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La pareja saborea un momento magnífico

Fonsi y Ariadne superan otro bache

Septiembre 2, 2008

Son guapos, famosos y triunfan en sus respectivos trabajos. Discuten y se enfadan como el resto de los mortales. Sin embargo, cualquier bache se supera con una velocidad admirable. Fonsi y Ariadne siguen juntos y revueltos.

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Es la pescadilla que se muerde la cola, a pesar de que lo suyo es amor del verdadero. Ariadne Artiles y Fonsi Nieto están, otra vez, juntos y se juran amor eterno. Siempre afables con la prensa, desde hace algún tiempo no responden a las preguntas sobre su relación sentimental. Incluso acuden por separado a conmemoraciones importantes y fiestones de relumbrón, como la reciente boda de Carla Hidalgo, hermana del empresario Javier Hidalgo, con quien comparten una excelente relación. Pero, conscientes de la polvareda que suscita su idilio, en esta ocasión han optado por no entrar en desmentidos ni confirmaciones que casi parecen ley no escrita en esto del colorín. Fonsi y Ariadne han decidido saborear las mieles del querer en el más ruidoso de los silencios, sin la presencia de miradas indiscretas, ni estridencias desmedidas. Quizás por eso aparecen y desaparecen con una facilidad pasmosa.
 
Han conseguido resurgir de una casi insignificante crisis que les llevó a distanciarse unos días que parecieron años. Pero, de nuevo, apuestan por el amor y olvidan tiempos de discordancia. Lo suyo nunca fue un adiós, sino un hasta luego. Me cuentan que han pasado unos días juntos, revueltos y tremendamente apasionados, quizá aprovechando todo ese tiempo que echaron por la borda. Ayer, cuando la tarde estaba a punto de dar paso a la noche, Fonsi estaba realmente pletórico. Atrás queda aquella imagen de piloto desgreñado y refunfuñón que se mostraba huraño y enfadadizo ante las preguntas de los reporteros que se agolpaban a las puertas de su casoplón ibicenco.
 
Vacaciones en Jamaica
 
Y, al mismo tiempo en que crecen rumores ya sinsentidos, la damisela de la cabellera dorada prepara un merecidísimo viaje, que le servirá como descanso en su andadura hacia el estrellato. Artiles disfrutará, durante diez días, de uno de esos paradisíacos recovecos de Jamaica. Quién sabe si acompañada. Antes, sin embargo, deberá cumplir con compromisos profesionales que le llevarán, entre otros lugares, a una Valencia que sigue oliendo a azahar.
 
Por Saúl Ortiz