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Algunos príncipes se entretienen en criticar al rey don Juan Carlos por su relación con Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, a quien no pueden tolerar

Fuertes tensiones en el seno de la familia real belga

Abril 13, 2014
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El paso del príncipe Laurent de Bélgica por un Hospital en Bruselas a causa de un fuerte padecimiento que parece de índole depresivo, ha catapultado la aparición de nuevas informaciones sobre las graves tensiones existentes en el seno de la familia real de Bélgica desde la subida al trono el año pasado del nuevo rey Felipe y de su esposa, la reina Matilde. Tras pasar por casi tres semanas de internamiento y dos días de “coma inducido artificialmente”, el príncipe Laurent regresaba a su casa (la “Villa Clementina”), el martes pasado, pero eso no ha acallado las críticas a sus padres los ex reyes Alberto y Paola que, ante la enfermedad de su hijo, no cancelaron su viaje por el extranjero, pues solamente algunos días después se llegaron al Hospital para verle aunque nuevas revelaciones indican que Alberto prefirió no entrar a la habitación quedándose en el pasillo mientras su esposa pasaba un rato con el convaleciente Laurent por cuya salud psicológica se teme.

De hecho hace ya muchos años que este príncipe viene generando serios quebraderos de cabeza a la familia real belga, pero la llegada al trono de su hermano Felipe no ha facilitado las cosas. Se dice que la reina Matilde es “quien lleva los pantalones” en palacio, y los comentaristas hablan de una familia fragilizada, de un cierto autoritarismo en palacio y de tensiones entre hermanos reavivadas en los últimos meses. Hace tan solo unos días Paola emitía un comunicado a la prensa sobre su preocupación por este hijo que se encuentra “tan vulnerable” en estos momentos, y sin solicitar el permiso previo de palacio. Un comunicado que provocó que el rey Felipe despidiese a su jefe de prensa y consejero, Vincent Pardoen, decisión que muchos achacan a la reina Matilde de quien se resalta el autoritarismo a la hora de manejar los asuntos familiares. Tanto es así que acaba de revelarse que “durante los almuerzos que precedieron la subida al trono de Felipe son muchos los políticos que observaron que Matilde es la que porta el bastón de mando” y muchos medios de la prensa flamenca apuntan a que la gestión de la reina de las cuestiones de palacio es de “mano de hierro”.

El príncipe Rudiger, el díscolo de la casa de Sajonia

Parece que mientras el rey Alberto estuvo en el trono, las rivalidades entre sus hijos no fueron de gran importancia, pero que “ahora explotan en cualquier momento y ya se había dicho que cuando Felipe llegase al trono tendría problemas con su hermano Laurent, cosa que ha acabado sucediendo”. A ello no son ajenas las fuertes quejas del príncipe sobre el importante recorte de su lista civil, al que él ha dado respuesta limitando tanto sus actividades oficiales como las de su esposa la princesa Claire -“por falta de fondos”-, mientras desde palacio se pide a la prensa que respete la vida privada de la pareja.

Pero las desavenencias no afectan únicamente a los Sajonia-Coburgo-Gotha que reinan en Bélgica, sino también a sus primos alemanes de la casa de Sajonia que ahora se enfrentan en una lucha intestina por la jefatura de una casa real inexistente desde 1918. Los problemas comenzaron tras el fallecimiento el año pasado del príncipe María Emanuel, margrave de Misnia, cuando los derechos de su sobrino el príncipe Alexander fueron contestados por su singular primo el príncipe Rudiger -cuyo oscuro pasado no gusta a nadie en Alemania-, pues ya en 2005 insertó un anuncio en la prensa alemana para buscar esposa de entre 25 y 50 años ofreciéndole una renta mensual de 2.500 euros, asistencia a numerosas fiestas de sociedad, costosos vestidos y frecuentes viajes. El enfrentamiento se animó en verano cuando Rudiger se presentó en el funeral del príncipe Mauricio de Hesse, y en presencia de la reina doña Sofía y de otros notables como el rey Simeón de Bulgaria o el rey Constantino de Grecia, reclamó a Alexander (que es cónsul honorario de España en Sajonia y está vinculado a empresas de energía solar), ser él quien ostentase la representación de la casa de Sajonia en el luctuoso evento.

Críticas al rey Juan Carlos por su relación Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn

Desde entonces las cosas se han complicado aún más, pues quien ahora reclama para si la jefatura de tan importante casa histórica es el príncipe Michael Benedikt de Sajonia-Weimar-Eisenach que se auto proclama único heredero afirmando que Alexander, que está casado con la princesa Gisela de Baviera, es solamente hijo de una princesa de Sajonia (su padre era el libanés Roberto Afif), y que ignora completamente las pretensiones de Rudiger. Amparado en su notable fortuna -pues en las últimas décadas le fueron devueltos importantes bienes y palacios en la antigua Alemania Oriental-, el un tanto autoritario Michael Benedikt, que curiosamente es ahijado de aquella Ana Anderson que dijo ser la hija perdida del zar, la gran duquesa Anastasia Nikolaievna, no está dispuesto a ceder en sus posiciones.

Parece que Alexander, que tampoco se arredra, ya se ha dirigido por escrito a numerosas familias reales para recabar su apoyo en su pretensión dinástica, y entre tanto las grandes familias alemanas comentan esas y otras batallas en encuentros de salón en las que algunos príncipes también aprovechan para entretenerse en conversaciones en las que no faltan las críticas al rey don Juan Carlos por su relación con la indeseable Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn a quien no pueden tolerar.

Ricardo Mateos
ricardomateos@extraconfidencial.com