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En la madrugada del jueves al viernes llegó a Hungaroring una furgoneta directamente desde Maranello cargada con las últimas piezas desarrolladas, algunas para ser probadas el viernes, y otras incluso el domingo en carrera

Ferrari busca en Estados Unidos el “gadget” mágico que haga querer quedarse a Fernando Alonso en el equipo

Julio 27, 2014

Una de las grandes apuestas de la escudería italiana para el año que viene no se está probando en los circuitos del mundial, ni en Maranello, ni en un laboratorio británico, sino en Palo Alto, California. Desde hace unos días un LaFerrari negro rueda por las carreteras que una vez gobernó Arnold Schwarzenegger con un cargamento muy especial en sus entrañas. Ese coche, ya exótico de por sí, se está usando de "mula"
Solo de las manos de un genio del volante podría salir la soberbia actuación del asturiano –inconmensurable-, el domingo pasado sobre el asfalto magyar. Un segundo puesto que sabe a victoria, con un coche imperfecto, en una carrera alocada, con una caprichosa meteorología, dos safety-cars y varios accidentes e incendios durante el fin de semana


Si a río revuelto, ganancia de pescadores, el Capitán Ahab que ha sacado “un campanu(*) de a tonelada” fue sin duda Alonso. Daniel Ricciardo  ganó la prueba con una actuación soberbia que ensombrece aún más la ya grisácea temporada de su compañero Vettel. Igualmente Lewis Hamilton realizó una remontada épica, pero el del logro menos esperable por las batallas en las que se enzarzó, el ritmo endiablado que impuso a sus perseguidores, y la capacidad de lucha donde otros hubieran desistido, la trajo el bicampeón de Colloto. 

Hungaroring siempre ha sido una pista donde el asturiano ha logrado actuaciones sobresalientes pero la de ayer, excepcional, puede ser tremendamente importante porque tanto por la eficacia de su escudería -el asumir riesgos con una estrategia a priori desaconsejable-, la confianza que le fue depositada a su hacer y los avances en su mecánica, bien podrían volcar la balanza para que el de Oviedo quiera permanecer vestido de rojo el año que viene. Fernando sueña con tener un Red Bull con motor Mercedes y de color rojo, pero todo no puede ser y su sueño de lograr su bien merecida tercera corona de la mano de la escudería italiana se torna en misión casi imposible a menos a corto plazo, de ahí que la temporada de fichajes ande alocada con él y Mercedes en la zona cero de la previsible explosión contractual.

La “temporada tonta”: Alonso sentado ante todas las escuderías

En la llamada “temporada tonta”, la de rumores y contratos que finalmente se firman o no, al deseado número 5 ya se le ha sentado en McLaren, Williams, Red Bull, Mercedes o incluso en el equipo con el que tiene contrato hasta 2016, Ferrari. En la F1 las cosas cambian de manera sorprendente y radical en una sola tarde, y lo que era amor incondicional puede volverse una desafección propia de contertulias de programas de cotilleo. A nadie escapa que si a día de hoy tuviera que elegir un coche, muy probablemente apuntase su dedo hacia el Mercedes W05 del líder, Rosberg, pero sin olvidarnos de que hay un enorme mérito mecánico en poder ganar carreras con un Red Bull, monoplaza del que se sabe que posee ciertas limitaciones en su motor a pesar de los parches que su escudería va poniéndole con la ayuda de Microsoft a su gestión electrónica.

Obviamente todos los equipos se esfuerzan en mejorar sus bólidos pero a nadie debería escapar que, sin quitar mérito a los pilotos, los dos Ferrari recabaron sus mejores resultados de toda la temporada en una pista poco favorecedora. Alonso alcanzó el segundo escalón del podium, y Kimi Raikkonen, que salía desde el decimosexto puesto, logró llegar sexto, firmando su mejor resultado del año. Esto no es sólo por pilotaje, suerte, estrategia o trabajo, sino también debido a las mejoras que con miras a 2015 se le están implementando al F14T. De ahí que Alonso tardase poco en agradecer su ayuda al responsable técnico del equipo, James Allison, y a Pedro de la Rosa, encargado de certificar su eficacia en el simulador. 

El coche “mula” que rueda por las carreteras de California
 
En la madrugada del jueves al viernes llegó a Hungaroring una furgoneta directamente desde Maranello cargada con las últimas piezas desarrolladas, algunas para ser probadas el viernes, y otras incluso el domingo en carrera. Entre estas mejoras estaba la centralita electrónica que gobierna la gestión de las baterías, el recubrimiento interno de la tapa motor, una nueva distribución de la mezcla y un novedoso reglaje de las suspensiones que ayudan a conservar mejor los neumáticos traseros y que parece ayudar a limitar la degradación de las gomas. Es muy posible que esta última solución fuera la responsable de que Alonso aguantase en pista en los compases finales de la carrera sin tener una necesidad imperiosa de entrar a cambiar sus maltrechos Pirelli, a todas luces desgastados cuando cruzó la línea de meta. 
 
Sin embargo, una de las grandes apuestas de Ferrari para el año que viene no se está probando en los circuitos del mundial, ni en Maranello, ni en un laboratorio británico, sino en Palo Alto, California. Desde hace unos días un LaFerrari negro rueda por las carreteras que una vez gobernó Arnold Schwarzenegger con un cargamento muy especial en sus entrañas. Ese coche, ya exótico de por sí, se está usando de “mula” y alberga en su interior un motor de un Fórmula 1 exactamente igual que el que disputa carreras pero con una modificación en la que los técnicos italianos tienen puestas sus esperanzas.
 
Las cartas que muestra Marco Mattiacci al de Oviedo para que se quede con ellos
 
Se sabe que la sección térmica del Ferrari funciona relativamente bien y aporta la potencia que se le requiere, pero falla la sección eléctrica del propulsor. El problema clave no reside tanto en como recabar esa energía sino como almacenarla. A principio de temporada, Luca Marmorini empleó unas baterías muy buenas pero se calentaban en exceso y eran pesadas. Después fueron sustituidas por otras de peor rendimiento pero que lidiaban con las pegas de las anteriores, pero el resultado no era el deseado y la Scuderia busca alternativas. La solución puede estar en ese LaFerrari negro, que lleva ya recorridos más de 5.000 kilómetros con baterías procedentes de la marca de coches eléctricos Tesla, y que en concreto está experimentando con las del modelo “S”. Hay varios fabricantes de coches eléctricos en el mundo: Ford, Renault, Nissan o Mitsubishi, y la clave de su eficacia reside precisamente en las baterías. Tesla Motors fabrica, con la ayuda de tecnología de Panasonic, los acumuladores de mayor densidad y por lo tanto rendimiento del mercado, de ahí que la autonomía de estos coches supere al del resto de sus competidores hasta en un 40%. La medida que se usa para calibrar estas baterías es el watio-hora/kilo, y las de Ion-Litio de Tesla son de largo las mejores.
 
Las pruebas efectuadas por Ferrari hasta hoy son satisfactorias, y el calor no parece ser un problema. A más vatios-hora, más energía durante más tiempo, más empuje y a la postre, más velocidad para los coches rojos. Esta y otras pocas son las cartas que le está mostrando Marco Mattiacci al de Oviedo para que se quede con ellos. Mientras, Alonso dice que no ha hablado con ningún equipo, pero los teléfonos móviles de su mánager, Luís García-Abad, han de ser recargados varias veces al día. 
 
(*) El campanu es el primer salmón que se atrapa en los ríos asturianos y que da inicio a la temporada de pesca.
 
José M. Zapico
@VirutasF1