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El camarero niega sus supuestas adicciones: "Iré a los tribunales"

Fran Álvarez: “No he sido infiel a Belén”

Julio 22, 2010

Está muy cansado de todas las insinuaciones que se hacen sobre su persona. Lo último es que aseguran que podría haber estado en un centro de desintoxicación. Fran Álvarez, el marido de Belén Esteban, no puede más.

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Estos están siendo los días más difíciles para el marido de Belén Esteban. Todos hablan de una cámara oculta en la que Fran Álvarez mantiene una conversación con Rocío Aranda, hermana de una supuesta amante del camarero, en la que se revelaría una supuesta infidelidad por su parte. Acusación, más bien barbaridad, que no parece sostenerse de ninguna de las maneras. Rocío asegura que Arancha, su hermana, mantiene encuentros clandestinos con Fran: “Pasó la noche del cinco de enero en casa”, espetó la madrileña en un programa de televisión. Su afirmación fue desmentida pocos días después por parte de la colaboradora del programa ‘Sálvame’ de Telecinco. Según la Esteban, su marido pasó la noche controvertida en su casa y con su hija. El protagonista total de la polémica se ha mantenido al margen. Siempre lo ha hecho ante las estocadas mediáticas. Pero ya no puede más: “Yo no le he sido infiel en ningún momento a mi mujer. La quiero mucho y sé que ella está sufriendo con todo esto, aunque también lo está pasando mal toda mi familia”. Nadie puede dudar que Fran está locamente enamorado de su mujer. La adora y respeta. La apoya y le da toda su energía. Lo único cierto en todo este embrollo es que ambos tienen un fortísimo carácter que a veces les hace llegar al límite. Discuten, se enrabietan y se reconcilian. El suyo no es el amor idílico de los cuentos de hadas, pero es sincero y verdadero. La última discusión tuvo lugar hace unos días a las puertas del bar en el que trabaja el conocido mozalbete: “Es cierto que discutimos en plena vía pública, pero nuestras peleas son como las de todas las parejas. Y, quien diga que no discuta, es porque no se quiere”, aclara.
 
A pesar de todo, se le relaciona con mujeres de todos los tipos y condiciones. Alegan que Fran no respeta a su lenguaraz mujer, que la lleva por la calle de la amargura. Sobre él se están vertiendo todo tipo de comentarios y especulaciones que le hieren sobremanera. Él también tiene familia e hijo propio. Y lloran amargamente cada vez que le golpean verbalmente en los programas del corazón. Todos hablan entre líneas. Insinúan que el camarero tiene adicciones a ciertas sustancias que le agrian el carácter. Advierten que, además, ha sido paciente de un centro de desintoxicación al que habría acudido para limpiarse cuerpo y alma. Fran ya no puede más. Está harto de tanta presión y de afirmaciones ciertamente hilarantes. Cree que se ha sobrepasado el límite, incluso sus derechos más fundamentales. Y eso que siempre se ha mantenido en un discretísimo segundo plano. Ha rechazado entrevistas en televisión, reportajes en revistas del corazón y propuestas para concursar en realities de supervivencia. Hasta hoy. Es excesivo el acribillamiento al que está sometido. El machaque, inaguantable: “¿Tú me ves pinta de consumir drogas? Estoy muy cansado de todo lo que están diciendo sobre mí. Yo no consumo ninguna sustancia prohibida. Quienes tengan pruebas que las saquen, o que digan en qué centro he estado. Ya está bien, por favor”, me comentó Álvarez con una vehemencia indiscutible. La situación ha adquirido tintes surrealistas. Por eso, Fran ha decidido acudir a los tribunales para zanjar semejante escándalo: “Pienso denunciar a todo el que se me ponga por delante porque ya no aguanto más. Estoy muy cansado y a partir de ahora voy a tomar medidas legales para proteger mi intimidad. Mi imagen no puede va a quedar así. No lo voy a tolerar”. Queda claro, por tanto el punto de vista del gran protagonista del último escándalo de la prensa rosa.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)