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Florentino Pérez quiere implantar el sistema de huella electrónica para acceder al Bernabéu y los socios del Real Madrid se rebelan: acusan al club blanco de querer hacerse con el negocio de la reventa

Febrero 25, 2016
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Todo comenzó el pasado 13 de febrero, día en el que se enfrentaron en el Santiago Bernabéu el Real Madrid y el Athletic de Bilbao. Antes del comienzo del partido, los miembros de seguridad requisaron unos 2.500 abonos después de comprobar que sus portadores no eran los dueños de los mismos. Los aficionados que se vieron afectados por esta medida (extranjeros en su mayoría), pudieron ver el partido con normalidad, pero los abonos se quedaron en manos de la entidad madridista.

Según ha podido saber Extraconfidencial.com, la entidad blanca presidida por el constructor Florentino Pérez está a punto de implantar el sistema de huella electrónica para asegurarse que los propietarios de los abonos no realizan ningún tipo práctica ilícita. Además, el Real Madrid estaría meditando si sancionar a los propietarios de los 2.500 abonos requisados. La medida, que en primer momento puede parecer lógica y hasta necesaria, ha levantado ampollas.

Las quejas de los abonados

Muchos abonados no ven con buenos ojos la maquinaria que está a punto de activar el Real Madrid. Creen que si ellos se gastan una determinada cantidad de dinero en un abono, éste les pertenece a ellos y no a la entidad merengue. Piensan, por ende, que deberían ser libres para prestar su abono a quien ellos consideren oportuno en el momento que consideren oportuno. Si esto se lleva a cabo, ya no podría producirse esta costumbrista situación: un abonado no puede asistir a un partido por motivos personales y le cede el pase a su hermano. Ya no se podrían dar estos emotivos detalles familiares.

Por suerte o por desgracia, el ingenio español va mucho más allá del altruismo. Casi tan típico como el caso descrito anteriormente es el anuncio por palabras en una web en el que se vende un sorprendentemente exclusivo bolígrafo ‘Bic’, al que acompaña un abono para un clásico. Muchos abonados, de hecho, consideran esta práctica legal y justificada para amortizar el gasto -abusivo para ellos-, que han hecho a comienzos de temporada. Venden su abono en dos o tres partidos grandes de la temporada y casi compensan el gasto realizado.

De hecho, lo acaecido el pasado sábado 13 de febrero tuvo como protagonistas a muchos turistas. No es extraño: cada partido que el Real Madrid juega en casa, el Estadio Santiago Bernabéu se convierte en una suerte de exótico museo para los extranjeros que han venido a pasar unos días a la capital de España. Los abonados saben que es mucho más atractivo asistir a un partido que al ‘Tour del Bernabéu’ y se aprovechan de ello. Pero la entidad merengue ha decidido ponerle fin a esa forma de obtener réditos.

Las acusaciones de los abonados

Hasta aquí, y a pesar de algunas quejas con cierta sustancia de los aficionados, parece que el Real Madrid tendría razones de peso para implantar el sistema de huella electrónica. Por imagen de un club señorial, lo mejor sería evitar que se trafique -en cierta manera-, con los abonos madridistas. Pero es en este punto donde la situación vira drásticamente en contra de los intereses del club más rico del mundo.

El Real Madrid tiene instaurado desde hace años un sistema que permite que el abonado que no acuda a un partido lo ceda al club, recuperando una pequeña cantidad de dinero a descontar en el siguiente abono. El problema del sistema es que lo que se recupera es poco y el Real Madrid tiene a disposición unas entradas con las que consigue mucho más dinero. Si se instaura este sistema, al abonado que no va a un partido, no le quedará más remedio que ceder la entrada al club, para que sea este el que haga caja con las entradas.

Y es que las acusaciones que han llegado hasta Extraconfidencial.com no son nuevas y, de hecho, ya han sido investigadas por algunos medios de comunicación, aunque en el mandato de Ramón Calderón. Los abonados indignados afirman que lo que en realidad quiere el Real Madrid es apropiarse de los abonos que no puedan ser utilizados por el titular para comerciar con ellos buscando su propio interés. Para que nos entendamos: una reventa realizada por el propio Real Madrid.

Estas acusaciones indican la existencia de algunas agencias ‘pseudo oficiales’ en las que varios emisarios del Real Madrid ponen a la venta, cada semana y para cada competición, entradas, abonos y palcos VIP para el público en general. Estaríamos hablando, pues, de una lucha de reventas entre el club blanco y algunos abonados en la que la entidad presidida por Florentino Pérez habría optado por la competencia más desleal jamás vista: deshacerse del rival.

Campaña de movilización para el derbi

Los abonados que se sienten perjudicados por esta medida han comenzado una campaña de movilización de cara al próximo derbi contra el Atlético de Madrid, el próximo sábado 27 de febrero, 16:00 horas, Estadio Santiago Bernabéu. Su intención es que la directiva sea consciente de su desacuerdo y, sobre todo, que reciba el siguiente mensaje: “Si nos quitáis nuestro negocio, acabaremos con el vuestro”.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99