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El camarero confirma una discusión con la colaboradora, pero niega la ruptura

Fran Álvarez, marido de Belén Esteban: “Estoy orgulloso de mi mujer”

Septiembre 8, 2009

La suya es una relación siempre puesta en entredicho. Las cámaras y los micrófonos les impiden llevar un matrimonio normal. Las últimas informaciones apuntan a una crisis matrimonial. Fran Álvarez confirma una discusión, pero niega la ruptura.

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Roto, descangallado como aquellos tangos que cantaba Gardel. Así está Fran Álvarez al escuchar que su matrimonio con Belén Esteban hace aguas: “No sé por qué motivo se sacan las cosas de contexto, estoy cansado de que se nos intente hacer daño”. El camarero, que siempre se ha mantenido alejado de las polémicas que azotan su matrimonio, reconoce que la suya es una relación que las cámaras y micrófonos impiden llevar con normalidad. Sin embargo, lejos de lo pensado, Fran está completamente enamorado de la mujer con la que ha decidido pasar el resto de sus días. Junto a ella tiene una estabilidad que muchos ponen en entredicho. En este caso, el apuesto marido de la Esteban no puede ni quiere ocultar que hace unos días en su domicilio tuvo lugar una discusión que, a pesar de lo comentado, es una más en el álbum familiar: “¿Es que yo no puedo discutir alguna vez con mi mujer?”, aclara. Diversas informaciones apuntan a que el motivo de la disputa guarda relación con las constantes declaraciones que Belén realiza sobre Jesús Janeiro. Al parecer, Fran se habría cansado de su actitud y le habría dado ultimátum. Punto este que niega taxativamente el protagonista durante la amable conversación que mantuve con él horas después de que se desatara la polémica: “Estoy completamente orgulloso de mi mujer. Es una tía encantadora que lucha por sus intereses y que está triunfando. A mí no me molesta, en absoluto, que hable de Jesulín o de lo que ella considere porque, por encima de todo, está el cariño que nos tenemos”.
 
Lo cierto es que Fran anda con la mosca detrás de la oreja pues todo lo que acontece en su casa acaba haciéndose público a una velocidad pasmosa: “A veces la presión puede conmigo y yo no sé qué hacer, lo que tengo claro es que quiero a mi mujer y que lógicamente discutimos y tenemos nuestras diferencias. Eso sí, lo que no sé es cómo es posible que se filtren todas nuestras discusiones”. De momento, a la espera de que la situación mejore entre ellos, nada parece indicar que el final de esta novela que empezaron a escribir en su adolescencia y que ha llegado hasta nuestros días, sea inmediato. El amor mueve montañas. Al tiempo le piden tiempo y el tiempo, tiempo les dará.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)