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A QUIÉN CORRESPONDA

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Ferrari rompe su último tabú para vender más: sus motores serán todos híbridos a partir de 2019

Noviembre 11, 2016
gtc4lusso-ferrari

Si existe una marca en el mundo que desata pasiones entre propietarios, aficionados y los que desearían tan sólo hacerse una foto al lado de uno de sus coches esa es Ferrari. Basta con acudir a un Gran Premio de Fórmula 1 en cualquier parte del mundo y más de la mitad de banderas, gorras y camisetas serán inevitablemente rojas, sea quien sea el piloto. Ferrari no vende coches; Ferrari vende pasión. Por esto y varias razones más hay muchos que piensan que la figura del cavallino rampante acabará incluso en la bandera de Italia, debido a su fuerte significado emocional con los naturales de este país donde pasó hace mucho de ser un fabricante a un símbolo patrio. Todos ellos han sentido esta semana un impacto al hacerse público algo que aunque esperado no deja de ser impactante: a partir de 2019 todos los modelos de su catálogo serán impulsados por motores híbridos. La mítica firma se ha caracterizado desde su primer día por su refinado diseño, la potencia bruta desarrollada y el abrumador sonido de sus cilindros en marcha. Dicen los muy afectos a la marca que cuando un Ferrari arranca no se conduce, sino que se dirige como si de una orquesta de cilindros se tratara. Es por eso que uno de los elementos más característicos de estos superdeportivos puede cambiar para siempre, y es algo que aterra a fieles y clientes.

A Ferrari, una de las firmas más reconocibles del mundo, le va sólo regular en los circuitos, pero mejor que bien en el mercado de superdeportivos de lujo. Su último lanzamiento, el GTC4 Lusso, un cuatro plazas con un monstruoso motor V12 y casi 700 caballos ha sido acogido con expectación por el mercado pero va a ser uno de los últimos modelos que sea equipado con semejante propulsor, un atmosférico de 6.262cc capaz de lanzarlo a más de 350 kms/h. Con toda seguridad en el futuro de la firma existirán otros coches capaces de desarrollar semejantes prestaciones, o incluso superiores, pero desde luego no serán iguales. Sergio Marchionne, el presidente de la compañía, ha anunciado el cambio de rumbo al presentar los resultados del tercer trimestre de 2016. Ferrari gana más dinero que nunca y quiere hacer crecer su producción. Si a día de hoy venden unos 7.500 coches al año, calculan elevar su cifra de ventas a 9.000 en 2019 para irse paulatinamente hasta los 10.000 en 2025. FCA está sumamente contenta con el desenvolvimiento de esta marca, no en vano su crecimiento de ventas en el citado periodo superó el 8% a, lo que arrojó un incremento del beneficio de un 10% pesar del estancamiento del mercado chino. En sus cálculos estaba ganar este año 800 millones de euros y la cifra va a acabar superando los 850, dato que impulsó el lunes pasado a las acciones en la Bolsa de Nueva York un 7%. Cuando Marchionne tomó el mando de Ferrari advirtió que se esforzaría en promover las licencias y toda esa pléyade de productos asociados a la marca que se venden por el mundo, pero parece que se lo ha pensado mejor, y ha vuelto a girar su cabeza sobre los coches, que a fin de cuentas es el catalizador del conjunto.

Las reglas del mercado son otras

El giro tecnológico va a ser complicado porque las sensaciones que aportan estos vehículos son gran parte del atractivo y uno de sus principales argumentos de ventas. Se teme el rechazo o al menos una menor apetencia, por los nuevos modelos por parte de una clientela que nunca ha dejado de ser atraída por los productos de Maranello. A pesar de todo, la hibridación sería la solución emocional menos mala; la peor sería la electrificación completa de sus bloques y esto sí que podría ser un drama a nivel filosófico en la marca.

Enzo Ferrari viviría con el corazón partido si supiera lo que el Siglo XXI ha deparado a sus muy valorados propulsores, no en vano acusaba en la competición, que la aerodinámica era “para los que no saben fabricar motores. Il Commendatore ya no está, las reglas del mercado son otras y la legislación cambia rápida y contundentemente para imponer normas anticontaminantes que limitan, y van a limitar más aún, el índice de expulsión de gases a la atmósfera. Ferrari y FCA, el grupo industrial al que pertenecen, saben esto y para rebajar las emisiones de CO2 tendrán que reducir los cubicajes y obtener su exuberante potencia de otra parte. El número de cilindros y su tamaño tendrá que ser reducido, y la alternativa más llevadera y conocida para ajustarse a las medidas necesarias pasan por la hibridación de sus bloques más compactos con una tecnología que usan hace tres años en la Fórmula 1. Un ejemplo de hacia dónde pueden ir los tiros es precisamente el citado GTC4 Lusso. Un modelo diseñado con cuatro asientos “para un uso diario”, según reza su publicidad, se comercializa en dos configuraciones: la propia de un vehículo de este tipo, con un motor V12 y 6.3 litros de capacidad atmosférico, y otro mucho más pequeño, V8 y 3.9 turboalimentado capaz de entregar 610 CV. En cuanto a caballería no existe al volante una gran diferencia, pero el comportamiento, respuesta y sensaciones que existen entre ellos sí que puede marcar una diferencia.

Compromisos medioambientales

Es evidente que para dulcificar el paso técnico de hibridar sus motores (como ya se hace en el exuberante LaFerrari) echarán mano del know how de la escudería de Fórmula 1. De hecho, la colaboración entre ambos brazos de la compañía, la comercial y la deportiva, es tan estrecha que basta un pequeño paseo a través de las calles interiores de su factoría para pasar de una sección a otra y la transferencia de tecnologías fluya.

La Unión Europea no obliga a compromisos medioambientales a compañías que produzcan menos de 10.000 vehículos al año. Según el nuevo plan, Ferrari no llegaría a la circunstancia de someterse a estas reglas hasta al menos 2.025, y es muy posible que para entonces las tecnologías eléctricas o de otras energías alternativas y no contaminantes hayan evolucionado hasta el punto de no sustraer una de las claves de porqué los Ferrari son los coches más deseados del mundo: porque cuando los escuchas su sonido no se te olvida jamás. Aficionados y compradores aguantan la respiración.

José M. Zapico

@VirutasF1