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Una denuncia de Manos Limpias obligó al Ayuntamiento a aclarar que la entrega a menores de 16 años debería hacerse con consentimiento paterno

Gallardón reparte la píldora del día después gratis a menores desde hace cuatro años

Mayo 13, 2009

Las reparte a través de una red de 14 centros “Madrid Salud” distribuidos por toda la ciudad desde mayo de 2005

Tras la denuncia “aclaró” dos semanas más que la dispensación gratuita de la píldora a jóvenes de entre 12 y 16 años requeriría el consentimiento paterno


El anuncio por parte de las Ministras de Igualdad y de Sanidad y Consumo de permitir adquisición sin receta de la píldora del día después en cualquier farmacia, que está levantando ampollas tanto entre profesionales como partidos políticos, es sólo el último episodio de una polémica que como no, también ha protagonizado el Alcalde de Madrid, siempre buscando ser de los primeros en subirse al carro de la gratuidad. Y es que el Ayuntamiento de Madrid anunció a finales de abril de 2005, la dispensación de forma gratuita, para no crear “discriminaciones económicas” de la píldora postcoital en los centros municipales de Madrid Salud. La medida, entró en funcionamiento el 5 de mayo de 2004 y fue de ejecución apresurada y no exenta de polémicas.

Así, el sindicato de funcionarios públicos Manos Limpias presentó una denuncia contra el alcalde Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, por la dispensación del medicamente a menores de edad. Para Manos Limpias, con la dispensación de la “píldora del día después” a menores se ha vulnerado la Ley de Protección Jurídica del Menor (Ley 1/96, de 15 de enero), la Ley de Garantía de los Derechos de la Infancia y de la Adolescencia de la Comunidad de Madrid (Ley 6/95 de 22 de marzo) y la Convención de Derechos del Niño de Naciones Unidas, de 20 de noviembre de 1989. Este sindicato afirmó que “la dispensación de la píldora a menores puede inducir a un delito de iniciación en la prostitución y abusos sexuales”. Todo ello llevó al Alcalde a aclarar la posición días después, obligando que la dispensación gratuita de la píldora a jóvenes de entre 12 y 16 años requeriría el consentimiento paterno (no aplicando el criterio de madurez del menor), mientras que por debajo de 12 años se debe comunicar la situación al Juez de Guardia. Por supuesto, Ruiz Gallardón negó rotundamente que esta aclaración se debiera a presiones externas, aunque está se produjo después de la denuncia y de un aluvión de críticas.

No obstante permite que accedan gratis y libremente niñas de 16 años, eso sí, es un doctor quien se la dispensa y abre una ficha de seguimiento (aunque sólo un pequeño porcentaje vuelve al centro). El Ayuntamiento argumentó que en las edades comprendidas entre 16 y 18 años la Ley reguladora de la autonomía del paciente establece que no cabe consentimiento por representación, siendo el menor quien consiente el tratamiento sin necesidad de acudir a los padres.

Balones fuera

Como casi siempre, cuando se trata de competencia no propias asumidas en la mayor parte voluntariamente por Gallardón para mayor honra de su cargo el principal problema es el dinero, o más bien que estas medidas se la financie otro. A principios de años, Pedro Calvo ya reclamó que el Ministerio de Sanidad asumiera su coste (más de 180.000 euros al año), al no tener competencias lo tendría que asumir el Gobierno de Esperanza Aguirre. ¿Qué va a pasar a partir de ahora? ¿Dejará de dispensarlas? Parece claro que el talante del Alcalde de Madrid le llevará a distribuirla gratis, y por supuesto una adolescente de 16 años preferirá que se la den gratis en un centro del Ayuntamiento a pagar 20 euros en una farmacia, como ya argumentó para evitar “discriminación económica”, criterio que no utiliza cuando vuelve a imponer la tasa de basuras, o multa a los que revisan los contenedores de basura en busca de algo para llevarse a la boca.