatiza- he querido asustar a Jaime Cantizano. Nunca en la vida quise hacerlo contra Jaime Cantizano”. De momento, lo que parece una información algo descabellada podría tomar forma en las próximas semanas: “Yo he vivido situaciones que si las contara en televisión sería imposible que la gente aguantara sin llorar. Y se me entendería”, asegura con voz firme. Sería interesante, incluso apetecible, conocer cuál fue el desencadenante para que Obregón quisiera poner fin a una situación de supuesta indefensión.
Nunca había visto a la actriz tan seria, tan cósmica, tan irritada. Ni siquiera cuando entorna sus profundos ojos para regocijarse en que ha sido desestimada la denuncia que una cocinera traidora le interpuso por presuntos malos tratos físicos y psicológicos y de la que publicamos, en exclusiva, el fallo de la magistrada: “Es que yo he pasado mucho con ese hombre, de cuyo nombre no quiero acordarme, y una vez dijiste algo totalmente cierto: si no he hablado y legalmente no creo que vaya a hacer nada es porque mi padre y mi hijo casi me lo exigieron. He llegado a la conclusión de que por la compañía de ese señor he tenido que pagar. He vivido una compraventa de sentimientos a la que no sé ponerle nombre, igual me ha chuleado”, confiesa con cierta reminiscencia. Ana se refiere a cerca de sesenta mil euros que, al parecer, prestó a Darek durante su relación como préstamo personal. Al término de su relación, Ana denunció al modelo para reclamar judicialmente lo que ella consideraba que le pertenecía. Sin embargo, la mañana del martes, y de forma sorprendente, retiró la denuncia: “No quiero seguir con esta historia. Lo he pasado tan mal que sé que sentarme otra vez en un banquillo me va a traer nuevos quebraderos de cabeza. Y, sinceramente, paso. Ya sufrí bastante cuando todo el mundo se me echaba encima y parecía culpable de todos los problemas del mundo”, reconoce sin tapujos.
Ahora, sin embargo, parece estar viviendo una época feliz, dulce y entretenida. Imagen de Arkosol, un producto para mantener el bronceado natural y dorado, estudia ofertas para interpretar nuevos personajes en series nacionales e internacionales. Ilusionada con el futbolista Darius Henderson, afirma que va despacio y sin tensiones: “Es alguien maravilloso que me está haciendo sonreír de nuevo, aunque no quiero precipitarme”. Eso sí, la actriz desmintió categóricamente la información que Luis Rollán –sí, el mismo que viste y calza- había largado en El Programa de Ana Rosa: “Es mentira que me vaya a comprar o alquilar un apartamento en Londres, eso se lo ha inventado” (y está grabado, por si hay alguna duda en el aire). Para qué queremos más. A mí sólo me queda volver al pasado y recordar aquellos días de vino y rosas en los que Ana Obregón se convirtió en una de las presentadoras más divertidas y carismáticas, y esperar a que la imagen vuelva a repetirse.
Por Saúl Ortiz