Menú Portada
Mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social

Fraternidad Muprespa se gasta medio millón de euros en cestas de Navidad

Junio 6, 2013

Saca a licitación la adjudicación del contrato para el suministro de obsequios de para el año 2013 a sus empleados

pq_934_centro_prevencion_muprespa.jpg

Los regalos y las dádivas han sido desde los inicios de los tiempos una estrategia de brutal eficacia cuando se trata de ganarse el favor de alguien e influenciar en su conducta. Como estableció en su momento la etóloga Elena Gaviria, “se debe ser más proclive a satisfacer la solicitud de una persona que previamente nos ha prestado un favor o nos ha hecho alguna concesión”. Estas concesiones pueden adoptar muchas formas, bien sean trajes pagados por ‘El bigotes’ o clases familiares de golf “por cortesía” del Ayuntamiento de Madrid. Son, generalmente, los políticos mejor posicionados y los directores de las grandes, los destinatarios de tales agasajos. Sin embargo, la realidad nos muestra métodos de satisfacción en otros sentidos. La Mutua Fraternidad Muprespa (Mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social) tiene estipulado en el artículo 27 -Navidad y Reyes- del Pacto Interno suscrito con la representación legal de los trabajadores, el obsequio de un paquete de Navidad a todos los empleados para conmemorar las fiestas. ¿Cómo lo hace? Pues sacando a licitación el contrato que sustente el “suministro de obsequios de Navidad para el año 2013 destinados al personal de Fraternidad-Muprespa” por una módica cantidad que ronda el medio millón de euros, en el contexto de la gobernante crisis. Parece que, al menos para Muprespa, la realidad pinta de otro color. 

Para ser exactos, 444.265 euros son los que se gasta Muprespa en el aguinaldo de su plantilla. Y es que, a la vista del “pliego de prescripciones técnicas que ha de regir la adjudicación, mediante procedimiento abierto, del contrato de suministro de obsequios de navidad para el año 2013” los empleados de Muprespa desarrollan una extrema finura en su paladar. Cada cesta de Navidad estará poblada por un jamón ibérico cebo con un peso mínimo de entre 6,5 y 7 kilogramos y una curación mínima de 20 meses; dos piezas de medio quilo mínimo, cada una, de lomo ibérico bellota, otras dos de chorizo ibérico y dos más de salchichón ibérico; una pieza de un quilo mínimo de queso puro de oveja; un frasco de bonito en aceite de oliva de 400 gramos mínimo; una lata o frasco de anchoas del Cantábrico en aceite de oliva de 200 gramos mínimo; una lata de espárragos con denominación de origen; tres botellas de vino de denominación de origen Rioja, una de Rías Baixas y otras dos de Ribera del Duero; una botella de cava brut; una caja de bombones de 400 gramos; y un lote de turrón compuesto por una tableta de turrón de almendra, una tableta de turrón de Jijona blando, y una tableta de turrón de chocolate.

El código ético de Fraternidad Muprespa, definido por ellos como “Misión, visión y valores” incardina un epígrafe denominado “Calidad, eficacia y eficiencia”. Se trata de “pilares básicos sobre los que se asientan todas las actuaciones que lleva a cabo Fraternidad-Muprespa” como indica tal declaración. Según uno de sus puntos, la mutua adscrita a la Seguridad Social buscará estos objetivos “promoviendo la austeridad en la gestión, máxime si se tiene en cuenta que debemos prestar un servicio público”. Concretamente medio millón de euros en jamones y turrones de austeridad.

 
Jesús Prieto